www.montedgardoradio.com
  • INICIO
  • BIOGRAFÌA
  • LO QUE DICEN LOS DEMÁS
  • RESULTADOS: LOTERÍAS Y CHANCES
  • LOS BOCHINCHES DEL HACKER
  • BOCHINCHE & MÁS BOCHINCHES
  • FOTOS DE HISTORIA
  • CUMPLEAÑOS DE LOS FAMOSOS
  • FOTOS HISTÓRICAS DE CALI
  • GALERÍA DE PELUCHES
  • LA PIBECILLA DE LA SEMANA
  • LA GENTE BELLA DE NUESTRO FACEBOOK
  • ENTREVISTAS VIP
  • FOTOS DEL RECUERDO
  • LGBTI: COMUNIDAD GAY
  • A G PRODUCCIONES Los Mejores Artistas
  • LAS ENCUESTAS Y PREMIOS
  • SECCIÓN RESERVADA
  • COSAS DE LA POLÍTICA
  • EXCLUSIVA ESPERANZA GÓMEZ
  • EL DISCO DE LA FERIA DE CALI
  • FARÁNDULA INTERNACIONAL
  • VÍDEOS AL INSTANTE
  • SECCIÓN RESERVADA A ALEJANDRO EDER
  • EVENTOS Y RUEDAS DE PRENSA
  • CONOZCAMOS MÁS DEL MUNDO
Imagen
Imagen
Imagen
WWW.MONTEDGARDORADIO.COM
Vea todas sus secciones y vivirá bien informado

EMISORA
ON LINE

Tu radio en Internet Netyco Argentina

NUESTRO TWITTER ES: @montedgardo SÍGUENOS!!!
CORREO: [email protected]
Teléfono fijo: 373 3231 Cali - Colombia

LO QUE DICEN LOS DEMÁS

Imagen
LA DISCOTECA SALSERA MÁS VISITADA Y DE MODA EN CALI
Es los domingos con el bailarín Carlos Paz, en Santa Disco Club ubicada en la carrera 7 No 32-37. Muy bien por el bailarín y anfitrión Carlos Paz por ayudar a darle este estatus a la rumba caleña. Ya que aquí se divierten y rumbean los famosos personajes del jet set criollo y los mejores bailarines de salsa en las diferentes categorías. La Aguelulotk se encuentra abierta exclusivamente todos los domingos que son especiales, con los temas más sonados, bailados y recordados en toda la historia rumba caleña. Los esperamos con shows sorpresas, abierto desde las 2:00 de la tarde en adelante.
Mayor información al 318 345 3350

Imagen
SALVALLANTAS CALI con tendencia por la cantidad de vehículos de alta gama que traen para su mantenimiento, le damos nueva vida a sus llantas rotas al caer a un hueco. Cobalamos y pintamos sus rines con pintura electrostática.
Imagen
Contacto: comercial 315 671 9474 Avenida 3 Norte No 40-199 Vipasa –Cali. Gerente general Juan Carlos Montilla.
SALVALLENTAS CALI:
TENGA LA AMABILIDAD DE VISITARNOS Y COMPARE LA ATENCIÓN Y TRABAJOS QUE LE HAN HECHO EN OTROS LUGARES A SU VEHÍCULO Y ENCONTRARÁ LAS DIFERENCIAS.
Foto
​Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]
Foto
Foto
CÉSAR RINCÓN; UNA LECCIÓN DE VIDA
 (domingo 21 de diciembre de 2025) Por tal motivo realizó una rueda de prensa para denunciar el atropello según él al que lo han sometido…. y realizar su plan B que fue la cancelación de toda la programación, realizándolo como siempre y pensando en el pueblo, ya que su éxito de El Mejor Parche de Feria, han sido los precios económicos que ha implantado durante los 17 años que lleva en esta labor de Las Carpas. La sorpresa para los amantes y seguidores de La Parpa Carnaval del Sur, ‘El Mejor Parche de Feria 2025, es que ‘El Empresario Gladiador’, Les informará la nueva programación artística y la entrada será gratis para que disfrute el pueblo mucho mejor.
  
Ante un nutrido auditorio, el maestro César Rincón (1965) y bajó la conducción impecable del comunicador César Polanía, rindió, en ameno conversatorio, un tributo a su trayectoria, no solo en el mundo de la tauromaquia, sino también a su admirable vida. Fuimos afortunados de escucharle. Su sencillez, humildad y suave tono de voz cautivaron. En la medida en que avanzaba la charla, atestiguábamos con orgullo patrio las alegrías y triunfos que hicieron de aquel niño soñador, quien, a sus once años, buscó su primera oportunidad en Cañaveralejo, hasta su más reciente triunfo, al salir en hombros por la puerta grande de Las Ventas madrileña el pasado 12 de octubre (2025).
 
Nos recordó, cómo en aquel primer viaje a Cali, en compañía de su padre, Gonzalo, y sin tener el valor del pasaje, le pidieron al conductor del bus de flota llevarlos. Superado este primer escollo, el vetusto vehículo se varó durante el trayecto. Llegaron tarde, pero, con fortuna, le permitieron hacer su debut (1976), marcando su primer triunfo. Su carrera había comenzado. Cali fue su plataforma.
 
En 1990, mientras toreaba en Palmira, sufrió una devastadora corneada. Durante su convalecencia jamás pensó en darse por vencido. En cambio, soñó con volver a las plazas y seguir su pasión. El 1º de enero de 1991, ante un toro de la ganadería de Luis Fernando Castro, con excepcional maestría, desplegó su arte taurino, encontró el triunfo y obtuvo el galardón de esa Feria de Cali. Ese año, el 21 de mayo, triunfó en la Feria de San Isidro de Madrid, saliendo en cuatro ocasiones a hombros por la puerta grande, algo que pocos toreros han hecho. En los quince años siguientes, logró siete puertas grandes en Madrid, e infinidad de triunfos en Lima, Quito, Ciudad de México y en las plazas colombianas.
 
Triunfar y, lo más difícil, sostenerse en un privilegiado lugar no es aventura. Es producto de la dedicación, el compromiso, la fe y se ejerce con amor y vocación a lo que cada cual considere su llamado.
 
Coartar la libertad de expresión a la que ha sido sometida la tauromaquia, pese a la incoherencia e hipocresía de algunos ideólogos animalistas, aún no ha concluido. Al igual que el maestro Rincón, quienes somos espectadores del arte y la fiesta taurina no sentimos nostalgia por el absurdo planteamiento, sino sentimientos depresivos ante quienes quieren enterrar la milenaria expresión y la raza del toro de lidia.
 
Narró Rincón que este año (2025) sucedió algo especial, providencial y espiritualmente reconfortante. Consideró que no podía retirarse ni enclaustrarse en cuarteles de invierno. Siguió el consejo de unos amigos y decidió hacer la peregrinación por el Camino de Santiago de Compostela. Caminando treinta kilómetros diarios y, al llegar a la Catedral, que alberga los restos del apóstol Santiago, recibió ese día la llamada de su ahijado Morante de La Puebla, quien le invitó al templo taurino madrileño al festival de homenaje a su padrino, Antoñete (1932-2011).
 
Lo que para él era un imposible, después de diecisiete años de retiro, y a sus sesenta años, se convirtió en un derrotero. Volvió a renacer la ilusión, las ganas de triunfar, de volver a vivir, de sentir, de retornar al origen de aquel sueño y seguir con la enseñanza y las bendiciones que la vida nos otorga. La tauromaquia, o la mayoría de las profesiones, cuando se aman, es entrega, es pasión, es gratitud; son valores éticos y morales. 
 
El pasado 12 de octubre, después de cuatro meses de dedicación y concentración para volver a triunfar, Rincón citó a su toro desde la distancia del ruedo y danzando con el, al ritmo de pasodobles, ovaciones del público espectador, y acariciando su muleta al ejemplar en majestuosa faena, salió nuevamente en hombros por la puerta grande de las Ventas.
 
César Rincón nos da una lección de vida. Jamás es tarde para seguir haciendo lo que se ama.
 
La tauromaquia está lejos de fallecer. Al igual que el retorno de Rincón, es importante cerrar filas dando continuidad a la tradición milenaria del arte y la fiesta taurina. Debemos darles a las nuevas generaciones la oportunidad de conocer la expresión y sean ellos quienes decidan ser seguidores o apartarse del espectáculo.
Foto
Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]
Foto
Foto
ESPERANZA VALLECAUCANA
​AL CONGRESO 2026-2030

(domingo 14 de diciembre de 2025) Al culminar la primera semana de diciembre, se cerraron las listas de aspirantes al Congreso para el periodo 2026-2030. Después de varios periodos de baja participación de los integrantes vallecaucanos en el Senado, se vislumbra el retorno y el renacer triunfal del liderazgo regional.
 
Quizás la lista de mayor expectativa era la del Centro Democrático, al confirmarse que el expresidente Uribe ocuparía el puesto 25 en lista cerrada, desafiando un electorado que lo quiere ver nuevamente en el Senado. En destacado lugar (7) se encuentra el actual representante por el Valle, Christian Garcés Aljure, y en el puesto 20 Marelen Castillo, quien fue fórmula vicepresidencial de Rodolfo Hernández. Rafael Nieto Loaiza, cercano a la región, ocupa la posición 2. Esta lista se complementaría con una lista abierta para Cámara con excelente posibilidad de ser elegidos Santiago Castro, Alejandra Cifuentes y el influenciador Jaime Arizabaleta.
 
La lista de Cambio Radical la encabeza Carlos Fernando Motoa Solarte, valiente vallecaucano, quien se ha destacado por su coherente e inteligente oposición en el actual periodo. Acompañan la lista José Luis Pérez Oyuela, actual senador, y Carlos Hernán Rodríguez Naranjo, ambos con origen político en el Concejo caleño. Para Cámara, Hernando González podría repetir, y la aspiración de Ana María Sanclemente, exalcaldesa de Dagua, quien dejó huella como secretaria de Convivencia y Seguridad en la actual administración departamental, fortalece la lista.
 
La representación del partido Liberal tendría en Álvaro Monedero Rivera y Leonardo Gallego Arroyave, ambos actualmente representantes, la posibilidad de ocupar curules en el Senado.
 
El partido de la U repetirá Senado con Norma Hurtado y Juan Carlos Garcés Rojas, complementado en Cámara por Víctor Manuel Salcedo, defensores incólumes del departamento.
 
Juan Fernando Reyes Kuri aspira al Senado en representación del Nuevo Liberalismo al cual se sumarían los candidatos a Cámara, Edwin Maldonado, dirigente gremial, y el exconcejal caleño Juan Pablo Rojas Suárez.
 
Si bien es cierto el Partido Conservador no tiene representación vallecaucana en el Senado, el despertar del partido se vislumbra en la excelente lista para Cámara encabezada por Liliana Patricia Solano, a la cual se suman la comunicadora Luz Ángela Pulido, el empresario John Anderson López Taborda, con nutrida votación en su aspiración a la Asamblea Departamental, y el exconcejal Richard Rivera Campo, enarbolando la bandera del fallecido dirigente Heriberto Sanabria.
 
En el partido de Salvación Nacional encabeza lista Enrique Gómez Martínez, en segundo renglón el caldense Carlos Felipe Mejía, estrechamente vinculado al Valle, engalanada con el concurso del brillante jurista, exministro de Justicia Wilson Ruiz Orejuela. Para cámara encabeza Jairo Escobar y en segundo renglón, el consultor empresarial, Fernando Cruz Montoya, con probada trayectoria social.
 
Desde la otra orilla del espectro político, Wilson Arias, actual senador, se suma a la lista Alejandro Ocampo. Encabeza la lista a Cámara el actual representante, Alfredo Mondragón, y la exconcejal Ana Erazo.
 
Se inscribió en la lista del Partido La Fuerza, de Roy Barreras, el exdirector de la CVC y empresario, Alejandro De Lima Böhmer.
 
Hace muchos años, en el Valle del Cauca, no se había observado el interés y compromiso de destacados individuos que colman de esperanza a quienes quieren servir la región y el país en procesos de fortalecimiento democrático.
 
Deseo el mayor de los éxitos a todos y cada uno de los aspirantes. El Valle del Cauca se lo agradece.

Foto
Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]
Foto
Foto
MI LEGADO AL VALLE DEL CAUCA
(Cali domingo 7 de diciembre de 2025) En una reciente conversación entre amigos, insistieron en que nunca es tarde para relatar con lujo de detalle, como ejecutor, el compromiso y la ejecución de la obra más importante realizada por la Industria de Licores del Valle.
 
Consideraron que aquel proyecto fue quizás el más destacado, pero, a la vez, el menos valorado entre las ejecutorias de la gobernación de Germán Villegas Villegas. A ese gran líder vallecaucano, conocido por sus “grandes pequeñas obras”, tanto en la alcaldía de Cali como en sus dos periodos de gobernación, merece ser recordado por dos grandes obras: el acueducto de La Reforma en Cali y el traslado de la Industria de Licores del Valle de Cali a su ubicación actual en Palmaseca, Palmira.
 
Como el canibalismo ritual vallecaucano es común, quizás sea herencia indígena de los Quimbayas o Gorrones, quienes suceden en el poder, intentan destruir injuriosamente la bienaventuranza lograda por sus antecesores.
 
Quizás es la razón por la que las grandes obras son estigmatizadas, lo que opaca su grandeza y la tenacidad vallecaucana que ha forjado la región.
 
Fui nombrado gerente general de la Industria de Licores del Valle (ILV) el 1 de enero de 2001. Al momento de asumir la dirección, la empresa contaba con una sólida fortaleza financiera. Las administraciones que me habían precedido gerenciaron con criterio empresarial, principio rector respetado por los gobernadores, y no cayeron en la tentación de usar la entidad como fortín burocrático politizado.
 
Durante el periodo de inducción, fui gratamente sorprendido por el compromiso, el nivel profesional y la estabilidad laboral de los colaboradores de la empresa. En las primeras reuniones, el equipo probado y experimentado fue reiterativo al manifestar la necesidad de integrar la planta de envasado, las bodegas de materia prima, de producto terminado y de añejamiento, ubicadas en la Carrera 1 con Calle 25 en Cali, con la destilería que, desde 1987, se había construido en el corregimiento de Palmaseca de Palmira.
 
El ambicioso y anhelado proyecto de traslado se convirtió en un derrotero. Con el compacto equipo de funcionarios, el apoyo del gobernador, su gabinete y de la junta directiva, iniciamos la planeación. La primera etapa contempló la concepción del plan maestro, los diseños arquitectónicos de edificios administrativos, la adecuación del terreno, las obras civiles, la dotación de infraestructura eléctrica y, paralelamente, la modernización de la planta de envasado mediante la adquisición de equipos de última generación.
 
Se consideró no emplear un proceso “llave en mano”, no solo por el mayor costo, sino también por la falta de una selección objetiva de proponentes. Por ello se optó por el dispendioso, pero exitoso programa licitatorio, de nueve pliegos especializados para cada una de las necesidades.
 
Durante dieciocho meses, el proceso planificador se articulaba con criterios jurídicos de contratación licitatorios, la prístina intervención a cargo de Alfonso Holguín Beplat, hilo conductor y apoyo incondicional del proyecto, la selección de proponentes especializados en sus respectivas áreas de experticia, meticulosamente coordinados con el fin de evitar contratiempos en todas las etapas y poner en funcionamiento el proyecto.
 
El presupuesto inicial de $20 mil millones (estimado en valor presente de $60 mil millones) y el tiempo de ejecución del proyecto se cumplieron sin sobrecostos y dentro de los plazos previstos, realizando la obra con recursos propios de caja, sin recurrir a créditos externos.
 
El 16 de diciembre de 2003, hace veintidós años, se hizo realidad el sueño de dotar al Departamento del Valle del Cauca de la planta de licores más moderna de Colombia, una de las más avanzadas de América Latina, integrada a la destilería y operada bajo estrictas normas medioambientales.
 
Tan solo veintitrés años después, confirmando el acierto de aquel entonces, la actual administración de José Moreno, bajo el liderazgo de Dilian Francisca Toro, emprenderá en 2026 la actualización de procesos modernos en la planta de envasado, dando continuidad al nivel de competitividad fabril que permite competir en escenarios globales.
 
Por el respeto, la confianza y la amistad, que tuve con Germán Villegas, consideré importante dar testimonio a esa gran obra, que, como en la estrofa de Julio Iglesias, es menester resaltar, que “las obras quedan, los demás se van”.


Picture
Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]
Foto
Foto
IMPERDONABLE Y CENSURABLE SAQUEO
(domingo 23 de noviembre de 2025) Gustavo Petro fue candidato durante más de dos décadas. Después de su paso por el Congreso, cuya última vez logró en virtud de la norma electoral del estatuto de la oposición, que favorece a quien ocupa el segundo lugar en el proceso electoral presidencial, ocupó la curul en calidad de opositor.
 
En su larga trayectoria congresional, señalaba su voz crítica opositora a todas y cada una de las actuaciones de los gobiernos de turno. El día de la posesión de Iván Duque Márquez, declaró abiertamente que “Hoy somos la oposición al gobierno que Duque va a conformar, no porque queramos, sino porque consideramos que no es acertado su programa”.
 
Fue el llamado que concluyó unos años después en la vandálica protesta callejera conocida como “estallido social” (2021), que provocó la destrucción e incendio de bienes públicos y privados, asaltos a las estaciones de policía y el desafío a la autoridad constitucional. Fue la plataforma que utilizó hábilmente para triunfar en las elecciones de 2022, ofreciendo el “soñado cambio” que sus seguidores clamaban.
 
Sin embargo, tres años después de gobernar el país, lo que Colombia ha presenciado no es un programa estructural de gobierno, sino el más descarado e inaudito saqueo de las arcas del Estado en beneficio propio de su grupo cercano de colaboradores, amparado por una ideología abstracta e incongruente.
 
Durante la campaña presidencial se evidenciaron irregularidades en su financiación. A su hijo Nicolás se le atribuía la recepción de recursos vinculados al narcotráfico para favorecer el negocio ilícito. Fue tan evidente que la Fiscalía de bolsillo del mandatario no tuvo otra alternativa que procesarlo por falsedad documental y por manejo indebido de contratos, entre otros cargos.
 
La misma campaña había aceptado ilegalmente recursos de sindicatos, pero quizás haber superado los topes permitidos indicaba que la narrativa del “cambio limpio” era tan solo una frase distractora.
 
Una vez posesionado, el ostentoso despilfarro, que hoy reclama una nueva reforma tributaria, se apoderaba de su administración. La desafiante vicepresidenta utilizaba los recursos de movilidad asignados para desplazarse en helicóptero desde su despacho hasta su residencia, ejerciendo una dualidad en un ministerio desfinanciado, sin rumbo alguno. La ministra del deporte suscribió contratos cuantiosos e injustificados en la madrugada previa a su desvinculación. La primera dama contaba con un séquito de colaboradores, entre los que se destacaba el masajista personal que, por cuenta del erario, la acompañaba en todos sus viajes, nacionales e internacionales, en los aviones del Estado.
 
Quien fungió como la colaboradora más cercana del presidente culpó a la niñera de sus hijos del robo de un maletín en su residencia, con valioso contenido de efectivo de origen injustificado. Del bochornoso incidente aún retumban las palabras del Armando Benedetti amenazando con “contar” sobre recursos ilícitos recibidos en campaña.
 
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) fue la plataforma utilizada por el gobierno del “cambio” para malversar aproximadamente $50 mil millones (equivalentes a tres reformas fiscales) destinados a la compra de legisladores. Fue tan obvio el desfalco que los presidentes del Senado y de la Cámara, así como funcionarios de la entidad, fueron privados de su libertad y exministros vinculados prófugos de la justicia.
 
Los más de setenta y cinco viajes presidenciales, la mayoría injustificados, confirmaban el derroche de las comitivas, a lo que se sumaban incalculables recursos destinados a embajadas, a funcionarios nombrados sin mérito alguno, a embajadores virtuales y a la ostentación de sedes temporales para determinados eventos promocionales.
 
Y recientemente, la suntuosidad de lujos en Suecia por parte de la “primera dama”, sin justificación salarial alguna y coincidente con la compra de aviones de guerra por $15 billones a ese país, a un sobrecosto entre el 70 y el 80% de su valor histórico, confirma que el país atraviesa la más deplorable y oscura etapa de su historia.
 
Colombia tiene la oportunidad histórica de corregir el rumbo de la ideología petrista de izquierda, incongruente, que nos quiere llevar al despeñadero, siguiendo los modelos fallidos de Cuba, Venezuela y Nicaragua.
 
Ahora sí es verdad que el país necesita un verdadero “cambio” para volver a la dignidad de principios y valores fundamentales que nos identifican como nación, como población y como estado de derecho constitucional.

Picture
Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]
Foto
Foto
METRO DE CALI
(domingo 16 de noviembre de 2025) A raíz del berrinche presidencial tras la negativa a aprobar las partidas presupuestales destinadas a dar continuidad al Tren de Cercanías —que conecta Jamundí, Cali, Yumbo y Palmira—, el alcalde Alejandro Eder volvió a plantear la reactivación del proyecto de metro para la ciudad.
Dos vallecaucanos —José Antonio Ocampo Gaviria, entonces Director de Planeación Nacional (1994-96) y posteriormente Ministro de Hacienda (1996-97), y Manuel Francisco Tenorio Rebolledo, destacado funcionario de Planeación Nacional— lideraron en su momento la aprobación de la Ley de Metros (Ley 310 de 1996). Esta norma estableció el marco regulatorio para la participación de la Nación en proyectos de movilidad masiva de pasajeros, definiendo que el aporte nacional debía ser del 70% de la inversión. En parte, se trató de la respuesta del Gobierno para asumir la deuda del Metro de Medellín.
Bajo ese marco regulatorio, la administración de Mauricio Guzmán Cuevas (1995-1997) impulsó la iniciativa del Tren Ligero para Cali y encargó a la firma alemana Light Rail Transit Consultant (LRTC) los estudios de factibilidad, complementados con consultora estadounidense Mercer Management Consulting.
Lo anterior permitió la aprobación del CONPES 2932 (junio de 1997), que comprometió el 70% de las partidas presupuestales del proyecto a cargo de la Nación. El diseño inicial contemplaba un recorrido de 23 km en trenes ligeros eléctricos, utilizando la infraestructura férrea existente e ingresando subterráneamente al centro de Cali. La ciudad estaba destinada a convertirse en la segunda del país con un sistema de metro ligero.
Utilizando estos recursos, la administración Guzmán inició los estudios de diseño previos a la licitación, aunque no alcanzó a culminarlos antes del fin de su periodo.
La alcaldía de Ricardo Cobo (1998-2000) aprovechó las disponibilidades presupuestales para invertir en infraestructura vial, mientras se finalizaban los estudios requeridos para la licitación pública del sistema.
Sin embargo, el proyecto de metro ligero terminó truncándose. Durante la presidencia de Andrés Pastrana (1998-2002), y por influencia del entonces alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, y empresas nacionales fabricantes de material rodante, se cambió la prioridad nacional: se dejó atrás la apuesta por trenes ligeros y se promovieron los sistemas de buses articulados. Con ello, el proyecto caleño se diluyó y terminó por convertirse en el SITM MIO.
 
Tres décadas después, la historia se repite con el Tren de Cercanías. La Gobernación había impulsado el proyecto desde hacía más de doce años, con el respaldo de los municipios beneficiarios y el acompañamiento técnico de la FDI–Propacífico, que Eder dirigió en su primera etapa. Además, el expresidente Iván Duque (2018-2022) había prometido, durante la campaña, su apoyo a la iniciativa.
 
Todos los actores involucrados —que ya habían comprometido el 30% de los recursos exigidos y cumplido con los requisitos técnicos, ambientales y financieros— estaban a la espera del aporte nacional del 70%.
Ojalá el impulso del alcalde Eder no vuelva a naufragar en los remolinos burocráticos y en los intereses politiqueros mezquinos que han impedido culminar proyectos estratégicos para la ciudad y la región.
La unidad, solidaridad y tenacidad vallecaucana —sociedad civil, empresarial, gremios, líderes locales y congresistas— serán fundamentales para superar el trago amargo que deja la revancha infantil del mandatario nacional.
Picture
​​Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]
Foto
Foto
SUPERANDO EL PASADO: UN NUEVO COMIENZO PARA LA CIUDAD
(domingo 9 de noviembre de 2025) La ciudad de Cali ha dejado atrás el oscuro episodio vivido la noche del 1 de septiembre de 2008. Un atentado terrorista, perpetrado por las disidencias de las FARC, Manuel Cepeda Vargas, nombre del progenitor del actual precandidato presidencial, marcó profundamente la zona céntrica al detonar un coche-bomba frente a las instalaciones de la Fiscalía.
 
La inauguración del nuevo edificio de la Fiscalía representa el cierre simbólico de aquella etapa y el comienzo de una nueva era, en la que la urbe renace y avanza, como el ave Fénix, sobre las cenizas del pasado. Este moderno y majestuoso edificio no solo es un hito arquitectónico, sino también el pilar fundamental que impulsa el proyecto de renovación urbana más relevante de la historia reciente de la ciudad.
 
Inspirado en la obra literaria de Jorge Isaacs, el proyecto Ciudad Paraíso comienza a consolidarse y a transformar el corazón tradicionalmente deteriorado de Cali. Las treinta manzanas que conforman los barrios El Calvario, Sucre y San Pascual, incluidas en el acuerdo 0300 del año 2011, se han unido para dar la bienvenida a este nuevo vecino institucional. Han pasado casi veinte años desde que la visión de recuperar esta zona céntrica empezó a materializarse, lo que demuestra, una vez más, la perseverancia y el compromiso de los caleños con el futuro de su ciudad.
 
A lo largo de estos casi cuatro lustros, las administraciones municipales, el Concejo, el Departamento, su Asamblea y la bancada parlamentaria han mantenido su apoyo inquebrantable al ambicioso proyecto. Se ha logrado la adquisición de un millar de predios en una extensión de 23 hectáreas, siempre con la mirada puesta en cimentar el porvenir de Cali, evitando soluciones apresuradas y apostando por la solidez a largo plazo.
 
El primer edificio residencial, que hasta ahora había permanecido como centinela solitario, se integrará en breve a un entorno privilegiado, ideal para quienes buscan una vida urbana centrada en la movilidad peatonal y en la proximidad a todos los servicios. Este avance simboliza el inicio de una nueva tendencia urbana en la ciudad, alineada con los modelos internacionales de desarrollo sostenible.
 
Aunque el impulso inicial proviene del sector público, se prevé que la dinámica urbana se intensifique con la llegada de nuevos proyectos residenciales, comerciales, recreativos, de oficinas, educativos y de zonas verdes generosas. La construcción de una nueva terminal para el Sistema de Transporte Masivo permitirá que el centro renovado sea más accesible, facilitando el flujo de transeúntes desde distintas partes de la ciudad y sus alrededores.
 
Por otra parte, entre las ideas de futuro, se debe explorar la posibilidad de edificar la torre inteligente central de EMCALI, en el lote de talleres, situado algunas cuadras al sur del eje de la Calle Trece, cumpliendo parcialmente la visión del Plan Piloto de Town Planning Associates de 1950, que proponía este sector como eje central de edificios institucionales. EMCALI podría ceder a la administración distrital sus instalaciones actuales y, de esta manera, centralizar las operaciones administrativas, evitando el hacinamiento progresivo.
 
Cali y su ambicioso proyecto de renovación urbana tienen ante sí una oportunidad histórica y única de convertirse en una verdadera joya arquitectónica. Siguiendo el ejemplo de grandes capitales asiáticas como Beijing, Shanghái, Kuala Lumpur y Dubái, la ciudad puede emerger como símbolo de modernidad e innovación, consolidando un legado que trascenderá generaciones.
 
PD La misma tenacidad vallecaucana superará, con el tiempo, la actitud revanchista de Petro de no financiar el Tren de Cercanías. “Las obras quedan, las gentes se van. Otros que vienen las continuarán. La vida sigue igual.” – Julio Iglesias.
​. Haz clic aquí para editar.
Picture
​​Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]
Foto
Picture
EL AISLAMIENTO INTERNACIONAL DE PETRO
(domingo 2 de noviembre de 2025) Lamentablemente, para Colombia, el presidente Petro se ha convertido en una figura polémica internacional. Su reputación lo ha llevado a ocupar el lugar de un auténtico paria, marginado en los círculos políticos y diplomáticos globales, lo que ha afectado las relaciones exteriores del país y generado el desprestigio de su gobierno.
 
Inmerso en una confusión ideológica que ni él ha podido identificar, su vida ha trascendido y ha enfrentado todo lo establecido. Su paso por el Congreso y después por la Alcaldía de Bogotá fue una clara demostración de rebeldía y de no acatar la normatividad y las leyes que, como sociedad, nos permiten la convivencia pacífica.
 
En 2013, el entonces Procurador de la Nación, Alejandro Ordóñez, sancionó al alcalde Petro, destituyéndolo del cargo e inhabilitándolo para ejercer funciones públicas durante quince años. A Ordoñez tampoco le tembló la mano para destituir al alcalde capitalino Samuel Moreno, quien había ocupado el cargo antes que Petro.
 
El país confundió la esencia de la función del ente fiscalizador y tanto la oposición al conservador Ordóñez como la prensa ideológicamente alineada con la izquierda colombiana consideraron que la sanción carecía de fundamento, pese al descalabro investigado y comprobado de devolver al Estado, en perjuicio de operadores privados, la responsabilidad de la recolección de basuras, causando un perjuicio y detrimento patrimonial multibillonario.
 
El presidente Juan Manuel Santos, en su afán de consolidar su reelección, levantó la sanción y restituyó a Petro en su cargo de alcalde. Petro y sus seguidores apoyaron el proceso reeleccionista y, desde el Congreso, articuló y apoyó el proceso de paz santista, que, una década después, se considera una iniciativa fallida.
 
Al igual que la fábula del escorpión que le pide a la rana que lo cargue para cruzar un río y la rana le pregunta: ¿Cómo sé que no me picarás? A lo cual el escorpión responde: “Porque eso nos ahogaría a ambos”. La inocente rana acepta y, a mitad del camino, el escorpión la pica. Cuando la rana le pregunta por qué lo hizo y le recuerda que los dos van a morir, el escorpión responde: “Es mi naturaleza”.
 
Petro nunca aprendió y su naturaleza lo llevó a enfrentarse al presidente Donald Trump en cuestiones de geopolítica lejana de Palestina y defender el régimen de Nicolás Maduro, considerado por Estados Unidos una narco dictadura.
 
Lo que rebozó la tasa fue contradecir a Trump, en su propia casa, con megáfono en mano, en las calles neoyorquinas, al dirigirse a los soldados norteamericanos para que lo desobedecieran. Desafiar a alguien más fuerte e influyente está llevando a Petro al desprestigio, al ostracismo y al destierro político.
 
Sin titubeos, las autoridades estadounidenses sancionaron a Petro, incluyéndolo en la lista de la OFAC, castigo que lo convirtió en marginado, excluido y rechazado a nivel global. A su vez, Trump lo calificó de “matón y mala persona”, lo que escaló el conflicto entre ambos mandatarios.
 
La sanción no es al país, sino a la persona y a su familia. Con su actitud desafiante perdió libertad y dignidad. El último incidente durante el reciente viaje, al no permitir el abastecimiento de combustible al avión presidencial, es el más denigrante ocurrido. Situación que se multiplicará permanentemente.
Picture
​​Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]
Foto
Picture
OPORTUNISMO POLÍTICO Y ELECTORAL
(domingo 26 de octubre de 21025) El fallo absolutorio en segunda instancia de la Sala Penal del Tribunal de Bogotá en el caso de Álvaro Uribe Vélez constituye un hito judicial. Con esta decisión concluye un proceso de más de ocho años, en el que al expresidente se le imputaron cargos de soborno y fraude procesal que finalmente fueron desestimados. La ponencia del magistrado Manuel Antonio Merchán Gutiérrez se centró estrictamente en el análisis jurídico, cuestionando el enfoque de la jueza Sandra Liliana Heredia, señalada por adoptar una postura ideológica y mostrar indicios de persecución política.
 
Indudablemente, la persecución y el acoso sistemático contra Uribe fortalecieron a la izquierda en la contienda presidencial de hace cuatro años. Los movimientos que respaldaron la candidatura de Petro aprovecharon, con oportunismo electoral, la debilidad de Uribe.
 
Basta recordar las arengas de agitados universitarios y los alaridos de las primeras líneas del estallido social, coreando “Uribe Paraco”, entre otras sandeces, para desestabilizar el proceso democrático.
 
Sin embargo, hoy, los resultados de las elecciones para los concejos de juventud de octubre de este año, previos a conocerse el fallo absolutorio, registraron un cambio significativo en la tendencia ideológica de hace cuatro años. Nuevamente los partidos tradicionales salieron fortalecidos. El Partido Liberal, en primer lugar, seguido del Partido Conservador y, en tercer lugar, el Centro Democrático, contrastó con la derrota y el desgaste del partido de Petro, que terminó en último lugar.
 
Lo anterior, sumado al reconocimiento de la serenidad, la humildad y las palabras de agradecimiento mostradas por Uribe durante los años de ignominia, ha despertado un fervor patriótico encaminado a enderezar el rumbo equivocado del país, de una fracasada ideología, carente de ejecutorias ejecutivas.
 
Los detractores de Uribe fueron los primeros en aprovechar el oportunismo político, declarándose víctimas de la supuesta injusticia. Cepeda anunció llevar el tema fuera del fuero constitucional nacional ante los tribunales internacionales, lo cual contraviene la soberanía del Estado de Derecho. Petro, otra vez, en esta ocasión a través del cuestionado, hoy renunciado ministro de Justicia y enemigo acérrimo de Uribe, Eduardo Montealegre, vociferó sobre la necesidad de una Asamblea Nacional Constituyente.
 
Curiosamente, cuando el fallo fue condenatorio en primera instancia, estos mismos personajes exaltaron el poder independiente de la justicia y ahora lo consideran injusticia. ¿Por qué no quitar el “in”, y así siempre será justicia?
 
Por otro lado, algunos aspirantes en busca de la anuencia de Uribe para su respaldo han elaborado piezas promocionales y vallas publicitarias para acercarse al expresidente, aprovechándose del fenómeno de oportunismo electoral.
 
Pero Uribe, ante todo, dará continuidad al proceso de consulta interna de escogencia de candidato a la presidencia de su partido y, en segundo lugar, fortalecerá su aspiración a formar parte de la lista cerrada para el Senado, en el puesto 25, con lo cual hoy, más que nunca, es alcanzable. Lo anterior significará para el candidato presidencial ungido después de las consultas interpartidistas de marzo de 2026, respaldo electoral y, posteriormente, fortaleza congresional.
 
La sapiencia, sumada al olfato político de Uribe, indudable y nuevamente, será fundamental en la escogencia de candidato y eventual presidente para el próximo cuatrienio.
 
El señalamiento del presidente norteamericano Trump contra Petro, su familia, sus colaboradores y seguidores, hoy sancionados e incluidos en la lista OFAC, pone en entredicho su legitimidad presidencial, constituyéndose en un pésimo presagio electoral, no solo para la aspiración presidencial del senador Iván Cepeda, autor intelectual y principal contradictor político de las acusaciones, sino también para quienes consideraban ser sucesores del menoscabado petrismo.

​

Foto
​​Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]
Foto
Foto
FUNDACIÓN VALLE DEL LILI; ORGULLO VALLECAUCANO
(domingo 19 de octubre de 2025) Un joven médico caleño, egresado de la Facultad de Medicina de la Universidad del Valle y con estudios de postgrado en cardiología en la Universidad de Tulane, en Nueva Orleans, soñó, al regresar a casa a mediados de la década de los setenta, con crear una nueva alternativa que complementara la deficiencia de la ciudad en servicios médicos hospitalarios. Su vocación de servicio, la inteligencia propia de la profesión y una cálida personalidad consolidaron la realidad de aquella lejana visión.
 
Martín Wartenberg Villegas emprendió la tarea. Encontró eco en Emma Giraldo de Garcés, quien, a su vez, impulsó a sus hijos, Álvaro, su esposa, Alice Echavarría, y su otro hijo, Armando, a apoyar la iniciativa. Reunieron a un grupo de empresarios, liderado por el filántropo Antonio Obeso de Mendiola, y se inició el proyecto. En la que fuera la casa residencial de Álvaro y Alice, en el barrio Centenario, iniciaron las actividades. Asesorados por Alfonso Esguerra, director ejecutivo de la Fundación Santa Fe de Bogotá, consideraron replicar el modelo bogotano. El embrión se fue transformando en un proyecto de ciudad. El empresariado vallecaucano unió esfuerzos técnicos, financieros y administrativos. De aquel idilio, en 1982 se creó la institución.
 
La visión vallecaucana unió esfuerzos y se idealizó la creación de un centro de salud y de investigación de importancia regional, nacional y de referencia a nivel global. La familia Garcés Giraldo donó un lote de 60.000 metros en terrenos que, una vez, fueron cañaduzales y pertenecieron al Ingenio Meléndez, en el sur de la ciudad. El diseño se encargó a los arquitectos Raúl H. Ortiz y Sara María Giraldo, asesorados por el arquitecto estadounidense Zeno Yeates.
 
Hoy, 43 años después de la iniciativa, nos encontramos con un complejo arquitectónico de siete torres, enmarcado en un entorno de belleza natural, con frondosos jardines, cómodos parqueaderos, iluminación natural y amplios corredores, por los cuales desfilan el personal médico de batas blancas, los uniformados de color verde de colaboradores, los estudiantes con distintivos vino tinto y azules, mezclándose con visitantes y pacientes, a semejanza de grandes centrales de pasajeros, todos afanosamente buscando su destino.
 
A la visión inicial se sumó el médico Vicente Borrero Restrepo, quien en cuatro décadas de dirección logró articular la excelencia de alta complejidad médica con los retos del diverso grupo profesional, de los más altos estándares internacionales, apoyado por sofisticados equipos tecnológicos de punta y en la generación de resultados conducentes al fortalecimiento de la contribución permanente de donantes.
 
Hoy, la Fundación Valle del Lili es reconocida como el cuarto mejor hospital de Latinoamérica y el primero de Colombia. Es un trabajo en equipo de 8.200 colaboradores que se destacan por su atención esmerada. Las plataformas tecnológicas unificadas y el sistema de información permiten visualizar en tiempo real el estado del paciente, las citas, los controles, los resultados de laboratorio, las imágenes y las historias médicas.
 
Pese a la adversidad del sector de la salud en los últimos años, la Fundación no detiene su desarrollo. Se encuentra en construcción la octava torre; se continúa la dotación de nuevos y sofisticados equipos, de impecables salas de cirugía y la consolidación del hospital universitario, en alianza principal con la Universidad ICESI, que, a su vez, cuenta con un programa de becas que beneficia a estudiantes de todos los estratos.
 
La unión vallecaucana ha hecho posible esta realidad. El egoísmo y el “calibalismo” no tuvieron lugar en el sueño de Martín, Emma, Álvaro, Armando, Vicente, Raúl H., Antonio y los empresarios de los sectores académicos, agroindustriales, alimentos y bebidas, cartoneros, comercio, confecciones, constructores, farmacéuticos, financieros, papeleros, entre otros, que forjaron el proyecto.
 
Cuando hay voluntad, compromiso, tenacidad y decisión, todo se logra. Es ejemplo y orgullo vallecaucano.​

Foto
​​Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]
Foto
Foto
EL NOBEL DE LA PAZ; UN RECONOCIMIENTO HISTÓRICO Y POLÍTICAMENTE CORRECTO
(domingo 12 de octubre de 2025) Cuando el director del Instituto Nobel noruego, Kristian Berg Harpviken, en emotiva llamada telefónica le compartió a María Corina Machado, había sido galardonada con el premio Nobel de la Paz, ella desde la clandestinidad y en fluido inglés, aprendido en su juventud en programa de intercambio en Wellesley College en Massachusetts, aceptó en nombre de los venezolanos perseguidos por el régimen castro-chavista de Nicolas Maduro, el reconocimiento.
 
María Corina, ingeniera industrial de la Universidad Andrés Bello, con estudios de posgrado en finanzas en el IESA de Caracas y participante en el programa de líderes Maurice R. Greenberg en 2009 en la prestigiosa Universidad de Yale, es y ha sido la opositora más ferviente del régimen autoritario de Nicolás Maduro.
 
 
Su incursión en la oposición data de 2002, cuando lideró y trató de revocar a Hugo Chávez, a quien ella no consideraba que debía ocupar la presidencia venezolana. Por más de veinte años, ha continuado expresando su convicción de devolver al país un régimen democrático abierto y libre. Obtuvo la mayor votación a la Asamblea Nacional en 2010.
 
Debido a su favorabilidad, la dictadura venezolana, a través de Diosdado Cabello, truncó su cometido al declarar impedimentos manipulados y violatorios de la Constitución, lo que resultó en la pérdida de su condición de diputada.
 
Sin embargo, Machado nunca se dio por vencida.
 
En 2023, no obstante, la persecución a la que fue sometida, presuntamente por inhabilitación política, resultó en que le otorgaran el estatus de candidata presidencial con más del 90% de los votos en las primarias. Nuevamente, la persecución política la declaró impedida para participar en la contienda electoral, por lo que cedió su apoyo a Edmundo González Urrutia.
 
El Consejo Nacional Electoral (CNE) venezolano desconoció el triunfo de González, quien obtuvo el 67% de los votos según actas recopiladas, y otorgó el controvertido y cuestionado triunfo electoral a Maduro. No solo no reconoció la derrota, sino que acudió al Tribunal Supremo de Justicia para ratificar el dolo y emitió órdenes de captura contra el legítimo ganador y, por supuesto, contra la figura opositora María Corina Machado.
 
El premio otorgado, junto con la presencia militar impulsada por Trump de la Armada estadounidense en el Caribe, confirma que Venezuela está bajo un régimen dictatorial, antidemocrático, fraudulento, abusivo y delictivo, que viola las libertades individuales, por lo que debe avanzar hacia la democracia y la libertad.
 
Indudablemente, el reconocimiento a Machado es circunstancial del pragmatismo ideológico del Realpolitik, término acuñado para confirmar que, por encima de los intereses de búsqueda del poder en sí, están la supervivencia, la seguridad, los derechos democráticos y lo políticamente correcto.
 
Su tenacidad, persistencia y frente en alto, a pesar de haber sido avasallada por una persecución que impide ejercer su lucha democrática, son recibidos con humildad, confirmando el reconocimiento a la paz que merece el vecino país y su gente, y enseñan al mundo entero la infatigable lucha por la libertad y la democracia.

Foto
​​Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]
Foto
Foto
TERRORISMO URBANO
(domingo 5 de octubre de 2025) Lo acontecido en Colombia y en Cali en las últimas semanas no es nuevo en el país.
 
El miércoles 6 de noviembre de 1985 el Palacio de Justicia en Bogotá fue atacado por un comando de guerrilleros del Movimiento 19 de abril (M-19), al cual pertenecía el actual presidente Gustavo Petro. El lamentable evento, en asocio, y financiado por Pablo Escobar, buscaba evitar la aprobación del tratado de extradición con Estados Unidos. El holocausto dejó 101 muertos, entre ellos 11 magistrados, y la quema de 6 mil expedientes.
 
Cuatro años después, el 2 de septiembre fueron atacadas las instalaciones del diario El Espectador en Bogotá. El miércoles 6 de diciembre, fue objeto de un atentado el edificio del DAS en Bogotá con 9 mil kilos de dinamita, hecho que ocurrió una semana después del magnicidio del vuelo 203 de Avianca que cubría la ruta Bogotá-Calí, dirigido contra el entonces presidente Cesar Gaviria. Todos atribuidos al narcotraficante Pablo Escobar. El saldo trágico de los dos últimos eventos cobró la vida de 63 muertos en el edificio del DAS y 110 pasajeros del avión. El 15 de abril de 1993, quizás el último ataque de Escobar contra el centro comercial Centro 93 en Bogotá dejó un saldo de 8 muertos.
 
Los hechos de terrorismo urbano se multiplicaron globalmente. El 11 de septiembre de 2001, los seguidores del terrorista Osama Bin Laden, secuestraron cuatro aviones, de los cuales dos estrellaron las torres gemelas del World Trade Center en Nueva York, otro contra el edificio del Pentágono en Washington, y la valerosa actuación de los pasajeros y tripulación del vuelo 93 frustraron el ataque del avión dirigido al Capitolio norteamericano. Los actos terroristas cobraron la vida de más de 3 mil personas.
 
El 11 de marzo de 2004, diez explosiones en cuatro trenes de Madrid perpetradas por extremistas yihadistas cobraron la vida de 193 personas. El 7 de julio de 2005 cuatro ataques coordinados por extremistas islamistas atentaron contra el sistema de transporte masivo de Londres, que afortunadamente no causó muertes.
  
Ante todos los anteriores eventos, y muchos más en el contexto global, el terrorismo urbano ha sido tipificado y reconocido por organismos internacionales como forma de violencia en ausencia de guerra declarada, generalmente perpetrada en zonas de conflictos armados.
 
El Acuerdo de Paz de Colombia, promovido por el entonces presidente Juan Manuel Santos, de alguna lamentable forma, ha permitido la impunidad y judicialización de los actores de los ataques terroristas en el país. El tribunal de la Justicia Especial para la Paz (JEP) tan solo ha condenado con palmaditas en las manos a los actuales miembros del Congreso, dignidad otorgada por el mismo acuerdo, a quienes pertenecieron y dirigieron el grupo guerrillero de las FARC.
 
El estallido social de abril de 2021 en Colombia, extendido por dos meses, contra el gobierno del presidente Iván Duque, calcado del evento del 20 de octubre de 2019 en Chile, paralizó la economía del país. En Cali, el entonces candidato presidencial Petro y los activistas congresistas opositores, comandaron la actividad, entregando al final el esperpento del monumento a la resistencia conmemorando el insuceso.
 
En las últimas semanas (septiembre 2025), las oficinas gremiales de la ANDI, en Bogotá, Medellín y Cali, fueron vandalizadas. La exministra de Ambiente, Susana Muhammad, señalo apoyo a los agresores. Encapuchados en cercanías de la Universidad del Valle incendiaron dos tractomulas y prendieron fuego a un establecimiento comercial.
 
Todos estos ataques, debidamente planificados y coordinados, señalan la autoría de personas cercanas al actual gobierno. No es coincidencia que, al apoyo manifestado por Muhammad, en reciente evento de la Semana de la Biodiversidad en Cali, la ministra Irene Vélez luciera una camiseta alusiva al monumento de resistencia caleño y que el exasesor Alfredo Saade, todos activistas radicales, declarara el 27 de septiembre “Esto apenas
comienza y si es la voluntad de Dios, por ahí entraremos el 7 de agosto de 2026.”
 
Nos espera una campaña presidencial marcada por actos delictivos y violencia contra los candidatos que ponen en jaque nuestra voluntad democrática abierta y pacífica.
 

Foto
​​Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]
Foto
Foto
EL OCASO DE UNA IDEOLOGÍA
(domingo 14 de septiembre de 2025) Hace ciento cincuenta años (1875), el filósofo alemán Karl Marx (1818-1883) había escrito sendos ensayos sobre la transformación del estado hacia una sociedad caracterizada por la propiedad en común de los medios de producción, la inexistencia de clases sociales y la lucha comunista en búsqueda de una sociedad igualitaria y la ausencia total de la propiedad privada.
 
En el contexto histórico de la época, la revolución industrial y la eventual transición de sistemas monárquicos e imperialistas, según Marx, debían transformarse en estados totalitarios, dando fuerza a la clase obrera para que el naciente proletariado sustituyera al capitalismo, al libre mercado y lograra tomarse el poder.
 
Si bien es cierto que tanto Marx como su discípulo Friedrich Engels habían teorizado la filosofía comunista, solo se llevó a la práctica a través de la revolución bolchevique de octubre de 1917 en Rusia, liderada por Vladimir Lenin, mediante la cual se derrocó el régimen zarista y se impuso el comunismo.
 
En contraste, empezando el siglo XIX, el continente americano había declarado su independencia del colonialismo europeo, surgiendo sistemas de gobierno democrático, libertad de expresión, de mercado y fortalecimiento de partidos políticos basados en la doctrina Monroe. La independencia bolivariana no fue excepción.
 
A lo largo del siglo veinte, las dos corrientes de pensamiento, el comunismo totalitario instaurado en Rusia y la democracia en Estados Unidos, se enfrentaron continuamente. Las dos guerras del siglo habían demostrado la debilidad estructural de las fuerzas armadas rusas, en contraste con el poderío armamentístico estadounidense. El continente europeo se reformaba territorialmente y Rusia aprovechó, ampliando su territorio e incorporando los países de Europa del Este, bautizados como la “cortina de hierro”. La influencia ideológica de estos países, bajo el dominio ruso, se diferenciaba de la de países europeos, como España, Francia, Italia y Gran Bretaña, donde nació la fusión de los dos pensamientos filosóficos, creando un sistema socialista democrático.
 
En la década de los años cincuenta, un grupo de jóvenes revolucionarios, liderados por Fidel Castro Ruz (1926-2016), buscó terminar la opresión que, según su pensamiento, amenazaba el desarrollo de Cuba. Tras varios intentos golpistas contra el régimen dictatorial de Fulgencio Batista, los cuales comenzaron el 26 de julio de 1953 durante el asalto al cuartel de Moncada, la lucha armada culminó seis años después, con la entrada triunfal a Santiago de Cuba el 1 de enero de 1959.
 
Castro y el grupo guerrillero que lo acompañó en la conquista de la Sierra Maestra, en el oriente de la isla, una vez en el poder, consideraron que América Latina debía seguir el ejemplo ideológico comunista. El argentino Ernesto “Che” Guevara (1928-1967) se convirtió en el principal promotor de organizar grupos similares al movimiento 26 de julio cubano. Pese a su carismática figura, fracasó como administrador público del régimen castrista y consideró que exportar la revolución era su consigna.
 
Se entrenó en instalar focos guerrilleros en intentos africanos del Congo y Angola, y en su fallida incursión en Bolivia, fue capturado y ejecutado. Su ejemplo fue adoptado por grupos insurgentes en Colombia, liderados por Manuel Marulanda Vélez, fundador de las FARC, los dieciocho estudiantes becados por Fidel Castro, fundadores del ELN y el grupo guerrillero urbano M-19.
 
En Colombia, el M-19 ha sido el único grupo que, a través del proceso democrático, ha logrado llegar al poder. La asamblea constituyente para reformar la constitución fue coadyuvada por la iniciativa del grupo estudiantil de la séptima papeleta, los desmovilizados grupos guerrilleros M-19, EPL y Quintín Lame, dando vida a la actual constitución.
 
La presidencia del guerrillero del M-19, Gustavo Petro, ha mostrado incapacidad para gobernar. Ha sido un gobierno marcado por el derroche, nefastas reformas al sistema de salud, la imposibilidad de articular un gabinete, el desmantelamiento de las fuerzas armadas y la rampante corrupción. La fracasada negociación de paz ha fortalecido el narcotráfico. Intentar introducir la doctrina ideológica del modelo Castro-Chavista ha creado inseguridad jurídica y física. Atentar contra la independencia de las ramas del poder, contrariamente, ha fortalecido la institucionalidad del Estado de derecho colombiano. Amenazar constantemente con presentar consultas populares para permanecer en el poder ha generado rechazo.
 
Imitar el ejemplo de Castro y Chávez de largas intervenciones, a través de los medios televisivos, mal llamadas alocuciones presidenciales, con insulsos discursos ideológicos, a veces cantinflescos, insistiendo en lucha popular de clases y resentimiento, son algunas de las principales razones que fundamentan el ocaso de la ideología que se intentó introducir en el país.
 
Nicaragua y Venezuela, bajo regímenes dictatoriales, son los únicos que aún se mantienen en la fracasada y bautizada ideología socialista Castro-Chavista. La guerra declarada por el gobierno norteamericano de Trump contra el narcoterrorismo y los grupos narcotraficantes enquistados en el poder del vecino país y sus nexos con organizaciones colombianas y mexicanas desenmascaran la realidad del ilícito tráfico, no obstante, la última payasada de dialéctica petrista, en la cual expresó que si se le quita la I a la palabra "ilícito", todo se vuelve lícito.
 
Los más de sesenta precandidatos a la presidencia tienen un claro y conciso diagnóstico del país. Todos expresarán lo mismo, cada cual, desde su característica personal, pero lo importante para el futuro del país es a quién le entregaremos las banderas para corregir el descalabro que deja la actual administración.
 
El país debe retornar por la senda democrática como sociedad libre, de economía de mercado, integrada por una población trabajadora, multiétnica, luchadora y con una convicción fundamental en principios y valores.
 
Lo expresó meridianamente la senadora Paloma Valencia: “Si perdemos las elecciones de 2026, perdemos el país”.


Foto
​​Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]
Foto
Foto
ABSURDA E INCONVENIENTE REFORMA TRIBUTARIA
(Domingo 7 de septiembre de 2025) El gobierno nacional en su desmedido afán de equilibrar el presupuesto desfinanciado del año 2026 presentó una reforma tributaria para su estudio al Congreso. Es quizás el proyecto más ambicioso de la historia con el cual se esperaría recaudar aproximadamente $ 26 billones anuales.
 
Sin embargo, el tinte ideológico detrás del articulado presentado por el Ministerio de Hacienda, está alejado totalmente de la realidad del país. En vez de estimular el crecimiento económico fundamentado en un sector productivo dinámico y fortalecido, generador de empleo formal, la pretensión impacta directamente la economía familiar multiestrato disminuyendo su capacidad adquisitiva, lo cual eventualmente conlleva a la contracción del consumo de bienes y servicios. Ampliar la base tributaria con cargo a la canasta familiar es totalmente regresivo.
 
No estimular la economía y el empleo formal es garrafal equivocación.
 
Sencillamente el 45% de la población formalizada económicamente debe soportar no solamente el restante 55% de la población que demanda bienes y servicios que provee el Estado, sino contribuir con su tributo a la dilapidación, despilfarro y derroche de un gobierno totalmente equivocado e irresponsable de lograr la simple ecuación de distribución equitativa y equilibrada entre ingresos y excesivos gastos de funcionamiento de abultada, ineficaz e ineficiente burocracia.
 
Los registros de nuevos tributos que se requieren para lograr un eficiente recaudo son complejos y las autoridades de control rentístico han mostrado total incapacidad de su función, abriendo boquetes de corrupción y elusión a doquier.
 
Pero quizás lo más perjudicial de la pretendida reforma es el impacto en las rentas departamentales.
 
Desde la época colonial, las rentas provenientes del “vicio”; licores, tabaco y juegos, han sido la base que sustenta la independencia fiscal de las regiones. El nuevo tributo propuesto socavará el sustento fundamental de las rentas de las regiones, sin existir garantía alguna de que lo tributado en la región será reinvertido y revertido en beneficio de esta.
 
Gravar, a favor del componente nacional, dichos bienes, seguramente conlleva, por el aumento del valor de estos, la contracción del consumo. Adicionalmente estimularía la fabricación de licores adulterados, contrabando de licores importados y derivados del tabaco, fortalecimiento del “carrusel” de licores nacionales, favoreciendo las economías clandestinas del narcotráfico, que con facilidad llegan al canal minorista.
 
La percepción de inestabilidad jurídica, sumada a la reciente reforma laboral, genera fuga de capitales y en muchos casos la desindustrialización, en búsqueda de mejores y más estables condiciones en otros países en donde tienen operaciones fabriles y comerciales, impactando el empleo formal colombiano.
 
La reforma tributaria no tiene ni pies ni cabeza. El desgobierno Petro ha mostrado hasta la saciedad seguir cabalgando entre nubarrones de penumbras de su fracasada e infundada ideología con expresiones de odio, lucha de clases y resentimiento que como eterno candidato no se dio cuenta que había sido elegido para gobernar.
 
Nuevamente se pondrán a prueba la serenidad, razonamiento y equilibrio de los integrantes del Congreso que no pueden dar la espalda a su caudal electoral que los llevó a ser sus dignos representantes.

Foto
​​Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]
Foto
Foto
 INGENTES ESFUERZOS DE MOVILIDAD ANTE EL FRACASO DE PLANEACIÓN
 (Domingo 31 de agosto de 2025) “No se le puede pedir peras al olmo”, dice el sabio refrán, utilizado para referirse a situaciones consideradas imposibles.  En este contexto se describe el desafío del tráfico vehicular en la ciudad.
 
Cali ha enfrentado dificultades en la conceptualización de planeación urbana con visión de largo plazo. El Plan Piloto de 1950, desarrollado por Town Planning Associates bajo la dirección de los urbanistas Wiener y Sert, fue uno de los últimos proyectos enfocados con dicha prospectiva. En los últimos setenta y cinco años, la población pasó de 400 mil a 3 millones de habitantes, superando la capacidad planificadora de la ciudad.
 
Los Panamericanos de 1971, bajo la alcaldía de Carlos Holguín Sardi, iniciaron la transformación de la ciudad. El civismo impulsado, en parte, por la creación de los Guardas de Tránsito Bachilleres en 1973 y la iniciativa del alcalde Escobar Navia de la concepción de civismo ciudadano, convertido en referente nacional, dio continuidad a la proyección y transformación de la ciudad.
 
Eventos naturales ocurridos a finales de los años setenta, tales como terremotos y maremotos en la costa pacífica, provocaron migraciones hacia Cali. La población desplazada se asentó en áreas cercanas a las Lagunas del Pondaje, elementos amortiguantes para mitigar el riesgo de inundaciones, dando origen a poblar el distrito regulador de aguas de Aguablanca. La violencia en departamentos vecinos también generó desplazamientos hacia la ciudad, especialmente hacia las comunas 1, 18, 19 y 20, quienes por sus condiciones étnicas preferían situarse en la ladera caleña, de ambientes similares a sus lugares de origen. Este mismo fenómeno étnico es responsable, en parte, de la preferencia del asentamiento de colonias del Pacífico colombiano en zonas planas. 
 
La demanda por servicios públicos y vías en estas zonas de invasión, y ante la falta de planeación de infraestructura adecuada, condujo a conexiones irregulares, improvisadas y estrechos corredores viales, precarios andenes y escaleras e inexistencia de alcantarillado y manejo de aguas pluviales.
 
En menos de veinte años, la población se duplicó. Las oficinas de planeación municipal y sus institutos descentralizados formulaban proyectos distanciados de las necesidades reales.
 
A lo anterior se deriva el resultado de la Constitución de 1991 y la elección popular de alcaldes, que modificaron el panorama de la planificación municipal y departamental, priorizando planes de desarrollo realizables en los períodos cortos de los mandatarios elegidos. Consecuentemente, la articulación de una visión metropolitana para el sur del departamento se vio limitada por intereses particulares, individuales y desarticulados de los alcaldes, tanto de la capital departamental como de los municipios vecinos, que conformaron una improvisada área metropolitana.
 
A comienzos del siglo XXI se implementó el sistema de transporte masivo, cuya infraestructura se superpuso a las proyecciones urbanas existentes y sin conectividad regional. Veinte años después, el crecimiento del parque automotor y de motocicletas ha sido considerable, en parte debido a la percepción de insuficiencia del sistema colectivo, buscando soluciones individuales.
 
Los problemas actuales de movilidad no pueden atribuirse exclusivamente a la Secretaría de Movilidad, sino que son consecuencia de errores en la planificación urbana. Las oficinas de planeación han funcionado principalmente como plataformas de contratación de estudios que suelen reemplazarse con cada nueva administración, dificultando la consolidación de soluciones efectivas.
 
Resulta complejo esperar que la Secretaría de Movilidad, las buenas intenciones del secretario Orozco y el grupo de guardas de tránsito, resuelva el colapso vehicular, especialmente durante las horas pico, cuando existen otros factores involucrados, como la informalidad del transporte, la ocupación del espacio público vial, intolerancia de los conductores y la improvisación en la habilitación de bahías de parqueo.
 
Es indispensable retomar y retornar a prácticas de civismo y convivencia pacífica que favorezcan el respeto entre los habitantes de esta ciudad, otrora la capital cívica de Colombia, caracterizada por su diversidad étnica, entorno natural, alegría de sus gentes y belleza de las caleñas.
 
Ojalá el Plan Cali 500+ sea el principio de la planeación ordenada que la región requiere.

Foto
​Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]
Foto
Foto
​EL IMPACTO DE LA VIOLENCIA Y LOS DESAFÍOS ACTUALES
​
EN COLOMBIA

(Domingo 24 de agosto de 2025) Un episodio trágico que revive el pasado…
La ciudad de 400 mil habitantes se vio sacudida en plena madrugada, exactamente a la 1 de la mañana, por un estruendo que despertó a toda la población. La causa de este suceso fue el tránsito de varios camiones cargados con dinamita, que recorrían Cali en la ruta de Buenaventura hacia Cundinamarca y provocaron una explosión inusitada. Esta tragedia trajo a la memoria el fatídico 7 de agosto de 1956, una fecha que marcó profundamente a la ciudad al dejar un saldo de 4 mil personas fallecidas y 12 mil heridas. Ahora, sesenta y nueve años después, la sombra de aquel desastre vuelve a posarse sobre la ciudad, recordando la fragilidad de la paz y la persistencia de la violencia.
 
En cercanías de la escuela de aviación Marco Fidel Suárez, dos camiones cargados de explosivos fueron detonados el jueves 21 de agosto por integrantes de la columna Jaime Martínez de las disidencias de las FARC, al mando de Néstor Gregorio Vera Fernández, alias Iván Mordisco, narcotraficante disfrazado de revolucionario.
 
El ataque demencial perpetrado en el barrio La Base tuvo como víctimas principales a personas inocentes y pacíficas, habitantes de la comuna 8, una zona poblada por ciudadanas y ciudadanos dedicados a sus labores cotidianas y provenientes de los estratos socioeconómicos 3 y 4. Este acto violento interrumpió abruptamente la vida diaria de quienes residen en lo que alguna vez fue la hacienda El Guabito, dejando una profunda herida en el tejido social de la comunidad.
 
El cinismo de los actores materiales es superado por la misiva de Vera Fernández dirigida al presidente Petro, en la cual advierte al presidente: “Su despotismo y arrogancia llevarán a Colombia a otras décadas de lucha armada por la paz con justicia social.”
 
Lo acontecido esta semana confirma el fracaso de la “paz total” impulsada por el presidente. Volver a las épocas de la década de los años noventa de la guerra del cartel de Pablo Escobar contra el país se revive.
 
El homicidio de Miguel Uribe Turbay, las vidas de los trece militares derribados en el helicóptero que los transportaba en Amalfi, Antioquia, con la voz del individuo del frente 36 del EMC, vociferando “coronamos”, son gritos de guerra declarada contra las fuerzas militares y la indefensa población civil.
 
Difícil año que le queda al presidente Petro en combatir las organizaciones que él mismo ha fortalecido. Voces de alarma de algunos pensadores se alzan en vislumbrar si se trata de una estrategia de permanencia en el poder decretando conmoción interior que le permite constitucionalmente aplazar elecciones.
 
Levantemos el poder democrático ciudadano fortaleciendo y respetando el estado de derecho que nos ha permitido pesos y contrapesos bajo la independencia de las tres ramas de poder, en sus actuaciones buscando justicia, libertad y enjuiciando a quienes han aprovechado para su interés particular el mandato que el pueblo les ha confiado.
 
No permitamos que el narcotráfico convierta al bello país en narcoestado defendido por el brazo armado camuflado de movimiento revolucionario.
 
En un reciente encuentro con la senadora Paloma Valencia, hizo la siguiente reflexión: “Si no ganamos las elecciones de 2026, perderemos el país”.

Foto
​Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]
Foto
Foto
​PETRÓLEO, REMESAS Y MIGRACIÓN
(viernes 17 de agosto de 2025) Las cifras registradas en el primer semestre del año (2025) prenden alarmas. La equivocada política ideológica del gobierno de no incentivar exploración y explotación de petróleo e hidrocarburos, siendo el primer renglón de las exportaciones del país, es preocupante. Situación, en parte, responsable que la primera empresa del país, ECOPETROL, registre una disminución del 46% en sus utilidades el último trimestre, comparadas al mismo periodo del año 2024. Las cifras operacionales presentadas llegan a niveles de pandemia (2020-21). No obstante, la producción ha llegado a 755 mil barriles diarios, el menor precio en US $ 12 por barril de Brent, impacta directamente el nivel de exportaciones de la petrolera y por ende del país.
 
En contraste a la anterior situación, las remesas proyectadas para el año de aproximadamente US $15 billones pueden llegar a superar las exportaciones de petróleo. Colombia, donde el rubro de remesas contribuye con vital importancia en inyectar divisas a la economía nacional, nos convierte, al igual que países centroamericanos, en dependientes del rubro. La ventaja, desde luego, es, que a diferencia del petróleo donde los actores son pocos, las remesas se traducen en consumo de millones de hogares colombianos.
 
El Valle del Cauca, especialmente Cali y Palmira, reciben aproximadamente el 25% de las remesas, cifra cercana a US $ 4 mil millones, apoyando el desarrollo de la economía local.
 
Las remesas se convierten en pilar fundamental. Favorecen la demanda de alimentos, servicios, bienes, atención en salud preventiva y procedimientos de alta complejidad, fundamentados por reconocimientos globales de excelencia de nuestras instituciones de salud. Los tratamientos odontológicos y estética, igualmente son altamente demandados.
 
Nuestra cultura de ser propietarios de vivienda y permanente valorización vigorizan el sector inmobiliario. Esta situación es aprovechada estratégicamente por las empresas constructoras, las cuales han explorado exitosamente oficinas de promoción y ventas en los países originadores del flujo de remesas, como el caso del recién inaugurado punto de venta en Jackson Heights en Nueva York de Constructora Bolívar y la caleña Jaramillo Mora en Miami.
 
La política anti migratoria del presidente Trump es considerada la mayor amenaza de los migrantes que llegaban ilegalmente a Estados Unidos. El año pasado, en las últimas de la administración Joe Biden, se estimó entre 2023 y 24, por el tapón del Darién, más de 700 mil personas cruzaron la inhóspita selva. Hoy convertida en migración inversa de miles de latinoamericanos que están retornando a sus países de origen por las severas restricciones en las fronteras norteamericanas y deportaciones masivas.
 
España es gran receptor de migrantes colombianos. Se estima una población superior a 1 millón de colombianos, aproximadamente el 20% de colombianos residentes en el exterior, que residen, trabajan y ostentan documentación de legalidad. La ventaja del idioma, costumbres, gastronomía, culturas similares, política de reconocimiento de doble nacionalidad y oportunidades de empleo formal en sectores de construcción, salud, mecánica, reparaciones domésticas, labores agrícolas e informática la convierten en destino interesante.
 
Los flujos migratorios son cambiantes. Pero la realidad es una. El deseo de trabajar en búsqueda de oportunidades, independientemente del lugar final del destino, es la motivación fundamental. La migración conlleva al establecimiento de solidarias colonias residentes que permanentemente tienden la mano a otros connacionales que buscan migrar.
 
La formación académica, laboriosidad e ingenio del colombiano es bien recibida en el mundo entero. Por ello el flujo de remesas continuará siendo importante y su positivo impacto en el desarrollo social y económico del país.
 
Fotografía cortesía: Revista Semana

Foto
​Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]
Foto
Foto
FESTIVAL PETRONIO ÁLVAREZ
(Domingo 10 de agosto de 2025) En 1994, el entonces candidato a la Gobernación del Valle del Cauca, Germán Villegas Villegas, me invitó a formar parte de su equipo de campaña. Fue durante esos meses que tuve el privilegio de conocer a quien le preparaba algunos de sus discursos. Germán Patiño Ossa, hombre culto, de buenas maneras, baja estatura, voz suave y extraordinaria cultura, integraba su formación académica en literatura de Univalle y antropología de la Universidad de los Andes con probada experiencia como escritor. Gozamos de cautivantes tertulias del amor que profesábamos por la ciudad y el departamento, amistad que perduró hasta su fallecimiento hace diez años.
  
Villegas fue gobernador elegido para el periodo 1995-1997, nombrando a Patiño secretario de Cultura. Fue precisamente un año después que Patiño convenció al gobernador en realizar un evento cultural que exaltara los ritmos musicales y la gastronomía del Pacífico colombiano. Bajo la iniciativa de la Gobernación del Valle del Cauca, nació el primer festival, que se celebró, en agosto de 1997, en el teatro al aire libre Los Cristales. En homenaje al bonaverense Petronio Álvarez, conocido como “El Rey del Currulao”, se dio origen al Festival. Posteriormente, en la alcaldía de Ricardo Cobo, siendo Patiño director de cultura, se vincula al municipio, como protagonista, de su celebración.
 
El festival se ha convertido, en sus casi treinta años de celebración anual, en el evento cultural, musical y gastronómico más importante de la ciudad, superado por la tradicional Feria de Cali. Los ritmos y bailes del Pacífico engalanan su celebración. La oferta gastronómica del festival, que en parte inspiró el sector del barrio Alameda con sus manjares, es uno de los mayores atractivos. Coincide con el libro que Patiño escribió diez años después del primer festival (2007), titulado Fogón de Negros, premio Andrés Bello, que relata, con profunda riqueza investigativa, el origen e importancia de la cocina y cultura de la región. La oferta de la bebida espirituosa artesanal “viche”, destilada en rudimentarios alambiques, es sinónimo de la alegría del Pacífico colombiano, sus gentes y experiencia degustativa excepcional. Las artesanías exhibidas son muestra de belleza y creatividad.
 
Para este año (2025) más de 52 agrupaciones concursantes, 17 invitados especiales y 170 portadores de muestras de expresión tradicional se dan cita del 13 al 18 de agosto. La estatua de Petronio, ubicada en frente de las piscinas panamericanas, se convierte en santuario.
 
Marimbas, chirimías, flautas, clarinetes y violines caucanos se escucharán a doquier en la celebración que honra el litoral, como el evento más alegre, seguro y pacífico.
  
Cali es la “Capital Afro” colombiana, con mayor población afrodescendiente, tan solo superada por Salvador de Bahía en Brasil, la cual ostenta el título reconocido como la “Capital Negra de América Latina”. La rica herencia cultural afrocolombiana debe ser una propuesta que promueva el conocimiento de la historia afrodescendiente.
  
La iniciativa que nació en la Gobernación no debe quedarse en celebración anual únicamente. La gobernadora Dilian Francisca Toro, quien compartió gabinete en ese primer mandato de Villegas con Patiño, podría a través de la Secretaría de Cultura crear un museo, que ojalá se lleve el nombre de quien nos entregó el legado, para que honre las ricas tradiciones del Pacífico en forma permanente.

Foto
Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]
Foto
Foto
CUATRO NUDOS GORDIANOS QUE IMPIDEN MEJORAR COMPETITIVIDAD DEL VALLE DEL CAUCA
( Domingo 3 de agosto de 2025) Finalizando el siglo diecinueve, Colombia había iniciado la construcción de infraestructura ferrovial. Era lógico unir el centro del país con los puertos marítimos del Atlántico y Pacifico. El trazado suroccidental estaba aislado del centro y norte del país en razón a la agreste topografía de las cordilleras central y occidental. Sin embargo, existía conectividad entre Popayán en el Cauca y La Tebaida del antiguo Caldas, adicionada a la variante que comunicaba con Buenaventura.
 
Cuando en 1910 se creó el departamento del Valle del Cauca, gozaba de transporte fluvial del Rio Cauca, pero quizás lo más importante para aprovechar su privilegiada ubicación geográfica era el puerto marítimo. Cuando la nación recibió el pago de la cesión del istmo de Panamá, parte de los recursos fueron invertidos en la finalización y consolidación de la red ferroviaria del Pacifico. Para 1915 era una realidad.
 
La misión Chardón de la década de los años treinta confirmó la vocación agroindustrial del sector azucarero, sector que transformó aldeas en ciudades intermedias. La creación de la CVC en la década de los años cincuenta dio continuidad a la competitividad con la regulación del rio Cauca y sus afluentes, acompañada de embalses como estrategia competitiva de generación hidroeléctrica.
 
La prosperidad del Valle geográfico del Rio Cauca era una realidad. La inversión extranjera y nacional en complejos agroindustriales, manufactura de alimentos, bienes de consumo, acompañados de instituciones financieras, educativas, vigorosa red hospitalaria y servicios públicos domiciliarios transformaban la región ganadera en epicentro de desarrollo social y económico, empleo formal y trabajo digno.
 
La tendencia del fenómeno de globalización finalizando el siglo pasado encontró en la región una cuna de oportunidades, permitiendo un ordenado crecimiento social, económico y ambiental.
 
Sin embargo, en la última década cuatro proyectos que permiten dar continuidad a la excelsa competitividad quedaron inmersos en bizantinos obstáculos burocráticos.
 
El dragado de acceso al puerto marítimo, el cual mueve el 44% del comercio exterior del país, permitiendo buques de mayor calado, no da espera.
 
La vía alterna al puerto Mulaló-Loboguerrero circunscrita a absurdas, pero superables, oposiciones medio ambientales han inviabilizado el modelo económico de la concesión, tornando en obsolescencia el marco financiero conceptuado hace diez años, el cual debe ser revisado y actualizado.
 
Perder la autonomía administrativa del aeropuerto Bonilla Aragón que a partir del presente mes será administrado por la burocratizada Aerocivil puede llegar a ineficiencia logística de pasajeros y carga. Una visión a largo plazo, con otra pista paralela, aliviando el congestionado El Dorado, podría convertir Palmaseca en importante “hub” latinoamericano. Tanto las condiciones climatológicas como la altura sobre el nivel del mar permiten ahorros en combustible, estricto cumplimiento de itinerarios y eficiente logística de carga de bienes manufacturados en adyacentes zonas francas industriales.
 
La desidia del distrito capital y sus empresas de servicios públicos en no ejecutar el proyecto de acueducto del sur, proyectado para Cali, su zona de expansión, municipios dormitorios vecinos y vastas zonas industriales del norte del departamento del Cauca, con visión a cincuenta años, pese a tener estudios de prefactibilidad y factibilidad adelantados por la CVC en 2018, bajo el liderazgo del entonces director Rubén Darío Materón, es inconcebible.
 
La región del suroccidente no puede perder capacidad y competitividad frente a desarrollos antioqueños, peruanos, ecuatorianos, costarricenses y panameños, que como Sebastián de Belalcázar señalaba desde hace 489 años, la importancia de la cuenca del Pacifico.
 
Es momento de unir esfuerzos de todos los actores; dirigencia empresarial, cívica, gremial y política, articulados y coordinados para desatar estos cuatro nudos gordianos dando continuidad a la tenacidad, perseverancia de sus gentes y bendición privilegiada de la región vallecaucana.


Foto
HISTORIAS DE LA
VIDA REAL

Por Brandon Aragón
Foto
LA HORCA: BAILE MORTAL AL AIRE LIBRE
(Miércoles 30 de agosto de 2025) Ah, la horca. Ese sublime invento que nos regaló el ingenio de algún observador con ojo clínico para la desgracia ajena. Imaginen la escena: un pobre diablo, con su cuello pillado en un hilo de parra, pataleando al viento.
 
¡Eureka! Debió gritar el genio, y así nació la gracia del estrangulamiento. Al principio, era cosa de hombres, el verdugo con sus manos callosas apretando la soga, un asunto íntimo, poco dado al lucimiento. La agonía era buena, sí, pero el público de las últimas filas se quedaba con las ganas.
 
Luego llegó el garrote, ese artilugio maldito.
Una barra girando lenta, muy lenta, para que el infeliz se ahogara a sorbos, sin prisa, pero sin pausa. Seguía faltando el glamour.
 
¿Y qué hizo el hombre, siempre tan ocurrente?
¡Alargar la cuerda, coño! Pasarla por la rama de un árbol, por un gancho de carnicero, por la viga más alta del pueblo. Y así, mis valientes, se parió la horca tal como la conocemos: un patíbulo para el lucimiento del moribundo, una plataforma donde el peso del propio cuerpo se encargaba de la faena.
 
Se le izaba despacio, para que todos vieran la mueca del terror. Y una vez arriba, bien amarrado, se le soltaba al viento. Pero no crean que era rápido.
¡Qué va! El dogal, apretando a golpes, conforme el infeliz se retorcía, buscaba el aire que se le negaba. La cara se le ponía morada, los ojos desorbitados, mirando al gentío con un pánico que helaba la sangre.
 
Primero, gritos, súplicas. Luego, la voz se quebraba, se afinaba en un gemido lastimero, y al final, un estertor. Entonces venían las boqueadas, el cuerpo sacudiéndose como marioneta rota. La boca, abierta, silbando el último aliento. Y la lengua, ¡ah, la lengua!, asomando, violácea, alargándose de forma inverosímil, colgando hasta el mentón. Cinco minutos, o cuatro horas, lo que diera de sí el cuerpo.
 
La paciencia del verdugo, el aguante del moribundo. Luego, con la carreta, llegó un "alivio". Lo paseaban, entre insultos y pedradas, vestido con ropas infames.
Al llegar al cadalso, la soga al cuello, un empujón y ¡zas!, una pequeña caída que, a veces, lograba cerrar la cuerda y acortar el tormento inicial.
Pero no se engañen, la mayoría de las veces, el deslizamiento era suave, la caída no bastaba, y el condenado seguía bailando su danza macabra.
 
La horca primitiva, un horror sublime. Y para los que tenían cuartos, un lujo: comprar el derecho a colgarse de las piernas del ahorcado, jalar con desesperación, para que el espectáculo, al menos, fuera más breve.
Padres ahorcando a sus hijos, hijos a sus padres, en un acto de piedad y ruina, mientras la turba, extasiada, disfrutaba del último espasmo.
 
¿Y el público? Probablemente, el llanto y los gritos de los familiares que terminaban la faena compensaban la brevedad del acto.
¡Qué tiempos aquellos! En la Edad Media, los domingos, al salir de misa, el patíbulo en la plaza mayor. La gente, engalanada, a disfrutar del show.
Dicen que los germanos la popularizaron, o que vino de Oriente.
 
¡Quién sabe! Lo cierto es que la horca ha dado para mil cuentos y leyendas. Que si la cuerda se rompía, que si el condenado se salvaba…
 
¡Pura farsa! Casi siempre, si se rompía, era para volverlo a colgar y que sufriera la misma angustia. Y el garrote, en su versión más depravada, ofrecía exquisiteces.
 
¿Quieren un ejemplo? Lope de Aguirre, el Tirano, ese loco. Moreno Echevarría lo cuenta así: "Lo cogieron, lo llevaron a una casa abandonada y le dijeron que moriría. El tipo se tiró al suelo a rezar, pero como los brutos le metieron prisa, se levantó y les dijo que ofrecía su vida a Dios y que, por los sufrimientos de Cristo, le dieran la muerte más cruel.
 
Y se la dieron, ¡vaya que sí! En vez del cuello, le pasaron el cordel por la boca. Se le desgarraron las comisuras, la boca hecha jirones. Pero el fraile no moría, ¡el muy cabrón! Tuvieron que quitarle el cordel de la boca y ponérselo en el cuello para que por fin se fuera al infierno".
 
Y como colofón, el cadáver expuesto. Colgado de la misma soga o en la plaza, como advertencia a los pícaros. Se iba descomponiendo, cayéndose a trozos, un asco para el viandante. Para que durara más la lección, en Inglaterra, los cubrían de brea, de betún, de pinturas.
Un trabajo macabro, pero no más que la horca misma. Se cuenta de uno que duró catorce años encadenado en la plaza, para que la gente no olvidara.
Y lo mejor, para el verdugo, el cuerpo del ajusticiado.
 
Un pago extra. Los vendía caros a los familiares, si tenían plata y querían el cuerpo. O más baratos a estudiantes de anatomía, alquimistas y brujos, que buscaban grasa, uñas, tejidos y cabellos de ahorcados para sus pócimas.
 
¡Siempre ahorcados! Porque los decapitados, ¡bah!, esos no tenían el mismo misterio. Y no se le olvide la vaquita pal maestro que está contando estas historias!


Foto
Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]

Foto
Foto
LA SALSA VIVE
(Domingo 27 de julio de 2025) El cineasta caleño, radicado en Nueva York, Juan Carvajal director, guionista y productor del documental La Salsa Vívenos transporta a un recorrido histórico musical del género que identifica un espíritu hispanoamericano y caribeño. Los narradores del documental, el panameño Rubén Blades, el neoyorkino Henry Fiol y el puertorriqueño Willie Rosario, hoy a sus ciento un años, se unen a varias grabaciones realizadas con el judío de la salsa Larry Harlow, fallecido en 2021 por complicaciones del COVID, presentando magistralmente el viaje musical.
 
La salsa, esa mezcla de ritmos cubanos como el guaguancó, boogaloo, mambo montuno, guaracha, los puertorriqueños bomba y plena, adicionados a estructuras del jazz y blues americanos, encontraron en la década de los años sesenta en Nueva York su cuna musical, y quizás de ahí el nombre. Fue la época dorada del florecimiento de infinidad de artistas quienes presentaban el nuevo son en la capital del mundo.
 
Los neoyorriqueños, Tito Puentes, Héctor Lavoe, Willie Colon, Ray Barreto, Ismael Rivera, Eddie y Charlie Palmieri, los puertorriqueños Cheo Feliciano, Pete “El Conde” Rodríguez, los hermanos Lebron, entre muchos otros, unidos por la voz inconfundible de la cubana, expulsada por el régimen de Fidel Castro, Celia Cruz y el director dominicano Johnny Pacheco, con sus gestos y la energía que desplegaba, se presentaban y alternaban semanalmente en los diferentes clubes nocturnos del barrio “Harlem Español” neoyorkino consolidando la música y el baile.
 
Finalizando la década de los sesenta, Richie Ray y Bobby Cruz, llegaron con el ritmo neoyorkino a la XI Feria de Cali de 1968, dejando en nuestra ciudad, la semilla musical. Dice la leyenda urbana que algún caleño, por equivocación sintonizó un disco de 33 rpm a 45 rpm. De la nueva velocidad y voces, que parecían pájaros o ardillas cantando, nace la ‘salsa caleña’, más como ritmo bailable que género musical.
 
La cúspide de la cima neoyorkina agrupó la mayoría de los artistas bajo el nombre de Fania All Stars.
 
En la medida que decaía la salsa neoyorkina, nacía en Cali la mutación y transformación del género. En el barrio Obrero caleño las discotecas Séptimo Cielo, Honka Monka, Cañandonga, Abuelo Pachanguero sumadas a las de Juanchito se convertían en templos del baile. Surgieron las agrupaciones musicales de ‘salsa caleña’; Grupo Niche, Guayacán, Fruco y sus Tesos, Los Titanes, posteriormente las bandas femeninas D’Cache, Son de Azúcar y Canela. El baile icónico de Amparo Arrebato inspiró a la juventud caleña en imitar los pasos bailables de la nueva salsa, resultando en infinidad de academias y concursos globales.
 
Cali se convirtió en destino de los salseros neoyorkinos con sus presentaciones en la Feria de Cali. Algunos artistas como Héctor Lavoe y Alfredito De La Fe se radicaron en la ciudad, entregando su talento al nuevo desarrollo musical. Nacieron las escuelas de baile y la ciudad se consolidó como la “Capital de la Salsa”. Los melómanos y coleccionistas, encabezados por Gary Domínguez, fortalecían la cultura, Umberto Valverde narraba, el ‘Mulato’ bailaba, el Delirio de Andrea Buenaventura socializaba y la Industria de Licores del Valle brindaba sabor al renacer caleño.
 
El documental de Netflix, entregado por Juan Carvajal en la celebración de los 489 años de fundación de Cali, llegará a sus más de 300 millones de suscriptores. La ciudad se convertirá en meca turística de millones de extranjeros buscando la magia de la alegría caleña. Las discotecas de talla mundial, La Pérgola Clandestina, el rooftop del Hotel Aristi Callao, Espacio 10-60, Don Fabio y Zorro Azul, entre muchas más, como el ave fénix hacen renacer de las cenizas las antiguas del Barrio Obrero.
 
Extranjeros encontrarán las razones por la cual la gobernadora Toro bautizó al Valle como Paraíso de Todos y la letra del himno caleño Cali Pachanguero de Jairo Varela y Grupo Niche;
 
“Que todo el mundo te cante, que todo el mundo te mime, a millas siento tu aroma, cualquiera justo razona, Que Cali es Cali, lo demás es loma.”
 
Sea esta la oportunidad de rendir homenaje a la alegría y hospitalidad de nuestras gentes quienes recibimos el regalo de Juan Carvajal con aprecio cordial que afianzan la ciudad hacia una leyenda mundial.


Foto
HISTORIAS DE LA
VIDA REAL

Por Brandon Aragón
Foto
LA LAPIDACIÓN, EL ENTERRAMIENTO EN VIDA, EL LANZAMIENTO AL VACÍO.
(Miércoles 23 de julio de 2025) Ahora mismo quizá otra mujer (porque la mayoría de las que agonizan bajo la lluvia de piedras lo son) esté muriendo lapidada.
 
Puesto que la piedra fue la primera arma que usó el hombre, seguramente fue con piedras como se ejecutaría al primer condenado a muerte.
 
La Biblia menciona esta forma de muerte. En la Ley de Moisés, los testigos cuyo testimonio había condenado al acusado, eran los primeros en apedrearle. El delito podía ser la blasfemia, por ejemplo.
 
La lapidación era casi siempre de una terrible brutalidad. Si alguno de los verdugos tenía la desdicha de acertar con la primera piedra en lugar vital, o el condenado perdía el conocimiento rápidamente, la ejecución dejaba de tener interés. Pero normalmente tardaba en morir mucho tiempo, recibiendo cientos de pequeñas heridas que le iban desangrando y machacando lentamente...
 
Procedimiento practicado especialmente en el Norte de Africa y de modo ocasional en todo el mundo, producía la muerte de la víctima por insolación, por agotamiento, con ayuda de hormigas y otros insectos que devoraban la cabeza viva. También podía ser destrozada en varias pasadas por los cascos de los caballos, de un modo casi deportivo, sirviendo de blanco a diversas clases de proyectiles...
 
Pero el modo clásico era el de conferir al sol el papel de verdugo. En ocasiones, para que el suplicio fuera más largo, se aliviaba de vez en cuando la situación del enterrado vivo, humedeciendo su cabeza, permitiéndole períodos de sombra... Pero el fin siempre era el mismo, las cabezas se inflamaban, se despellejaban... reventaban...
 
En España y en determinadas regiones, se estableció una espantosa versión de enterramiento, destinado a los homicidas. Era de una sencilla lógica. El homicida era enterrado vivo bajo el cadáver de su víctima.
 
El lanzamiento al vacío como forma de muerte tiene un antecedente famoso en la Roma imperial. La roca Tarpeya, desde la cual eran arrojados por el verdugo los condenados, se ha convertido en el lenguaje culto, y en la literatura en un sinónimo y en una cita. Nada más fácil que empujar al condenado desde lo alto de una muralla, al fondo del foso, de la torre del homenaje de un castillo, desde una roca al acantilado de agudas rocas... La muerte por lanzamiento tuvo también complicaciones, como el pozo de ceniza que acogía al condenado, le envolvía y le ahogaba lentamente.
 
Como los fosos preparados con garfios, lanzas, puntas de hierro y toda clase de artificios cortantes y desgarrantes, en los cuales se incrustaba la víctima.
 
Estamos describiendo procedimientos de pena de muerte ya desaparecidos, pero es terrible comprobar que también en nuestros días, aunque no sea con absoluta legalidad, persisten algunas de estas bárbaras penas. Persiste la lapidación, el enterramiento y también el lanzamiento al vacío. Claro está que quienes arrojan a un hombre desde un avión en vuelo, como ha sucedido en algunos países americanos o en terribles guerras asiáticas, no están ejecutando una pena de muerte sino simple y llanamente matando lenguaje culto, y en la literatura en un sinónimo y en una cita. Nada más fácil que empujar al condenado desde lo alto de una muralla, al fondo del foso, de la torre del homenaje de un castillo, desde una roca al acantilado de agudas rocas... La muerte por lanzamiento tuvo también complicaciones, como el pozo de ceniza que acogía al condenado, le envolvía y le ahogaba lentamente.
 
Como los fosos preparados con garfios, lanzas, puntas de hierro y toda clase de artificios cortantes y desgarrantes, en los cuales se incrustaba la víctima.
 
Estamos describiendo procedimientos de pena de muerte ya desaparecidos, pero es terrible comprobar que también en nuestros días, aunque no sea con absoluta legalidad, persisten algunas de estas bárbaras penas. Persiste la lapidación, el enterramiento y también el lanzamiento al vacío. Claro está que quienes arrojan a un hombre desde un avión en vuelo, como ha sucedido en algunos países americanos o en terribles guerras asiáticas, no están ejecutando una pena de muerte sino simple y llanamente matando. Lenguaje culto, y en la literatura en un sinónimo y en una cita. Nada más fácil que empujar al condenado desde lo alto de una muralla, al fondo del foso, de la torre del homenaje de un castillo, desde una roca al acantilado de agudas rocas... La muerte por lanzamiento tuvo también complicaciones, como el pozo de ceniza que acogía al condenado, le envolvía y le ahogaba lentamente.
 
Como los fosos preparados con garfios, lanzas, puntas de hierro y toda clase de artificios cortantes y desgarrantes, en los cuales se incrustaba la víctima.
 
Estamos describiendo procedimientos de pena de muerte ya desaparecidos, pero es terrible comprobar que también en nuestros días, aunque no sea con absoluta legalidad, persisten algunas de estas bárbaras penas. Persiste la lapidación, el enterramiento y también el lanzamiento al vacío. Claro está que quienes arrojan a un hombre desde un avión en vuelo, como ha sucedido en algunos países americanos o en terribles guerras asiáticas, no están ejecutando una pena de muerte sino simple y llanamente matando lenguaje culto, y en la literatura en un sinónimo y en una cita. Nada más fácil que empujar al condenado desde lo alto de una mu-ralla, al fondo del foso, de la torre del homenaje de un castillo, desde una roca al acantilado de agudas rocas... La muerte por lanzamiento tuvo también complicaciones, como el pozo de ceniza que acogía al condenado, le envolvía y le ahogaba lentamente.
 
Como los fosos preparados con garfios, lanzas, puntas de hierro y toda clase de artificios cortantes y desgarrantes, en los cuales se incrustaba la víctima.
 
Estamos describiendo procedimientos de pena de muerte ya desaparecidos, pero es terrible comprobar que también en nuestros días, aunque no sea con absoluta legalidad, persisten algunas de estas bárbaras penas. Persiste la lapidación, el enterramiento y también el lanzamiento al vacío. Claro está que quienes arrojan a un hombre desde un avión en vuelo, como ha sucedido en algunos países americanos o en terribles guerras asiáticas, no están ejecutando una pena de muerte sino simple y llanamente matando.


Foto
Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]

Foto
Foto
CENTROAMERICANOS Y MEXICANOS: INVERSIONISTAS DESTACADOS EN COLOMBIA
(Domingo 20 de julio de 2025) Recientemente se rumoró la venta de Postobón, la joya de la corona de la organización Ardila, a un consorcio guatemalteco. Se entendieron las alarmas nacionalistas y se preguntaban el porqué de la desinversión del grupo colombiano y la inversión extranjera al país, ante la incertidumbre e inestabilidad de seguridad jurídica del desgobierno actual. Unos días después el rumor fue desmentido por la Organización Ardila, la cual sigue comprometida con el desarrollo de actividades productivas en el país.
 
Surge la pregunta de por qué inversionistas centroamericanos invierten en Colombia. Las razones principales, entre otras, son: valor competitivo de las empresas colombianas a nivel global, oportunidad de acceder a un mercado de 50 millones de consumidores y cambios generacionales que favorecen nuevas estrategias sin apego a la visión original de los fundadores.
 
Sea cual fuere la razón, la inversión centroamericana en Colombia simboliza confianza en un país democrático, que, si bien atraviesa por un momento coyunturalmente difícil, el futuro es prometedor.
 
Colombia ha sido un gran receptor de inversiones centroamericanas y mexicanas. La embotelladora FEMSA-Coca Cola, es el mayor embotellador de la marca mundialmente. A su vez, el grupo mexicano es el mayor accionista de los almacenes de cadena Oxxo y las farmacias Cruz Verde.
 
El grupo salvadoreño Calleja adquirió hace unos años la mayor cadena de ventas al detalle colombiana Éxito, confirmando la confianza en el país. Igual sucedió con la cadena Dollar City, con inversión de otro salvadoreño, Marco Andrés Baldocchi Kriete, quien comparte participación accionaria con inversionistas canadienses.
 
Los concesionarios de automóviles en Colombia están hoy en manos de multinacionales chilenas, inglesas y caribeñas, quienes no dudaron en el país.
 
Otra muestra de confianza son las recientes adquisiciones de dos iconos caleños. El medio informativo caleño, El País , vinculándose al empresario dominicano Eduardo Hernández Incháustegui, quien acordó la compra con el grupo Gilinski. Y el Deportivo Cali, recibiendo una inyección de US$ 55 millones provenientes del consorcio guatemalteco IDC Network.
 
Estas billonarias inversiones en Colombia son un reflejo de confianza y fe en nuestro país, el cual como nacionales, a veces denigramos del mismo, soñando con empacar maletas, salir huyendo, dejando atrás este paraíso terrenal que el Señor nos ha concedido.
 
Aparentemente, el viejo refrán usado para describir una situación en la que una persona o cosa empeora, pasando de una condición mala a una peor de “Guatemala a Guatepeor” no está en el imaginario guatemalteco empresarial, sino en el imaginario de nuestros ciudadanos, que no ven más allá de la crisis de gobernanza por la cual atraviesa Colombia.
 
Nos están dando una lección, pues “no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista”.
 
Un gobierno con el sol a sus espaldas hará lo imposible por intentar permanecer en el poder. Es nuestra responsabilidad patriótica, hoy cumpliendo 225 años desde el episodio del Florero de Llorente, y aprovechar la oportunidad histórica derrotando la insensibilidad, insensatez, desgobierno, corrupción y vergüenza que el actual gobierno representa.
 
Es el momento de cerrar filas hacia el proceso democrático que se avecina próximamente, recuperando la confianza en nuestra patria.


Foto
HISTORIAS DE LA
VIDA REAL

Por Brandon Aragón
Foto
PIZARRO#03: PASIÓN Y BALAS: EL AMOR PROHIBIDO DE CARLOS PIZARRO Y MYRIAM RODRÍGUEZ EN LA GUERRA  
 
(Miércoles 16 de julio de 2025) Carlos Pizarro vivía solo en la azotea de un edificio, un diminuto nido de conspiraciones, donde se cocinaba la revuelta.
 
Desde ahí, él y Myriam veían Bogotá en ebullición, una ciudad que clamaba por fuego, por un cambio a punta de fusil.
 
Un colchón en el piso, libros regados y una velita cómplice de noches de amor furtivo, donde la pasión era también trinchera.
 
Ese fue su oasis, donde se reían, se contaban cuentos y se amaban sin tregua, porque el amor también es un acto de rebeldía.
 
Se veían todas las tardes, urdiendo sueños de un mundo volteado patas arriba, listos para el gran asalto.
 
Carlos le juraba a Myriam que era librero, con la comisión como bandera, pero sus libros eran balas y sus ventas, la revolución.
 
Ella, con la niña a cuestas, no ganaba mucho, pero él siempre tenía pa' lo de la comida, porque los guerrilleros también comen y aman.
 
Myriam volvía a su casa, pero la mirada de Pizarro se le clavaba hasta el amanecer, como una promesa de un futuro en armas.
 
Corría 1974, tiempos de pólvora y promesas, de quiebres y lealtades, cuando la tierra temblaba bajo los pies del Estado.
 
Pizarro, con Jaime Bateman y Álvaro Fayad, un trío de ex-Farc con la vida jugada, dispuestos a romper el viejo orden.
 
Bateman regresó de Rusia, renegado de Stalin y con la pierna injertada, el alma cambiada, para sembrar su propia semilla de insurrección.
 
Fayad le prometió un libro a Jacobo Arenas, pero se esfumó sin pluma ni regreso, porque la calle llamaba más fuerte que la biblioteca.
 
Pizarro entró a las Farc a los 18, dejando un beso y una flor y una novia olvidada, el monte fue su nueva amante.
 
Cuando volvió, la novia ya no suspiraba, la vida le había dado la espalda, pero la revolución lo esperaba con los brazos abiertos.
 
Desubicado y solo, se topó con Bateman y Fayad, el germen de una nueva guerra, el M-19 empezaba a gestarse en las entrañas de Colombia.
 
Juntos fundaron el M-19 en enero del 74, un grito que inmortalizó el fraude del 70, la chispa que encendió la pradera.
 
En esos días de revuelta, Pizarro y Myriam cruzaron sus caminos, y el amor se volvió cómplice de la subversión.
 
Los dos, con 23 años, la juventud ardiendo y un fuego en la mirada, dispuestos a quemar los puentes del pasado.
 
Un hombre de ternura salvaje, dulce a morir, sin gritos ni malas mañas, pero con la firmeza de un roble frente al tirano.
 
Firme en sus convicciones, con modales de caballero, como su padre, el general, pero con el alma rebelde de un conspirador.
 
Juan Antonio Pizarro, militar de carrera, siempre respetó al hijo guerrillero, la paradoja de la patria en conflicto.
 
El almirante fue dos veces comandante, Carlos creció entre uniformes y opiniones derechas, pero su corazón latía al ritmo de los oprimidos.
 
Margoth, su madre chilena, hija y esposa de militares, un torbellino de amor, y la fuerza silenciosa detrás del guerrillero.
 
Ella también vivió en Washington, con su padre agregado militar, cuna de rebeldes, la simiente de la rebeldía corría por sus venas.
 
"Margoth era increíble", recuerda Myriam, la madre de tres revolucionarios, una leona que protegía a sus cachorros de la guerra.
 
Criada en la derecha, pero respetuosa de los sueños de sus hijos, el dolor la carcomía, porque el amor de madre no entiende de ideologías.
 
Sufría por los suyos y por las demás madres, las que veían a sus niños desplomarse, en el lodazal de una guerra sin cuartel.
 
En las tertulias, Carlos le hablaba de sus padres con cariño, era puro fuego familiar, un hombre que amaba, incluso, en medio del combate.
 
Llevaban la vida de dos jóvenes enamorados, soñando con incendiar el mundo, con la revolución como su más ardiente pasión.
 
Entre besos y susurros de pasión, los días se iban en la fragua del amor, tejiendo la trama de la subversión.
 
En el apartamento de Carlos, los amigos conspiradores llegaban con sigilo, el cuartel general de la insurrección.
 
A Myriam jamás le pareció sospechoso que Bateman o Fayad se esfumaran a la terraza, la ingenuidad del amor frente a la clandestinidad.
 
"Espérame un segundo", le decía, mientras el destino se tejía en la penumbra, el destino de una nación entera.
 
Era muy temprano para intuir la trama, el mundo paralelo que los devoraría, el submundo de la guerra sucia.
 
Pensaba que eran cosas de trabajo, sin sospechar la pólvora que se cocinaba, la mecha estaba a punto de encenderse.
 
A los ocho meses, decidieron juntarse, a vivir en la fragilidad de la clandestinidad, bajo el ojo avizor del Estado.
 
Se mudaron a una casita que Myriam decoró con cariño, un refugio efímero, antes de que la tormenta se desatara.
 
Fue ahí donde Myriam se topó de frente con la verdad, el puñal de la revolución, la cruda realidad que le arrancaría la venda de los ojos.
 
Un día, la señora del aseo le dijo que la esperaban en la puerta, y la vida se le puso al revés.
 
"¿Tú eres Myriam?", preguntó un hombre, con la frialdad de quien porta un mensaje, el heraldo de la clandestinidad.
 
"Carlos no puede volver", le espetó, y el mundo de Myriam se desquició, la primera estocada en el corazón.
 
"¿De seguridad? ¿Qué problemas?", preguntó, la incredulidad mordiéndole el alma, el terror comenzaba a arrastrarse.
 
"Ya vas a enterarte", le contestó, soltando instrucciones que la dejaron atónita, como un balde de agua fría.
 
"En el cajón del mueble de tu cuarto, hay periódicos. Quémalos", una sentencia, la prueba de un crimen que no era suyo.
 
"En el guardaescobas de la salida, hay cédulas escondidas. Sácalas", un macabro mapa, el mapa de la subversión.
 
Myriam lo escuchaba estupefacta, sin comprender el mapa de su casa en la boca del extraño, como si le leyeran la fortuna, pero en la desgracia.
 
"En la cocina, debajo del piso, hay armas", la voz continuó, hirviendo la sangre, un arsenal de guerra en su propio hogar.
 
Le explicó cómo esconderlo todo, y llevarlo a un parque, al encuentro de la noche, la cita con el destino en la penumbra.
 
"Yo casi me muero. ¿Pero cómo así?", la pregunta ahogada en el terror, la vida convertida en pesadilla.
 
El hombre se fue, Myriam recuperó el aliento, las piernas temblaban, el corazón a mil, la adrenalina de la guerra corriendo por sus venas.
 
Entró a su casa, despidió a la señora del aseo, y buscó los periódicos, el presagio, las noticias que confirmaban el caos.
 
Todos hablaban del M-19: "Con el pueblo, con las armas, con María Eugenia al poder", el grito de guerra en las calles.
 
Los reunió, los quemó en la cocina, el humo de la verdad llenando el aire, borrando las huellas de la insurrección.
 
Buscó las cédulas en el guardaescobas, quince documentos intactos, quince vidas prestadas, identidades robadas para una causa mayor.
 
Debajo de las ollas, tres armas, un arsenal en sus manos inexpertas, la paz se había ido para no volver.
 
Se puso un abrigo, un cinturón, escondió los documentos, las armas en un maletín, convertida en correo de la guerrilla.
 
Salió a una cita impredecible, la vida convertida en un thriller de espionaje, sin director ni libreto.
 
"¿Y qué va a pasar?", le preguntó al hombre en el parque, la voz quebrada, buscando un resquicio de esperanza en la tormenta.
 
"Nada. Tú simplemente espera", le contestó, mientras el destino se cernía, la paciencia del revolucionario.
 
"Pero contrachequéate antes de ir a tu casa", la consigna de la clandestinidad, la paranoia como compañera de viaje.
 
"Contrachequearse" era confirmarse, dos veces, que nadie te seguía, la sombra del miedo, una danza macabra con la muerte.
 
La vida, en un segundo, se le volvió una película de espionaje, sin guion ni final, donde cada esquina era una trampa.
 
"Ahí me enteré de lo que Carlos hacía", la cruda verdad, sin velos ni adornos, el velo de la inocencia rasgado.
 
Salió de la cita pensando: "Bueno, si no vuelve, hasta luego", una despedida anticipada, el precio de amar a un subversivo.
 
Preocupada, inquieta, dubitativa, la voz del librero se mezclaba con el eco de las armas, el eco de una guerra que la abrazaba.
 
Ella, la diseñadora neoyorquina, la jinete, la rebelde innata, la madre de Claudia, ahora también, la mujer de un guerrillero.
 
Era la mujer de un guerrillero, perseguido por el Estado y sentenciado a muerte por las Farc, un blanco móvil en el ajedrez sangriento.
 
"¿Y si llega la Policía y no me cree?", el pánico mordiendo, la inocencia mancillada, la justicia ciega y sorda de la guerra.
 
"¿Y yo qué he hecho? Nada", el grito silencioso de quien cae en la trampa, arrastrada por el torbellino de la revolución.
 
El mundo, tal y como lo conocía, se le desplomó, sin saber qué hacer con tanto amor, cuando el amor se vuelve una condena.
 
Carlos Pizarro, dueño de sus pensamientos y deseos, el abismo y el paraíso, el hombre que lo era todo y nada.
 
"Hay dos personas que yo amé profundamente: mi primer marido y Carlos", y Carlos era la pasión y el peligro.
 
Fernando era un recuerdo, Carlos, un riesgo, un interrogante del tamaño de la vida, y del futuro de un país en llamas.
 
Dos semanas de preguntas sin respuestas, sola en la tormenta, sin a quién acudir, la soledad del que sabe demasiado.


Foto
EN LA FOTO: Álvaro Fayad, Montedgardo y 'La chiqui'.

No podía buscar a Bateman ni a Fayad, la verdad era un secreto que solo ella guardaba, una carga que pesaba toneladas.
 
Pasó los días tratando de vivir, asustada, su casa convertida en un riesgo incomprensible, un nido de arañas que podían tejer su final.
 
En cualquier momento podrían llegar por ella, la madre de una pequeña, la mujer de un fantasma, la sombra de la guerra se cernía.
 
Una mañana soleada, mientras leía, Pizarro regresó, como el sol después de la tormenta, el héroe que vuelve del infierno.

"¿Y usted qué? ¿Qué pasó? ¿Por qué no me había dicho nada?", el reproche y el alivio, el reencuentro de dos almas en la vorágine.
 
"Esas cosas no se pueden comentar", la ley del silencio, el código de la selva, la omertá revolucionaria.
 
Le explicó brevemente su batalla, y entre beso y beso, la vida volvió a su cauce, la pasión como bálsamo para las heridas de la guerra.
 
Era irresistible, y ella, además de amarlo, compartía el sueño de un país diferente, un ideal que justificaba cualquier sacrificio.
 
El esplendor de los setenta, con la revolución cubana como faro, encendiendo el fuego, la utopía que incendiaba América Latina.
 
Latinoamérica dividida entre capitalismo y comunismo, la igualdad, un anhelo que costaba vidas, la lucha a muerte por un mundo mejor.
 
Myriam entró en la casa de Juan Antonio Pizarro, el padre militar, un saludo simpático, la diplomacia en medio de la guerra familiar.
 
A pesar de las diferencias, él nunca le quitó el apoyo a su hijo, y Myriam lo respetó, el honor de un padre más allá de las ideologías.
 
Así comenzó una relación bonita con los padres, que duró hasta el fin de sus días, la familia, ese último bastión en la tormenta.
 
Margoth fue una madre y suegra benévola, protectora, el dolor la curtía, una guerrera silenciosa en su propio campo de batalla.
 
Dos de sus cinco hijos murieron en la guerra, Hernando y Carlos, el comandante asesinado, la tragedia que marcó a una estirpe.
 
Pizarro ganó casi todas las batallas, menos una: contra la muerte, el 26 de abril de 1990, cuando el plomo silenció al soñador.
 
A Margoth le quedó Nina, también exguerrillera, con quien vivió hasta el final, el legado de una lucha que no cesaba.
 
El almirante, como el padre de Myriam, falleció con sus hijos presos, ironías del destino, la vida y la muerte danzando al ritmo de la guerra.
 
Siempre tuvo con ellos una excelente relación, a pesar de las ideologías en guerra, el respeto como puente sobre el abismo.
 
"Los cuestionaba", recuerda Myriam, "Bueno, ¿y cómo piensan hacer su revolución?", el general desafiando a sus hijos rebeldes.
 
Les explicaba la Colombia compleja y violenta de los setenta, la razón le asistía, la voz de la experiencia en medio de la utopía.
 
La sociedad colombiana, desigual, con grietas dolorosas en el campo, miradas con desdén, el dolor que la guerrilla buscaba sanar con balas.
 
Como si la guerra allá en las montañas no se sintiera en las urbes, la ceguera social, la hipocresía de una nación dividida.
 
A Myriam su padre dejó de hablarle, se acercó al general Pizarro, un refugio inesperado, la familia se reconfiguraba al calor de la revolución.
 
A don Hernando le resultó inaceptable que su hija viviera sin casarse, el prejuicio, la vieja moral enfrentada a los nuevos tiempos.
 
Carlos, intentando suavizar la ruptura, le propuso matrimonio, pero ella ya había probado el yugo, la libertad de Myriam era innegociable.
 
Su relación era particular, una complicidad exquisita, un amor intenso e intermitente, como la propia vida clandestina.
 
Los tiempos de Carlos se hacían más largos, más seguidos, la clandestinidad mandaba, la guerra devoraba sus momentos de paz.
 
El Estado lo perseguía, y él se escondía en los recovecos, los apartamentos de Myriam, el juego del gato y el ratón en la ciudad.
 
Ella no era pública, pero ser la mujer del guerrillero la ponía en el blanco judicial, la inocencia convertida en sospecha.
 
Se mudaba tres, cuatro, cinco veces al año, sola durante meses eternos, la soledad forzosa de la compañera del combatiente.
 
Un viernes, a finales del 77, Carlos hizo una pausa, llegó de sorpresa, una noche, un respiro fugaz en la vorágine.
 
La militancia lo llamaba, pero ella lo recibió con amor, buena comida, cama suave, vino, el paraíso efímero del guerrillero.
 
Caricias y la conversación que siempre buscaba, esa noche quedó embarazada, la vida abriéndose paso en medio de la muerte.
 
Ya tenía una hija y era del M-19, un hijo más era un riesgo, una impertinencia, otro eslabón en la cadena de la clandestinidad.
 
Decidió no tener más hijos, se lo comunicó a Carlos, el no rotundo, la libertad de decidir en un mundo sin libertad.
 
"No. ¿Cómo se te ocurre? Me opongo totalmente", Pizarro al contraataque, el comandante también era un enamorado.
 
"No quiero tener más hijos", ella firme, la voluntad en juego, la rebelde que no se doblegaba.
 
"Yo, en cambio, quiero un hijo contigo", él insistió, la pasión al límite, el deseo que desafiaba el peligro.
 
"Ya es suficiente. Yo creo que voy a tomar una decisión diferente", ella retó, la mujer que no se dejaba mandar.
 
"No, mi niña, tendremos ese hijo", él se salió con la suya, como siempre, la dulzura del guerrillero que derretía voluntades.
 
La besó con devoción, la convenció de tener a esa bebé, la vida se imponía, el amor como motor de la existencia.
 
Ocho meses después, María José, sana, pestañas largas, ojos miel, como Carlos, un nuevo ser para la revolución.
 
Nació el 30 de marzo de 1978, un retoño en la clandestinidad, la primavera en medio del invierno de la guerra.
 
Los primeros meses, Carlos iba y venía, Myriam entre traducciones y militancia, la vida doble de la heroína anónima.
 
La mayor tenía siete, la chiquita, un bebé nacido en la sombra de la revolución, la inocencia creciendo en el corazón de la tormenta. 
 
Myriam vivió relativamente tranquila, hasta el 30 de diciembre del 78, la noche del Cantón Norte, cuando el país se estremeció.
 
El M-19 se metió en el principal depósito de armas del Ejército, un golpe audaz, la jugada maestra que humilló al poder.
 
Se apoderaron de 4.076 armas, el robo más escandaloso en la historia de la insurrección, la hazaña que marcó un antes y un después.
 
Una operación sin precedentes, creatividad con criminalidad, una burla al gobierno, el golpe que nadie esperaba.
 
Setenta y tres días, 40 guerrilleros cavaron un túnel desde una casa vecina, la paciencia del topo revolucionario.
 
La operación desató una persecución sin límites contra los del M-19, la cacería del Estado contra los rebeldes.
 
En menos de una semana, las autoridades recuperaron el armamento, y cayeron los responsables, la represión no se hizo esperar.
 
Carlos no aparecía, Nina, su hermana embarazada, tampoco, la angustia, la familia en el ojo del huracán.
 
Myriam se las ingenió para comunicarse con Margoth, la suegra, la confirmación: Nina estaba detenida, la cárcel como destino para los que osaban soñar.


Foto
HISTORIAS DE LA
VIDA REAL

Por Brandon Aragón
Foto
MYRIAM Y EL COMANDANTE PIZARRO, UN EMBRUJO ROLO DE AQUELLOS DÍAS
  (Miércoles 9 de julio de 2025) 2da. ENTREGA  Ay, Myriam, con su pinta neoyorquina recién desembarcada en la tierrita, ¡más desparchada que un bulto de fique en esquina!
 
Y claro, la invitan a un fiestón de quince, ¡perdón!, de dieciocho, de la ex-familia, pa' tenerla cerquita al ex, ¡qué osadía tan bogotana!
 
Ella, con su vestido rojo, ¡más encendido que semáforo en hora pico!, el pelo suelto, ¡como cascada de chocolate!, y los labios carmesí, ¡pa' pecar sin confesionario!
 
Sentadita en una esquina, Myriam, observando el meneo ajeno, ¡más aburrida que un domingo sin aguardiente!
 
De repente, ¡zás!, aparece la excuñada, la Amparo, con la preguntica picarona: "¿A ti no te cuadra nadie, mija?"
 
Y Myriam, sin pensarlo dos veces, ¡más lanzada que chiva por la séptima!: "Pues ese muchacho de allá..."
 
¡Ave María Purísima!, era el mismísimo Carlos Pizarro, con su pinta dominguera de guerrillero en descanso: pantalón de pana azul oscuro, ¡más tieso que empanada fría!, y camisa rosada apretujada, ¡los botones pidiendo cacao!
 
Conversando con un poeta nadaísta, ¡de esos que ven el mundo al revés!, el Carlos, ¡pero qué pinta tan "churrísima", como bien lo recuerda Myriam!
 
Y es que el "Comandante Papito", ¡ese era su alias galán!, tenía un pegue nacional, ¡las mujeres suspiraban más que bus en Transmilenio frenando en seco!
 
Una mezcla embrujadora de guapura criolla y una chispa intelectual escondida tras una fachada de "me importa un pepino", ¡que a Myriam la flechó de una!
 
Él, invitado por el poeta, ¡qué combo tan curioso!, y ella, recién aterrizada de la Gran Manzana, ¡con el sabor gringo aún en los labios!
 
Carlos, un guerrillero en ciernes, ¡más verde que mango biche!, recién fugado de las Farc con una notica muy bogotana: "Ya vuelvo", ¡y nunca más volvió!
 
Sus ideales, ¡más perdidos que aguja en pajar!, ya no cuadraban con el monte, ¡prefería la sabana y sus encantos!
 
"Carlos, ven, te presento a mi excuñada", dijo la Amparo, ¡poniendo la carnada en el anzuelo!
 
Se miraron, ¡como si el tiempo se hubiera detenido en la Plaza de Bolívar!, se dieron la mano, ¡un apretón que encendió la chispa!, y sonrieron, ¡dando inicio a su propia fiesta!
 
Una fiesta que duraría hasta el día aciago, ¡cuando las balas callaron su verbo de líder!
 
"Nos quedamos juntos toda la noche", recuerda Myriam, ¡con un brillo en los ojos más intenso que el de un semáforo en rojo!
 
"Carlos no sabía bailar, ¡más tieso que buñuelo de diciembre!, pero bailaba, ¡con un ritmo muy suyo!, y yo bailaba con él, ¡como si flotáramos en un ajiaco caliente!"
 
"No sé cómo, ¡pero bailamos toda la noche!", cuenta, y una sonrisa pícara se dibuja en sus labios.
 
Fue amor a primera vista, ¡de esos que te dejan viendo estrellitas en pleno Chapinero!
 
Esa "atracción irremediable" que Cortázar describía, ¡un "rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio"!, ¡qué vaina tan cierta!
 
Uno puede tener varios amores, ¡como tintos en la vida!, pero cada llegada es única, ¡como cada aguardiente del Siete!
 
El amor se siente en cada centímetro del cuerpo, ¡más evidente que trancón en la Autopista Norte!
 
Se nota en la mirada, ¡más intensa que la de un vendedor ambulante ofreciendo tintos!, en el toque, ¡más suave que almohada de plumas!, en el movimiento, ¡más coordinado que pareja bailando bambuco!
 
En la risa, ¡más contagiosa que estornudo en buseta!, y en el hablar, ¡más fluido que conversación de taxista!
 
Los ojos titilan, ¡como luces de Navidad en diciembre!, los labios invitan, ¡más que bandeja paisa a medio día!, las manos hechizan, ¡como billete de cincuenta en bolsillo ajeno!
 
Y el cuerpo, ¡ay el cuerpo!, destila un olor inaudito, ¡más embriagador que chicha artesanal!, que se instala en el cerebro del otro, ¡como inquilino moroso!
 
Allí, en la cabeza, ¡donde se cuecen los frijoles del querer!, es donde se siente el amor, ¡más fuerte que regaño de mamá!
 
La incapacidad de pensar en otra cosa, ¡más fijo que aviso de "se vende"!, la necesidad de volver, ¡más urgente que ganas de caldo de costilla después de la rumba!
 
Las ganas, los sueños, los deseos, los planes inacabables, ¡más ambiciosos que proyecto de Transmilenio!, los pensamientos inútiles, ¡como trancones sin salida!
 
El neurocientífico Llinás, ¡un rolo piloso!, decía que lo más erótico está en la cabeza, ¡más allá de tangas y escotes!
 
"Amar es cerebralmente un baile, ¡un bambuco de neuronas!, y hay que bailar con el que pueda danzar con el cerebro de uno", ¡qué sabiduría tan bogotana!
 
"Amar es bailar, no hacer gimnasia, ¡nada de sudor innecesario! Encontrar eso es muy difícil; hallarlo es un tesoro", ¡más valioso que apartamento en Rosales!
 
Esa noche, Myriam y Carlos encontraron su tesoro, ¡en medio del ruido de la orquesta y los chismes de la fiesta!
 
Ella le preguntó por su vida, ¡más curiosa que vecina chismosa!, y él le dijo que era "hijo de gitanos", ¡con una sonrisa misteriosa!


Foto
"Yo pensé '¡Qué tipo este tan raro!', ¡más exótico que ajiaco con mango!, pero me encantó", recuerda Myriam, ¡con el corazón latiéndole a mil!
 
Se perdieron durante horas en una conversación deliciosa, ¡más sabrosa que tamal tolimense!, mientras la noche bogotana hacía de las suyas, ¡con su frío sabanero y su cielo estrellado!
 
"Estábamos encarretadísimos, ¡más pegados que chicle en zapato!, nos reíamos felices, ¡como si nos contaran el último chiste de Arévalo!"
 
Ella le contó de su vida, ¡con la nostalgia del que vuelve a casa!, y él la hizo reír con sus ocurrencias, ¡más inesperadas que aguacero en pleno verano!, y con su genial forma de evadir preguntas, ¡más escurridizo que político en campaña!
 
Se encantaron desde el primer instante, ¡como si Cupido fuera un vendedor de flores en la Candelaria!
 
El espacio entre los dos, a partir de esa noche, se volvió el mundo ideal, ¡más acogedor que chimenea en noche fría!
 
Estaban fascinados y perdidos en la magia de la risa y la conversación, ¡como dos colibríes en un jardín de orquídeas!, cuando, de repente, ¡zas!, aparece la tía del ex, ¡más metida que uña de mugre!
 
Para decirle que la coquetería descarada con Carlos Pizarro ya estaba incomodando, ¡más escandalosa que pelea de taxistas por un pasajero!
 
"Está muy mal visto que permanezcas tanto tiempo con ese muchacho", le dijo la tía, ¡con el ceño fruncido como arruga de viejito!
 
"¿Por qué? No estoy haciendo nada inadecuado", contestó Myriam, ¡más tranquila que un domingo en La Calera! 
 
"Es desagradable, Myriam. Eres una mujer separada. Es mejor que no lo hagas", insistió la mujer, ¡con la cantaleta más larga que fila para Monserrate!
 
"No te preocupes, me voy", le dijo Myriam , ¡más digna que estatua de Bolívar!
 
"No tienes que irte. Solo deja de bailar con él", intentó suavizar la tía, ¡pero el daño ya estaba hecho!
 
"No te preocupes que ya me voy", contestó Myriam, ¡con la decisión de quien pide la última pola!
 
Se giró y se fue hacia donde la esperaba Carlos, ¡su cómplice de esa noche mágica!
 
Acercó suavemente su mejilla a la de él y le dio un beso de despedida, ¡un roce que prometía más que mil palabras!
 
"No te vayas", le susurró *Carlos* al oído, ¡con la voz más dulce que melado de panela!
 
"Es mejor", contestó ella apurada, ¡con el presentimiento de que algo bueno estaba por venir!
 
"Pero, ¿por qué?", preguntó él, desconcertado como turista perdido en el centro.
 
"Es mejor. Créeme", le dijo ella, con una mirada que valía más que mil explicaciones.
 
"Quiero volverte a ver", confesó Carlos, ¡más directo que buseta sin frenos!
 
"Yo también a ti", respondió Myriam, con el corazón latiéndole al ritmo de un vallenato.
 
Y así, sin rodeos ni floreos, ¡más bogotanos que el ajiaco santafereño!, se pusieron una cita para el día siguiente, ¡a la hora del tintico de la tarde!, en el Pasaje Libertador de la calle 63, ¡un lugar emblemático para un nuevo encuentro!
 
Carlos llegó bien peinado, ¡como para foto de cédula!, vestido con otro de sus pantalones de pana, ¡su uniforme de galán!, un libro bajo el brazo, ¡para disimular la ansiedad!, y unas ganas inauditas de ver a esa mujer que horas antes lo había cautivado, ¡más que un gol de Millos en el último minuto!
 
Merodeó por la zona, ¡como detective en misión secreta!, pidió un café, ¡para matar el tiempo!, y otro, ¡por si acaso!, y otro más, ¡la espera se hacía eterna!
 
El tiempo fue pasando, ¡más lento que tortuga en subida!, la esperó hasta las seis de la tarde, ¡dos horas de angustia bogotana!, y se tuvo que ir cabizbajo e inquieto, ¡como niño sin su chocorramo!, porque Myriam no apareció.
 
"Me sentía muy mal", explica ella, ¡con la voz aún débil por el malestar!
 
"Estaba enferma, ¡más achicopalada que domingo sin misa! No pude pararme de la cama en todo el día. Algo me cayó mal en la fiesta, ¡quizás el buñuelo traicionero!, y, como un castigo a su derroche de atracción, ¡el destino le jugó una mala pasada!, no logró llegar a la cita."
 
Al día siguiente, cuando se sintió mejor, ¡con la energía renovada como Transmilenio después de la hora pico!, fue al mismo lugar, ¡con la esperanza intacta!, a la misma hora que habían acordado dos días antes, ¡la fe bogotana intacta!
 
Allí estaba Carlos, ¡fiel a su cita!, con sus pantalones de pana, ¡su armadura de conquistador!, y su libro bajo el brazo, ¡como escudo contra la soledad!, esperándola de nuevo, ¡más paciente que fila en banco!
 
"Te hubiera esperado toda la vida", le dijo en cuanto la vio, ¡con una mirada que derretía hasta el asfalto bogotano!
 
Se miraron, ¡como dos almas gemelas reencontrándose en medio del caos!, se detallaron, ¡cada rasgo grabado en la memoria!, se respiraron, ¡el aire cargado de una química innegable!
 
Se volvieron a encontrar, ¡como dos ríos que confluyen en un mismo cauce! Caminaron por horas tratando de prolongar la tarde, ¡más larga que paseo por el Chicó!, sin rumbo fijo, ¡guiados solo por la atracción mutua!, fascinados, ¡como niños descubriendo un nuevo juguete!
 
Él tenía los ojos más hermosos que ella había visto, ¡más profundos que los pozos de Monserrate! Y ella la conversación más magnética que él había tenido, ¡más envolvente que ruana en noche fría!
 
Fueron, desde el primer instante, dos imanes que no podían ni querían alejarse, ¡más pegados que calcomanía en buseta vieja!


Foto
Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]

Foto
Foto
¿ESTABILIDAD DIPLOMÁTICA EN PELIGRO?
 (Domingo 6 de julio de 2025)  La incontinencia verbal de Gustavo Petro no tiene límites. En su reciente visita a Cali del 10 de junio (2025), desde la tarima de la Plazoleta de San Francisco, acusó al secretario de estado norteamericano Marco Rubio, quizás uno de los funcionarios más cercanos al presidente Trump, de estar planeando un golpe de estado en su contra. En su delirante y paranoico discurso llegó a aseverar que lideres de la extrema derecha colombiana se habían reunido con el norteamericano para llevar a cabo el plan.
 
Ante esta coyuntura, el gobierno norteamericano llamó a consulta a su embajador encargado en Colombia a Washington, agravando la relación diplomática de ambos países. Como respuesta el gobierno nacional también llamó a consulta a Bogotá su embajador en Washington, generando zozobra y preocupación del devenir de las relaciones bilaterales.
 
La irresponsabilidad, indigna de un jefe de estado, nuevamente amenaza la estabilidad política, comercial y nexos diplomáticos con la primera potencia mundial. Después del absurdo incidente de enero que enfureció a Trump, del cual Petro tuvo que retractarse de sus infundadas acusaciones sobre la política migratoria estadounidense, parece no haber aprendido el riesgo para el país de sus insulsas declaraciones.
 
Estados Unidos y Colombia han gozado 200 años de alianzas estratégicas. Es su principal socio comercial. Las ayudas del Plan Colombia han beneficiado el país. La lucha contra el narcotráfico sigue siendo el mayor reto de ambos países, certificando en junio 2025 las Naciones Unidas a Colombia ser el mayor productor de hoja de coca y productor de cocaína del planeta.
 
La semana negra del presidente Petro, marcada por cuatro incidentes, atraviesa la peor inestabilidad de gobernanza de nuestra historia reciente.
 
La renuncia de la ministra de Relaciones Exteriores, Laura Sarabia, fiel escudera del presidente, deja un vacío diplomático en momentos cruciales. La orden de captura contra Carlos Ramón González, compañero de lucha guerrillera del presidente, por escándalos de corrupción confirma la inestabilidad del gobierno de cambio que nunca se vislumbró. La reprimenda recibida del presidente francés Macron por absurdas declaraciones en Sevilla, España, en foro que equivocadamente atendía Colombia, se suman al incidente norteamericano.
 
Internamente insiste en convocar una Asamblea Constituyente sin pies ni cabeza. Si bien es cierto la Constitución de 1991 no es perfecta, tampoco el gobierno nacional ha expresado con claridad cual es el alcance de la convocatoria. El recientemente nombrado ministro de justicia Montealegre, como mico en costurero, insiste sin fundamento alguno de tan incoherente iniciativa.
 
La única razón de invocar el mecanismo es estrategia electoral para que se acuda masivamente en elecciones de congreso en marzo de 2026, respaldando el movimiento del Pacto Histórico asegurando la mayoría en el poder legislativo. Con lo cual sí el país elige opositor al actual gobierno se dificulta su mandato, tal y como lo ejerció el derrotado candidato Petro durante los cuatro años de Duque. En caso de elegir equivocadamente la continuidad tendría un congreso de bolsillo para reformar totalmente la institucionalidad del país e inclusive llevar al país a la dictadura similar a Venezuela, Nicaragua y Cuba. 
 
¿Será que la amenaza diplomática es la cortina de humo para permanecer en el poder?

Foto
HISTORIAS DE LA
VIDA REAL

Por Brandon Aragón
Foto
CARLOS PIZARRO Y MYRIAM RODRÍGUEZ: AMORES EN LA REVOLUCIÓN
(Miércoles 2 de julio de 2025) 1ra. ENTREGA
Ay, Myriam y Carlos, qué historia tan intensa, más movida que buseta por la Caracas!
 
Myriam Rodríguez: ¡qué nombre tan de aguardiente pa' una mujer con tanta decisión!
 
Carlos Pizarro: ¡ay, ese hombre con su verbo que enamoraba hasta a las matas de ruda!
 
"Fui caballero andante derrotado y gobernador sin ínsula", así empezaba el cuento, con un Carlos medio bajoneado.
 
Pero ojo, que de ese guayabo salió una berraquera tenaz: seguir "errante en mi errante caballería".
 
Entendió el man que uno puede hacer historia o ser parte de ella, ¡Pero no ser pillo y santo al mismo tiempo, mijo!
 
"Poeta y farsante al mismo tiempo", ¡Qué frase tan profunda, Carlos, pa' un corazón revolucionario y bogotano!
 
Todo esto lo escribió Carlos Pizarro en una carta pa' Myriam Rodríguez, ¡Un 28 de diciembre con olor a buñuelo y pólvora!
 
Myriam Rodriguez: la flor de la sabana  Una rolita talentosa que la rompió en Nueva York con sus diseños.
 
Volvió a su tierrita, a Colombia, sin imaginarse el encuentro que le tenía guardado el destino, ¡más inesperado que trancón en la Séptima!
 
En una fiesta en Bogotá, ¡pum!, sus miradas se cruzaron con las de Carlos Pizarro Leongómez.
 
La bohemia cachaca fue el telón de fondo de una charla que solo la muerte pudo interrumpir.
 
¡Ay, Pizarro, se nos fue un 26 de abril de 1990, dejando un vacío más grande que el de TransMilenio a las seis!
 
Myriam, siempre guapa y con su chispa, ¡una artista con sabor a ajiaco santafereño!
 
En los setenta, cuando el mundo vibraba con rock y revolución, ella ya triunfaba en Nueva York, ¡Más gomela que estrato seis!
 
Mientras John Lennon, Janis Joplin, The Doors y The Who alborotaban al mundo...
 
Myriam marchaba en Manhattan, ¡Gritando contra las guerras como una loba herida en Chapinero!
 
Al mismo tiempo, en las montañas colombianas, Carlos Pizarro armaba su propio parche, ¡Más guerrillero que chigüiro en pantano!
 
Una lucha que terminó pariendo la Constitución de 1991, ¡Un cambio más grande que el de la carrera Séptima!
 
Myriam y Carlos, ¡Un amor de película, con persecuciones y escondites en La Candelaria!
 
Se amaron, se dejaron, huyeron, se escondieron, ¡Más idas y venidas que paseo a Monserrate!
 
Se entregaron, se volvieron a amar y a dejar, ¡Un tira y afloje más intenso que partido de millos contra santa fe!
 
Todo entre operativos, torturas, ¡Y ese runrún constante de que los iban a pillar en cualquier esquina!
 
Su historia es la de una nación pidiendo cambios a gritos, ¡Como taxista pidiendo la mínima!
 
Y una generación de jóvenes idealistas, ¡Jugándose la vida como apostando en Baloto!
 
Se enfrentaron a la prisión y a la opresión con berraquera y terquedad, ¡Más firmes que mazamorra de la abuela!
 
Construyeron su amor desde la clandestinidad, ¡Con la esperanza como escudo y la pasión como ruana en el frío!
 
También hubo infidelidades y dolor, ¡Porque hasta en el mejor sancocho se encuentra un pelo!
 
Pero al final, dejaron una historia de amor memorable, ¡Más dulce que panelita de Ubaté!
 
Primera Parte: La Vida de Myriam 
 
Myriam nació en el hogar de Leonor Mercedes Aragón y Hernando Rodríguez.
 
Él, un padre conservador, ¡Más tieso que empanada de iglesia!, trabajador de un banco por allá.
 
Ella, Leonor Mercedes, una mujer de ideas, ¡Más moderna que transmilenio biarticulado!
 
Hija de un vallecaucano con buena plata por los Llanos Orientales.
 
Cuando el abuelo la espichó de fiebre amarilla, le dejó a Leonor Mercedes platica pa' criar a sus hijos sin afanes.
 
Leonor Mercedes creció sin líos de plata y aprendió de su mamá a ser una mujer ilustrada, ¡Más leída que código de tránsito!
 
Era atractiva y de conversación amena, ¡Más encantadora que serenata en la 26!
 
Una mujer moderna que crió a sus hijos con igualdad, ¡Sin machismos ni bobadas, como debe ser!
 
"A los diez años se leyó Los miserables", decía Myriam de su mamá, Leonor Mercedes.
 
"Leía todo lo que se le atravesaba", ¡Más curiosa que niño en Maloka!
 
"Yo le preguntaba por Rusia y me contaba la historia de los zares", ¡Más sabia que profesor de la Nacional!
 
"Leía muchísimo y siempre tenía una respuesta para todo", recuerda Myriam.
 
A Leonor Mercedes le gustaba jugar póker con sus amigas, ¡Más relajada que tarde de onces en La Perseverancia!
 
Era divertida y alegre, ¡Un aguardientico en cuerpo de señora!
 
Una mujer independiente que admiraba a Jorge Eliécer Gaitán, ¡Más gaitanista que tamal tolimense!
 
Una progresista que acompañó a sus hijos en las duras y en las maduras, ¡Más fiel que tintico de la mañana!
 
"Nada la perturbaba ni la aterraba", contaba Myriam, ¡Más tranquila que paseo por el Jardín Botánico!  
 
El padre, Hernando, venía de una familia más humilde, de La Mesa, Cundinamarca.
 
Un pueblo metido entre montañas, ¡Más lejos que paseo a Guatavita en chiva!


Foto
Su familia no tenía tanta plata como la de Leonor Mercedes, pero eran trabajadores dedicados, ¡Gente verraca!
 
De niño, lo mandaron a estudiar a Bogotá, ¡Más juicioso que estudiante de los Andes!
 
En la capital conoció a la mamá de Myriam, se casaron y formaron una familia estable y amorosa.
 
Myriam, el amor de la vida de Carlos Pizarro Leongómez, nació en la capital.
 
Estudió en un colegio de monjas con la mejor educación de la época, ¡Más estricto que colegio militar!
 
Combinaba el estudio con clases de equitación y aviación que su padre le metió en la cabeza.
 
"A mi papá le encantaba todo lo que tenía que ver con el espacio", recuerda Myriam.
 
"Los vuelos interestelares, las novas, los cometas", ¡Más curioso que vendedor de chance!
 
"La astronomía le encantaba y decía 'Hay que aprender a volar'", ¡Más visionario que Peñalosa con sus obras!
 
Myriam era una amazona juiciosa que madrugaba a sus clases de equitación en el frío bogotano.
 
Luego se ponía el uniforme del colegio para ir a estudiar, ¡más pilosa que niña de Chapinero Alto!
 
Una jovencita inquieta, afectiva y amiguera, ¡más sociable que vendedor de Bonice en TransMilenio!
 
Se enamoró a los 17 de un vecino de 19 que no les cuadraba a sus papás.
 
Como no la dejaron quererlo a la luz del día, se casó con él a escondidas, ¡Más fugada que preso de La Picota!
 
"No les gustaba porque era hijo de padres separados", contaba Myriam.
 
"En esa época había un tabú muy grande frente a eso", ¡Más mojigatos que misa de siete!
 
"La mamá de él vivía con un francés y eso pues todavía era peor", ¡más escandaloso que trino de Petro!
 
"Entonces, me casé a escondidas, sin permiso, con el uniforme del colegio puesto", explicaba.
 
El día de la boda, el cura le preguntó si ya se había confesado, ¡Más formal que notario!
 
"No", contestó Myriam, ¡Más sincera que declaración de renta!
 
"Debes confesarte, de lo contrario no te puedo casar", le dijo el sacerdote, ¡Más estricto que comparendo de tránsito!
 
Detuvieron la ceremonia mientras la novia confesaba sus pecados, ¡Los pasados y los que venían!
 
Empezando por el matrimonio a escondidas, ¡Más traviesa que ardilla en el Parque Simón Bolívar!
 
Se casaron y, terminado el protocolo, cada uno se fue pa' su casa, ¡Más raro que aguardiente sin anís!
 
Al otro día, Myriam llegó a estudiar como si nada, ¡más disimulada que político en campaña!
 
Sus compañeras, cómplices del secreto, se reían por lo bajo ante la inocencia de los profesores.
 
Pero el secreto duró poco, el papá pidió la partida de bautismo de su hija.
 
Cuando la vio, resaltaba un clarísimo casada, ¡Más evidente que propaganda en hora pico!
 
Tenía la fecha, el nombre del marido, la iglesia y los padrinos cómplices. ¡Todo el chisme completo!
 
"Se armó el bonche", decía Myriam, ¡Más pelea de vecinos por el parqueadero!
 
"Mi papá trató de anular el matrimonio, pero no pudo", ¡Más terco que mula en subida!
 
"Me encerraron en la casa y no me dejaron volver a salir", ¡Más incomunicada que celular sin señal en el Tunal!
 
La vida se le volvió un monótono transitar entre el colegio y la casa.
 
Fernando, el marido, se fue a vivir a Nueva York con su mamá y su padrastro francés.
 
Myriam se quedó aburrida, soñando con vivir su propia historia de amor, ¡Más ilusionada que niño esperando aguinaldo!
 
Él le prometió que volvería y cumplió, ¡Más cumplido que horario de TransMilenio (a veces)!
 
Un año después regresó y le propuso irse con él a Nueva York.
 
Ella, ilusionada y enamorada, aceptó sin dudar, ¡Más rápido que domiciliario en moto!
 
El papá, obvio, se opuso con todo el alboroto posible, ¡Más bravo que perro sin bozal!
 
Pero no pudo detenerla, ¡Más inútil que semáforo dañado en la Primero de Mayo!
 
Myriam se montó en un avión de Braniff International y llegó a Nueva York en 1969.
 
Atrás quedó la fría Bogotá y el papá furioso que nunca entendió sus impulsos.
 
En Nueva York, el hippismo estaba en su furor, ¡Más pelo largo y flores que en concierto de rock!
 
Jóvenes de todo el mundo se rebelaban por igualdad y justicia.
 
La lucha por los derechos civiles de Malcolm X y Martin Luther King estaba en furor.
 
Protestaban contra las dictaduras y las guerras, ¡Más idealistas que estudiante de la Distrital!
 
La revolución era una utopía y la rebeldía, un romanticismo.
 
El esposo de Myriam trabajaba en una empresa de arquitectos.
 
Vivían en un apartamento cómodo con el hermano de Fernando y su esposa, Lynn.
 
Lynn, una diseñadora textil gringa, fue clave en la formación de Myriam.
 
Ella la animó a meterse a la universidad.
 
Fernando le pagó los estudios, ¡Más generoso que invitación a chicha en La Candelaria!
 
Así, Myriam pasó de soñar a estudiar en la gran manzana.
 
"A mí toda la vida me ha gustado el arte", contaba.
 
"Siempre pintaba y hacía cosas y gracias a ella me metí a estudiar en el FIT, Fashion Institute of Technology".
 
Lynn seguía de cerca el trabajo de Myriam, su concuñada.
 
Le agradaba y un día le preguntó si podía mostrar su portafolio a alguien más.
 
"Quisiera que mi jefa viera lo que haces", le dijo.
 
"Por supuesto", contestó Myriam, ¡Más abierta que paraguas en aguacero!
 
Esa tarde, Lynn le dio noticias inesperadas.
 
"La directora de arte quiere hablar contigo", le dijo.
 
"¿En serio?", contestó Myriam incrédula, ¡Más sorprendida que taxista con carrera larga!
 
"Sí. Le encantó tu portafolio. Te quiere ofrecer un trabajo como diseñadora".
 
Al día siguiente, Myriam llegó nerviosa a un edificio del Fashion District.
 
En una empresa llamada Fashion Prints, la esperaba la directora creativa.
 
Le ofreció un trabajo increíble para una joven estudiante sin experiencia.
 
"Necesitamos que hagas un diseño diario", le dijo. "¿Eres capaz?".
 
"Voy a tratar", contestó Myriam, ¡Más echada pa'lante que bus intermunicipal!
 
Así empezó a trabajar como diseñadora de telas.
 
Se concentró tanto que cada diseño se convirtió en un éxito de ventas.
 
Le dieron un buen contrato y entró pisando fuerte al mundo del diseño.
 
"Nosotros hacíamos la impresión o los dibujos de las telas y los diseñadores los compraban", recuerda.
 
"Yo era juiciosa y además me gustaba", ¡más dedicada que monja en Semana Santa!
 
Comenzó a pasar sus días entre el taller y los parques de protestas.
 
Nueva York era una inspiración constante, una ciudad vibrante.
 
Podía manifestar libremente su deseo de un mundo mejor.
 
Eran los años de Woodstock, del rock y del surgimiento de la salsa.
 
"Mi generación cantó su historia", explica.
 
"Todo lo que vivimos está cantado, está en la música de los setenta".
 
La intensidad de su vida se extremó cuando nació su hija mayor, Claudia.
 
Tenía todo para ser feliz en familia, pero Fernando era muy diferente a ella.
 
Menos bohemio, más tranquilo y con un espíritu menos revolucionario.
 
Myriam era alternativa, un torbellino andante.
 
Con el tiempo se fueron desencontrando.
 
El amor apasionado se lo tragó la rutina bogotana.
 
"Por miles de razones empezamos a separar nuestras vidas", dice.
 
"Cada uno con sus rollos. Estábamos muy distantes".
 
Entre ellos se abrió una grieta que se hizo evidente en un viaje a Colombia.
 
Tras unas semanas en Bogotá, al regresar a Nueva York, Myriam decidió irse.
 
Se sentía sola en medio de tanto ruido.
 
Tenía una hija pequeña, un buen trabajo y un marido que la adoraba.
 
Pero no era feliz, le faltaba la chispa bogotana.
 
"Fernando, me voy", le dijo una noche, antes de acostarse.
 
"¿Para dónde?", contestó el marido, más despistado que turista en hora pico.
 
"Me voy de la casa. Quiero que nos separemos".
 
"¿Cómo?".
 
"Así. Yo no me veo más contigo. Me quiero separar", le dijo, sin arrugarse.
 
Fernando hizo lo humanamente posible para detenerla, pero no fue suficiente.
 
Myriam había dejado de quererlo y anhelaba su libertad.
 
Sin muchos rodeos, agarró a su niña y sus cositas y se fue.
 
Se instaló en un apartamento pequeño con una amiga.
 
Criar una niña en Nueva York sin Fernando fue más duro que trancón en la Autopista Sur.
 
Decidió volver a Colombia y trabajó en sus diseños para comprar los pasajes.
 
Llamó a su exesposo para despedirse, ¡Más formal que carta de renuncia!
 
Salieron a comer y lloraron abrazados hasta las tres de la mañana, ¡Más guayabo que amanecer en la 19!
 
Se despidieron con la nostalgia del amor que se queda en el pasado.
 
Era un ciclo que terminaba con decisión y tristeza.
 
"Nos había costado mucho estar juntos", dice Myriam.
 
"Era una historia que se cerraba y yo lo había amado".
 
Él también la amó, con su vida y sus ganas.
 
Pero no pudo retenerla a su lado.
 
Myriam siempre tuvo ese deseo y voluntad imparables.
 
En los setenta, su corazón era una caldera de emociones bogotanas.
 
Marcó su destino y el de todos los que la rodeaban.
 
"Con el corazón roto pero contenta, me regresé a Colombia", cuenta.
 
Aterrizó en Bogotá con maletas, niña y tristezas, recibida por la lluvia y los regaños del papá.
 
"¿Qué hace aquí?", le preguntó don Hernando, su padre, apenas la vio.
 
"Me separé. Me quiero quedar en Colombia", contestó, más firme que Monserrate.
 
"Usted se casó. Debe estar donde está su esposo", le dijo, más terco que burro amarrado.
 
"No, papá. Yo no quiero estar allá".
 
"Usted se va", insistió, más bravo que policía de tránsito.
 
"No. Yo soy su hija y de esta casa no me voy. Punto", respondió. Y se quedó, ¡Más bogotana que el ajiaco!
 
El papá, de nuevo, como cuando se casó, dejó de hablarle, ¡Más bravo que hincha de millos perdiendo el clásico!
 
Era anticuado y no soportaba las decisiones de Myriam, ¡Más conservador que noticiero de las siete!
 
Sufrió hasta el final por los impulsos de su hija.
 
La mamá, en cambio, jamás dejó de apoyarla, ¡Más alcahueta que mamá de futbolista!
 
"Si eso no funciona, ¿por qué vas a sacrificar tu vida?", le dijo Leonor Mercedes, ¡Más sabia que filósofo de la Jiménez!


Foto
Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]

Foto
Foto
BARRICADAS, OBSTRUCCIÓN DE VÍAS Y MOVILIDAD
(Domingo 29 de junio de 2025) El sur occidente colombiano fue objeto de coordinado accionar de grupos al margen de la ley, mal llamados “disidencias”. No pueden considerarse como tal quienes no aceptaron la propuesta de paz del gobierno del presidente Santos, considerando aun merecen otro proceso. Los esfuerzos del actual gobierno con su fallido y condescendiente programa “Paz Total”, muestran que la realidad es otra. Todos estos grupos armados, carentes de ideología y convertidos en narcoterroristas, defienden la territorialidad de las vastas zonas cultivadas en hoja de coca y sus corredores de tránsito hacia mercados externos.
 
El reciente informe de las Naciones Unidas (junio 2025), estima el país concentra el 67% de la producción global de hoja de coca con incremento en la producción del alcaloide en un 34%.
 
Ante esta realidad se observa un fortalecimiento del tráfico ilícito de cocaína y las devastadoras consecuencias de la guerra territorialidad que afecta los vecinos departamentos de Nariño y Cauca, llegando a las goteras de Cali en Jamundí.
 
Es lógico suponer los grupos narcoterroristas pretenden desestabilizar las fuerzas del orden público atacando las instalaciones institucionales de la Policía Nacional y Ejercito. En los recientes hechos del 10 de junio en Cali, fueron objeto de actos criminales las estaciones de Policía de Meléndez, Los Mangos y Manuela Beltrán, entre otras.
 
Ante esta situación, la Secretaría de Movilidad de la ciudad de Cali, bloqueó preventivamente las vías aledañas a las diferentes estaciones de Policía de la ciudad. Sin embargo, después de tres semanas del insuceso, muchas de esas vías aún siguen cerradas mediante barricadas con rojos maletines plásticos.
 
Si bien se reconoce la intención preventiva, también la Secretaría de Movilidad, es responsable del buen uso de la infraestructura vial y no puede permitir que esta situación obstaculice el normal desarrollo del flujo de tráfico.
 
Después de más de un año del atentado a la Tercera Brigada en el sur de la ciudad, la Calle 5, entre las Carreras 80 y 90, aun restringe el tráfico del tercer carril en sentido norte-sur. Por seguro, sí se trata de un nuevo ataque al cantón militar, utilizarían drones o, como ocurrió hace unos años, alquilarían residencias cercanas y desde ahí accionarían contra las instalaciones, no necesariamente desde la via.
 
El CAI de Ciudad Jardín, igualmente barricado, está generando un singular caos vehicular, replicado en decenas de otras estaciones de policía, restringiendo el flujo automotor.
 
El código de tránsito autoriza a la autoridad competente el cierre de vías, pero igualmente defiende el uso vial ciudadano. Algunos juristas consideran los cierres alcanzan niveles de abuso de autoridad y en defensa ciudadana propondrían acciones legales.

No se trata de llevar el tema ante estrados judiciales. Debe la Secretaría de Movilidad ejercer con lógica y articulación con las fuerzas de seguridad planes contingentes que permitan acceder a un tráfico vehicular regulado.
 
Las acciones delincuenciales no se frenan barricando las vías. Se frenan con aplicación de herramientas de probada información, logística e inteligencia. La Secretaría de Movilidad es responsable del buen uso vial de la ciudad y debe permitir que otras Secretarías de Despacho realicen su trabajo de seguridad ciudadana y no extralimitar sus funciones.


Foto
HISTORIAS DE LA
VIDA REAL

Por Brandon Aragón
Foto
¿QUIÉN DIO LA ORDEN? LA PREGUNTA QUE TODAVÍA TIEMBLA EN LOS PASILLOS DEL PODER...
(Miércoles 25 de junio de 2025) Iba uno por la vida, masticando el chicle de la cotidianidad, cuando de pronto, ¡pum!, la realidad te pega un culazo que te deja viendo estrellas.
 
La cara de ese mocoso, el que le tiró a Miguel Uribe Turbay, se me grabó en la retina como un tatuaje mal hecho, sobre todo cuando soltó eso de “Déjenme darles los números”.
 
Y en ese instante, el recuerdo me llevó de la mano, sin pedir permiso, a la foto de otro pendejo, Andrés Arturo Gutiérrez Maya, el mismo que le metió plomo a Bernardo Jaramillo.
 
Un pelao de 15 años en ese entonces, apenas uno más de los que corretean por ahí hoy en día, sin saber lo que les espera.
 
El Bernardo, según decían los de Semana, en su edición 412, era “el hombre más custodiado del país”.
 
Uno se lo imaginaba con un ejército de gorilas rodeándolo, una fortaleza andante.
 
Pero, ¿qué pasó? Pues el tal Andrés Arturo, con una desfachatez que ya quisiera uno para pedir rebaja en el mercado, se le cuadró en el Puente Aéreo de El Dorado, como si fuera a pedirle la hora, y ¡zas!, le soltó una lluvia de plomo con una Mini Ingram 380.
 
Le dio en el cuello, en el pecho, en el abdomen. Como si fuera un juego de tiro al blanco.
 
Las últimas palabras del Bernardo , ese tipo que se la jugaba por una causa que a muchos les sonaba a cuento chino, fueron para su mujer.
 
"Mi amor, no siento las piernas. Estos HP me mataron. Abrázame y protégeme que me voy a morir”.
 
Treinta y cuatro años tenía el pobre, un suspiro de vida robado por la bala.
 
La esposa, con el alma en un hilo, salió ilesa, pero con una cicatriz en el alma que ni todos los cirujanos plásticos del mundo podrían borrar.
 
La tragedia, a veces, tiene esas ironías que te revuelven el estómago.
 
Y la vida, que es un circo de tres pistas, nos regala coincidencias que ni el guionista más fumado se atrevería a escribir.
 
Cuatro días después de la masacre, el 26 de marzo de 1990, el abuelo del tal Miguel Uribe, el mismísimo expresidente Turbay, compartía primera plana con el sicario de Jaramillo en el periódico El Tiempo.
 
Uno, en una pose de prócer, entregándole las riendas del Partido Liberal a César Gaviria, el otro, bajo un titular que te helaba la sangre: “ Un niño mató a Jaramillo”.
 
Así de cruda es la realidad en este país.
 
El cuento del “niño sicario” no se quedó en la primera plana, no señor.
 
Se desparramó por la página 12A, donde la voz principal era la de su mamá, la señora Amparo Maya Acevedo.
 
Una mujer que vivía en el barrio Enciso, en el mero techo de ‘Metrallo’, y se ganaba la vida doblando trapos en una planta de confecciones.
 
“Ella se está muriendo de pena moral, se siente atrapada por una horrible pesadilla, porque apenas en mes y medio, sin que nadie se diera cuenta, alguien se apoderó de su niño bueno, y de miembro de un grupo de oración y misa puntual cada domingo, se lo convirtió en asesino”.
 
Mes y medio, dijo la señora. Mes y medio de oscuridad, de un secuestro silencioso del alma de su muchacho.
 
Esa pesadilla, según ella, comenzó el día que el Andrés Arturo le voló la tapa a una paloma en el patio de la casa.
 
Con una pistola de balines que le había regalado ella misma, afinaba la puntería, disparándole a botellas vacías.
 
Un juego de niños, ¿verdad? “Cuando la paloma se desplomó, se angustió y fue corriendo a recogerla, pero estaba muerta y se echó a llorar.
 
Por eso, sé que él, por su propia voluntad, por decisión personal, no era capaz de matar a un ser humano”.
 
Eso decía la madre, aferrada a la última hebra de inocencia de su hijo.
 
Como si el llanto por una paloma muerta pudiera borrar la sangre que salpicaba sus manos.
 
Catorce días antes del magnicidio, el 8 de marzo, la olla estaba raspando en la casa del Andrés Arturo.
 
La plata no alcanzaba ni para el arriendo, ni para los servicios, ni para el mercado.
 
La pobreza, esa perra sarnosa que te muerde por las noches, los obligó a empeñar la pistola de balines y hasta la bicicleta del pelao.
 
"Les dieron 23 mil pesos”, una miseria si la comparabas con los 300 mil que le estaban ofreciendo por asesinar al candidato de la UP.
 
Diez veces el valor del arriendo.La vida de un hombre versus un techo para dormir.
 
Esa tarde luctuosa, dos sabuesos del F-2, con su aire de cazadores de sombras, no encontraron a doña Amparo en su guarida.
 
Pero el destino, que a veces tiene una puntería de francotirador, los llevó a su trabajo, a las ocho y media de la noche.
 
“Le pidieron que los acompañara. ¿Por qué?
¿Usted no sabe?*
Su hijo Andrés Arturo fue el que mató esta mañana a Bernardo Jaramillo”.
 
La noticia, como un puñal helado, le debió atravesar el alma.
 
Y ella, con el cuerpo tembloroso y la voz ahogada por las lágrimas, los siguió hasta la sede del F-2.
 
Allí, desnudó el alma de su hijo.
 
Nació el 19 de junio de 1974 .
 
A los 25 días, una gastroenteritis casi se lo lleva al otro barrio, tanto que la abuela, en un acto de fe y desesperación, lo bautizó a las carreras.
 
En medio de la agonía, se le torció el ojo derecho, un estrabismo que lo obligó a usar gafas hasta el 88.
 
En ese año, abandonó el colegio militar José María Córdova, después de pasar séptimo.
 
La calle lo llamó, y él, como un borrego desorientado, respondió.
 
Empezó vendiendo frutas en La Playa con Junín, por la noche, cuidando carros.
 
Hasta que un día, le pidió trabajo a un chofer que le compraba las frutas, y al tiempo, el tipo lo contrató para una fábrica de tizas de billar.
 
Allí, en ese taller donde la vida se moldea para un juego, coincidió con Gerardo Gutiérrez Uribe, alias Jerry, el mismo que le pondría fin a Pizarro un mes después del asesinato de Jaramillo.
 
Una coincidencia escalofriante, que te hace pensar que los dos sicarios, esos pendejos suicidas, fueron reclutados por la misma mano, y muy seguramente, bajo las órdenes del mismo titiritero.
 
El destino, o la mafia, a veces tejen unas telarañas que ni el diablo entendería.
 
Después de una corta estadía en La Picota y La Modelo, como si fuera un chiste macabro, Andrés Arturo Gutiérrez Maya, por ser menor de edad, fue trasladado a la escuela de trabajo El Redentor.
 
Allí, en ese purgatorio para jovencitos descarriados, permaneció hasta noviembre de 1991, cuando le dieron la libertad.
 
Un soplo de aire fresco que le duró menos que un suspiro en una tormenta.
 
Dos meses después, el 3 de enero de 1992 , la vida le cobró la factura, con intereses y recargos.
 
Apareció asesinado junto a su padre, Fabio de Jesús Gutiérrez Santamaría, de 48 años.
 
En la maleta de un Mazda 323 rojo, con placas falsas LI 3512, abandonado en la calle 16A sur con diagonal 47A , en el sector Santa María de Los Ángeles, barrio El Poblado.
 
Un final digno de un culebrón, donde la justicia, a veces, se viste de venganza callejera.
 
¿Quién carajos fue el cerebro detrás del asesinato de Jaramillo?
 
Esa pregunta, como un fantasma, sigue rondando por los pasillos de la impunidad.
 
Aunque en octubre de 2014 , la Fiscalía, con su habitual lentitud, lo declaró crimen de lesa humanidad y la investigación cayó en manos de su Unidad de Análisis y Contexto.
 
Pero el magnicidio, ese monstruo de mil cabezas, sigue impune.
 
El Espectador, con su pluma incisiva, lo dejó claro el 20 de octubre de 2014: “La decisión de la Fiscalía de declarar como delitos de lesa humanidad los crímenes contra los miembros de la UP dejó al descubierto la alianza criminal que por más de 10 años se gestó entre las altas esferas de la sociedad, los sectores políticos y los militares para impedir el ascenso de un movimiento de izquierda que surgió como política al conflicto que se vivía en Colombia”.
 
Un pacto de sangre, un matrimonio entre el poder y la barbarie.
 
Cuatro años después, en 2018 , la Fiscalía, como si fuera un detective de película, descubrió un hilo suelto.
 
Mientras Andrés Arturo Gutiérrez Maya purgaba su pena en El Redentor, su madre y su hermano mayor, John Henry, “empezaron a recibir misteriosos pagos del DAS ”.
 
Como un reguero de pólvora, la noticia encendió las alarmas.
 
Doce exagentes de esa institución, los mismos que supuestamente velaban por la seguridad de Bernardo Jaramillo, fueron citados a indagatoria.
 
Y el destino, con su sentido del humor macabro, también le tenía preparada una sorpresa a John Henry Gutiérrez Maya.
 
El mismo que había trabajado en la fábrica de tizas de billar, y que, según El Tiempo, era un  “reconocido sicario”.
 
Él también, como su hermano, terminó mordiendo el polvo en 1998.
 
La maldición de la sangre, que no perdona ni olvida.
 
La situación de Metrallo en 1990 era un hervidero de jóvenes sin futuro.
 
Diecisiete escuelas de sicarios, como universidades del crimen, donde se graduaban asesinos a sueldo.
 
Y en ese escenario dantesco, saltó a la fama Andrés Arturo Gutiérrez Maya.
 
Se estimaba que seis mil jóvenes, con una edad promedio de 16 años, engrosaban las filas de 500 bandas de sicarios.
 
De cada cien almas que caían en Medellín, setenta tenían entre 14 y 19 años.
 
¿Quién los mataba?
 
El 95% de los asesinos no superaba los 21 abriles.
 
Una carnicería de jovencitos, donde la vida valía menos que un puñado de monedas.
 
Un ciclo infernal donde las víctimas se convertían en victimarios, y viceversa.
 
Y es que Colombia, ese país que no deja de sorprendernos, ha documentado más de 17.000 menores usados por redes criminales entre 2010 y 2022.
 
Una cifra que te revuelve el estómago, que te hace cuestionar el rumbo de la humanidad.
 
Esta crónica, este intento de desentrañar el alma de un sicario, es una humilde contribución para entender, más allá del juicio, la complejidad de un país que se desangra por sus propios hijos.
 
Porque a veces, la verdad, como un fantasma, se esconde en los rincones más oscuros del alma.


Foto
Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]

Foto
Foto
Caricatura de Norberto Patarroyo 
IRRUMPIR REGLA FISCAL FAVORECE EL CAPITALISMO QUE PETRO TANTO ABORRECE

(Domingo 22 de junio de 2025) Sí hay algo de lo cual Colombia se ha destacado a lo largo de su historia democrática es el prudente manejo fiscal con el cual ha desarrollado sus finanzas públicas.
 
El principio elemental de no superar el gasto a los ingresos lo había practicado siempre.
 
Todos y cada uno de los candidatos a ocupar posiciones de gobierno, sean municipales, departamentales o nacionales tienen la responsabilidad y obligación de realizar juicioso análisis de los marcos fiscales a mediano plazo y actuar ante la realidad ello supone.
 
El entonces candidato Petro no es excepción. Como todo gobernante asume su posición con los retos que la dignidad merece y debe actuar consecuentemente con el desempeño fiscal que permitan equilibrio entre ingresos y egresos. Petro importó, casi a título de año sabático, al profesor de la Universidad de Columbia en Nueva York y destacado economista vallecaucano José Antonio Ocampo, en calidad de ministro de Hacienda, con el fin de dar continuidad al prudente desempeño fiscal que había identificado al país.

No obstante, su brillantez académica, indudablemente es muy diferente analizar casos hipotéticos en las aulas frente al dinamismo realista económico de un país. Ocampo, siguiendo parcialmente instrucciones de su nominador, procedió a presentar una reforma tributaria gravando al sector de hidrocarburos y minería extractiva, bajo equivocado concepto ideológico de desestimular la inversión de estos sectores fundamentales para la economía del país.
 
La doble tributación que esto implicaba fue motivo para declarar inconstitucional la medida. Por otro lado, sobrevalorar los ingresos frente a la realidad de bajos desempeños corporativos, recuperación fiscal postpandemia e inseguridad inversora no generaron condiciones para una mayor tributación.
 
Bajo la falsa premisa de ingresos, el gobierno nacional desbordó los gastos de funcionamiento con abultada burocracia, dedicada a regular e impartir normatividad que entorpecieron el desarrollo armónico de la economía. Sin corregir el comportamiento del gasto ante la realidad de ingresos, el gobierno empezó a incumplir los compromisos presupuestales. La remota posibilidad de una nueva reforma tributaria, a un año de terminar el gobierno, y en pleno año electoral, no es una opción. No parece tener interés el gobierno de corregir la tendencia del gasto y acudirá al endeudamiento.
 
El pasivo de deuda externa pública es de US $ 113 mil millones, equivalente al 27% del PIB, y la privada de US $90 mil millones, 21,4% del PIB. El saldo de la deuda, básicamente en moneda local sube el total al 55% del PIB, tope histórico de regla fiscal.
 
El desfinanciado presupuesto superior a $ 530 billones con faltante de $ 50 billones han obligado al gobierno nacional romper la regla fiscal en búsqueda de recursos vía endeudamiento.
 
Así las cosas, se generarán dos situaciones. La primera es la mayor asignación, comprometiendo recursos del presupuesto nacional al servicio de la deuda, en detrimento de programas de política social. En segundo lugar, el posible deterioro de la calificación de riesgo país, elevarán las tasas de interés a la totalidad de la deuda colombiana, tanto publica y sector privado.
 
Los más beneficiados, por el deplorable manejo fiscal, serán los grandes tenedores inversionistas de papelas de deuda colombiana, aprovechando la coyuntura para recibir mayores ingresos por concepto de intereses.
 
Los intermediarios financieros de las grandes bolsas de valores del mundo y fondos de inversión privados nacionales, se frotan las manos en agradecimiento a Petro de llenar sus capitalistas bolsillos.


Foto
HISTORIAS DE LA
VIDA REAL

Por Brandon Aragón
Foto
LAS BRUJAS DE SAN FERNANDO
(Miércoles 18 de junio de 2025) EL CONTEXTO SOCIAL: ¡La España de finales del siglo XX, con una creciente diversidad de creencias y la presencia, aunque minoritaria, de grupos con prácticas esotéricas! Un recordatorio de que incluso en sociedades modernas, pueden surgir focos de fanatismo con consecuencias trágicas.
 
1. EL CRIMEN: ¡Un secuestro con tintes satánicos y un asesinato macabro! Klara García fue raptada y brutalmente asesinada en un ritual con elementos esotéricos. Iraide Suárez y Raquel Carles también fueron víctimas de este horror, aunque sobrevivieron para contarlo. ¡Una pesadilla que enlutó a España!
 
2. LA VÍCTIMA: KLARA: García, una joven cuya vida fue cruelmente arrebatada en este terrible acto. Su memoria clama por justicia.
 
3. LAS VÍCTIMAS: Sobrevivientes: Iraide Suárez y Raquel Carles, quienes sufrieron el horror de este secuestro y ritual, pero lograron sobrevivir para contar su escalofriante experiencia.
 
4. EL PERPETRADOR: ¡José María Rodríguez Vega, alias ‘El Carnicero de San Fernando’! Un individuo perturbado con creencias oscuras que orquestó este crimen y arrastró a otros a su macabro plan. ¡Una mente tenebrosa!
 
5. LA INVESTIGACIÓN POLICIAL: ¡Una búsqueda angustiante y una investigación que desveló un mundo de obsesiones y rituales siniestros! La policía se adentró en un submundo de creencias oscuras para encontrar la verdad detrás de este horrendo crimen.
 
6. LOS DETECTIVES: Un equipo que debió mantener la compostura ante la barbarie de los hechos y la extraña naturaleza de las motivaciones del asesino y sus cómplices. ¡Una labor detectivesca que exigió una gran fortaleza mental!
 
7. EVIDENCIA CLAVE: ¡Objetos rituales encontrados en la escena del crimen, testimonios de las víctimas sobrevivientes y de personas cercanas a los implicados que hablaban de sus creencias y comportamientos! Las confesiones de algunos de los arrestados fueron escalofriantes.
 
8. TESTIGOS: ¡Las víctimas sobrevivientes, Iraide Suárez y Raquel Carles, fueron testigos cruciales! También personas del entorno de los acusados que pudieron aportar información sobre sus obsesiones y el ambiente en el que se movían.
 
9. OBSTÁCULOS Y DESAFÍOS: ¡La extraña naturaleza del crimen, motivado por creencias esotéricas y rituales! La dificultad de comprender la mente de los perpetradores y la complejidad de desentrañar la verdad en un ambiente de fanatismo.
 
10. LA RESOLUCIÓN: ¡El arresto y el juicio de varios implicados, incluyendo a José María Rodríguez Vega, quien fue condenado por el asesinato de Klara García y los secuestros! La justicia intentó dar respuesta a este acto tan abominable.
 
11. CONSECUENCIAS: ¡Un shock en la sociedad española ante la brutalidad del crimen y su conexión con oscuras creencias! El caso generó miedo, debate sobre sectas y la necesidad de mayor vigilancia sobre grupos con ideologías extremas.
 
12. REFLEXIÓN FINAL: ¡Este caso nos recuerda que la oscuridad puede manifestarse de formas inesperadas y peligrosas, incluso en nombre de creencias irracionales! Nos invita a reflexionar sobre la importancia de la razón, la educación y la vigilancia contra el fanatismo.


Foto
Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]

Foto
LA VIOLENCIA POLÍTICA ATEMORIZA A COLOMBIA
(Domingo 15 de junio de 2025) Colombia ha experimentado conflictos a lo largo de su historia. La guerra de los mil días, disputada entre 1899 y 1902, en la cual se enfrentaron los partidos tradicionales Liberal y Conservador, fue un evento significativo en el primer siglo de independencia del país. No obstante, las disputas argumentativas no violentas entre los partidos continuaron durante las primeras cuatro décadas del siglo pasado.
 
Un joven político, quien a sus veinticinco años había logrado curul en la Cámara de Representantes (1929), distinguido como presidente de esa corporación (1931), ocupando las carteras del Ministerio del Trabajo (1936-37), posteriormente como ministro de Educación y alcalde de Bogotá (1936), desafió las estructuras tradicionales partidistas. Gran orador y defensor de causas populares consideró, como disidente de su partido liberal, que en 1946 era su momento para aspirar a la presidencia del país.
 
Pero la violencia política cegó su aspiración. El 9 de abril, Jorge Eliecer Gaitán, fue asesinado en Bogotá con lo cual se recrudeció el conflicto. Las protestas generaron el infame caos conocido como el Bogotazo, antesala del oscuro periodo de La Violencia. El crimen atribuido al autor material Juan Roa Sierra quedó en la impunidad. Las teorías de conspiración atribuidas a agentes externos se han vuelto leyenda urbana.
 
El evento desencadenó una época de desestabilización democrática llevando al país a la dictadura militar de Gustavo Rojas Pinilla (1953). Una vez derrocada la dictadura e instaurada la junta militar el 10 de mayo de 1957, las comisiones lideradas por el estadista liberal Alberto Lleras Camargo y el conservador Laureano Gómez lograron unir los partidos tradicionales mediante acuerdos democráticos creando el Frente Nacional, suscrito en Benidorm, España (1956), el Pacto de Marzo (1957) y consolidado finalmente con el Pacto de Sitges, España el 20 de julio de 1957 alternando periodos presidenciales (1958-1974), y así conquistando la paz política.
 
Quince años después del periodo del Frente Nacional, la historia política violenta se repetía. Fue asesinado en Bogotá Luis Carlos Galán (1989), seguidos de asesinatos de los candidatos presidenciales Carlos Pizarro (1990), Bernardo Jaramillo Ossa (1990), Álvaro Gómez Hurtado (1995) y el atentado contra Ernesto Samper Pizano (1989), en el cual falleció el dirigente de la Unión Patriótica, José Antequera.
 
Las investigaciones criminales no pasaron de la primera etapa de autoría material. Los autores intelectuales nunca fueron comprobados cobijados por las espesas cortinas de humo y pruebas inconcluyentes.
 
Igual sucederá con el último atentado contra Miguel Uribe Turbay (2025). El menor capturado, con serias dudas de su verdadera edad; el arma utilizada, similar a la de dotación de la UNP; los acompañantes motorizados que rondaron el parque de Modelia; un celular extraviado; apodos de sus contactos; valor ofrecido al sicario por el crimen y sus declaraciones, serán las únicas pruebas que los organismos de criminalística aportarán al proceso judicial, pese a los cientos de videos logrados en esta ocasión.
 
Ojalá este reciente atentado no quede en la impunidad de grandes crímenes.
 
Sin embargo, el hecho cambiará la forma tradicional de hacer política. Las masivas manifestaciones, concentraciones en plaza pública, el contacto personalizado e improvisados almuerzos típicos en las galerías, quedarán en los anales de la historia.
 
Ojalá el país encuentre estadistas de la talla de Lleras Camargo y Gómez, para brindar la paz política que la nación clama, en vez de desafiantes acusaciones polarizantes que atemorizan el país y que en nada contribuyen al equilibrado desarrollo social, político y económico de Colombia.
 
Cobra importancia el pensamiento del filósofo español Santayana; “Aquellos que no pueden recordar el pasado están
condenados a repetirlo".

Foto
HISTORIAS DE LA
VIDA REAL

Por Brandon Aragón
Foto
Caso: Miguel Uribe y Togado Avelino Plazas y el Caso del Tirador Rebelde

(Viernes 13 de junio de 2025) En los intrincados laberintos de la justicia colombiana, donde la verdad a menudo baila un fandango con la duda, emerge la figura de un togado con el ingenio más afilado que cualquier toga: el abogado Avelino Plazas Figueredo.

Con su mirada sagaz y su verbo ágil, Avelino se ha convertido en el Quijote de los desamparados, capaz de hallar rendijas de luz en los más oscuros vericuetos legales.

Y ahora, sus reflectores apuntan al controvertido caso del joven que, con un disparo de pólvora y plomo, puso en jaque al mismísimo Miguel Uribe.

El muchacho en cuestión, un zagal de apenas 15 primaveras, se vio enredado en las garras de la Fiscalía, acusado de tentativa de homicidio y porte ilegal de armas.

La audiencia, celebrada un martes 10 de junio, prometía ser un mero formalismo para endilgarle los cargos.

¡Pero he ahí la sorpresa! El joven, con una entereza que desconcertó a propios y extraños, no aceptó ni un ápice de culpa.

Esta decisión, como un soplo de viento fresco en un caluroso juzgado, desató una polvareda de conjeturas y especulaciones.

El "pelao" permanece bajo custodia en el búnker de la Fiscalía, lamiéndose una herida de bala en la pierna, mientras el misterio se cierne sobre su destino.

La Estrategia Maestra del Doctor Plazas: Un Baile con la Duda Razonable
Pero no crean que el joven actuó por capricho.
Detrás de su inesperada negativa se alza la sombra tutelar de Avelino Plazas, quien, desde las trincheras de su cuenta de TikTok (sí, hasta el más avezado jurista se moderniza), desgranó las razones de esta audaz jugada.

Plazas, con la picardía y la astucia de un zorro viejo, señaló con dedo acusador los fallos en la recolección de pruebas y, ¡oh, anatema!, la manipulación del arma incautada.

Estos elementos, dijo con su voz resonante, son las piedras en el zapato que complican la coartada de la Fiscalía.

El togado, un verdadero artista del derecho, explicó que negarse a aceptar los cargos es una estrategia tan vieja como la toga misma, especialmente cuando las pruebas son más nebulosas que un día de niebla en la sabana.

"Ahora hay que entrar a demostrar que él fue el que efectivamente accionó el arma", sentenció Plazas, con la convicción de quien sabe que la verdad se construye, no se impone.

Y añadió, con un guiño de complicidad: "Seguramente le asignaron un abogado de oficio, suministrado por el Estado, no por el Gobierno, y le aconsejó que no aceptara los cargos".

Una recomendación que se basa en la sabiduría de esperar, como el cazador paciente, a que todo el material probatorio esté sobre la mesa antes de soltar la lengua.


El Enigma del Arma y la Cadena de Custodia Rota: Un Hilo Suelto en la Trama

Y aquí es donde el ingenio de Plazas brilla con luz propia, más refulgente que la balanza de la justicia.

Uno de los puntos más críticos que el togado puso bajo el microscopio fue la manipulación del arma incautada: una flamante Glock 9 mm, con pedigrí gringo y comprada en Arizona en 2020.

Según Plazas, el policía de turno, en un acto de torpeza o negligencia
(el tiempo lo dirá), rompió la cadena de custodia.

"Hay unas situaciones que se presentan, especialmente con el arma, que el policía rompió la cadena de custodia, manipuló el arma y lo más probable es que haya borrado las huellas del joven, y ahora aparezcan las del policía", detalló el profesional con una sonrisa pícara.

"Ya es muy difícil demostrar que efectivamente el arma fue la que accionó el muchacho, así haya sido al que le incautaron el arma".

Imaginen la escena, amigos: un arma, prueba irrefutable, manipulada sin el menor asomo de protocolo.

Las huellas dactilares, esos pequeños testigos silenciosos, borradas por la mano descuidada.

Esto, según el sagaz Plazas, es como si la Fiscalía se hubiera disparado en el pie, debilitando su caso de una manera que ni el más experto tirador podría remediar.

La validez de una de las principales pruebas queda en entredicho, como un billete falso en un cambalache.


Los Fantasmas de la Prueba de Pólvora y la Ausencia de Testigos: Un Camino Espinoso para la Acusación.

Pero Avelino Plazas no se detuvo ahí.

Con la perspicacia de un detective, señaló otra debilidad en el entramado de la Fiscalía: la ausencia de testigos directos que hubieran seguido al menor desde el momento del disparo hasta su captura.

Porque, seamos sinceros, en esta película judicial, no basta con una foto o un video; se necesita un testigo ocular que haya visto todo el periplo.

"Si falla esa teoría [la del arma], la otra teoría posible es que, quien lo haya visto disparar, haya corrido detrás de él hasta alcanzarlo, sin perderlo de vista", explicó Plazas en su video, con la claridad de un cristal.

"Hemos visto en los videos que el joven corre algunas cuadras sin que nadie corra detrás de él.

No había nadie que estuviera corriendo, por lo menos en línea de vista, para testificar que efectivamente lo vio disparando".

Esta observación es una estocada al corazón de la acusación.

Si no hay un seguimiento visual ininterrumpido, la identificación del menor como el autor del disparo se vuelve tan frágil como un castillo de naipes.

Las pruebas de residuos de pólvora en las manos del joven, que podrían ser cruciales, aún no han visto la luz pública, lo que refuerza la estrategia de la defensa de esperar, como el ajedrecista que piensa su siguiente jugada.


En definitiva, la táctica de Avelino Plazas Figueredo es clara: mientras las pruebas bailen al son de la incertidumbre, el joven permanecerá en silencio.

Solo cuando los exámenes de balística y los informes de Medicina Legal hablen con la claridad de un oráculo, el panorama podría cambiar.

"En este momento, las pruebas están muy pobres", concluyó el abogado, con la voz cargada de convicción, "así a 50 millones de personas que vieron los videos les parezca que efectivamente es el del video.

Eso hay que demostrarlo donde un juez, donde no tiene que haber la más mínima duda".


¿Logrará el pícaro togado Avelino Plazas desbaratar la acusación y liberar al joven de las garras de la justicia, o las pruebas, tarde o temprano, le jugarán una mala pasada?

Solo el tiempo, ese juez implacable, lo dirá.


Foto
Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]

Foto
Foto
MIGUEL URIBE TURBAY
(Jueves 12 DE junio de  2025) Atardeciendo el sábado 7 de junio fuimos sorprendidos por la nefasta noticia del atentado contra el senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay ocurrido en el barrio Modelia de la capital. Inmediatamente el laberinto de mis recuerdos me llevó al lejano 22 de noviembre de 1963, cuando se anunció, a través de los parlantes de mi colegio el triste mensaje; “El presidente Kennedy ha sido abaleado y se encuentra en la sala de urgencias del hospital Parkland de la ciudad de Dallas en el estado de Texas”.
 
Quienes vivimos las más oscuras épocas del terrorismo urbano del final de la década de los ochenta nos entristeció que el país se devolviera tres décadas. Los candidatos presidenciales Jaime Pardo Leal (1987), Luis Carlos Galán (1988), Carlos Pizarro (1990), Bernardo Jaramillo Ossa (1990) y Álvaro Gómez Hurtado (1995) habían sido asesinados en atentados criminales.
 
Nuevamente el narcoterrorismo se apoderaba de la nación. En esta ocasión no era Escobar o los hermanos Castaño. Podrían ser decenas de organizaciones criminales nacionales o extranjeras que la impunidad, desgobierno y falta de autoridad habían impulsado y fortalecido.
 
Quince días antes habíamos departido con Miguel y su esposa María Claudia en agradable almuerzo de amigos que en su honor le había organizado en Cali.  Su juventud, acompañada de brillante madurez, claridad conceptual, profundo respeto institucional, meticuloso conocimiento del país y agradable forma de comunicar sus ideales con facilidad expresiva habían cautivado el auditorio.
 
Sin alardes, relató como el también había sido víctima de la violencia que le arrebataron a su madre, Diana, secuestrada y asesinada por Escobar, cuando tan solo tenía cuatro años. Sus recuerdos maternales formaron parte de la vocación de servir a los demás. Una niñez y adolescencia colmada de amor recibido de su padre Miguel y su abuela Nidia. Un joven inquieto, encontró en la música clásica inspiración interpretativa y en el ajedrez habilidad de estrategia y concentración. Jocosamente comentó de su participación en la Feria de Cali, que, a diferencia de sus amigos, no era de baile, ni rumba sino competir en la competencia ajedrecista prevista anualmente.
 
Se graduó en derecho en Uniandes, continuo su maestría en la misma universidad y completó unos años después administración pública en la facultad John F. Kennedy en la prestigiosa universidad de Harvard.
 
Su principal derrotero es la seguridad. La búsqueda de la paz, propósito de su madre periodista, es su inspiración. La causa de Diana se volvió su propósito de vida. Un país sin violencia, sin negociar principios y valores, un país donde la no violencia debe empezar en desescalar las agresiones, intimidaciones y expresiones de odio.
 
Quizás ese inolvidable almuerzo se resume en el comentario, uno de los asistentes, Guillermo Alberto Orozco Hormaza, le hizo llegar a Miguel. “Con el programa que nos presentó, uno vuelve a confiar en que Colombia tiene FUTURO; y que, con su liderazgo, experiencia, hoja de vida limpia y voluntad de servir, regresa la ESPERANZA para salir de este caos tan triste y grave en que estamos”.
 
La voluntad divina permitirá que Miguel salga adelante. Sus ideas, propósitos y sueño de una Colombia, que su voz ha unido, son nuestro derrotero.
 
Nuestras oraciones acompañan a María Claudia, sus hijos, a Miguel padre, familia, partido y la inmensidad de seguidores, que unidos no seremos inferiores a su propósito.


Foto
HISTORIAS DE LA
VIDA REAL

Por Brandon Aragón
EL OJO QUE PERDIÓ LA GUERRA
(Miércoles 11 de junio de 2025) Llegamos a un campamento donde el tal Alfonso Cano había dejado sus migajas: municiones, libros, hasta cosas para perros, una escena tan surrealista como cualquier emboscada en este revelde país.
 
En una casa, más de dos mil cables dúplex y un cargamento de minas selladas esperaban su destino, porque los ingenieros de la muerte siempre tienen bien surtida la bodega del infierno.
 
Mientras avanzábamos hacia donde creíamos acorralar a ese bandido, un guerrillero detenido pisó una mina, ¡qué joda!, a veces la justicia llega por vía de una explosión inesperada.
 
Lo auxiliaban entre gritos y yo me senté con un compañero a tirar la hueva, a ver qué pasaba, porque en esta guerra de mierda, el hastío es tan letal como una bala.
 
Terminamos hablando de las pendejadas que nos arrepentíamos, pura charla de borrachos, pero sin trago, porque el arrepentimiento, como el miedo, siempre te acompaña en el frente.
 
De pronto, él frenó la conversación: "Tengo que hacer una necesidad", dijo, como si fuera una emergencia de Estado, cuando en realidad, la única emergencia era la muerte acechando.
 
Insistió en que nos corriéramos un poco, que la urgencia era mayúscula, y yo, perezoso, me negué, porque la pereza, a veces, es una forma de coquetear con el destino.
 
Entre los dos, invisible, como un fantasma del destino, esperaba un artefacto explosivo, un regalo macabro que el azar reparte sin distinción de rangos.
 
El compañero del soldado se alejó unos tres metros, como quien no quiere la cosa, porque en la guerra, a veces, la distancia te salva de un funeral.
 
El soldado se paró y al hacerlo sonó un "tic", como el reloj de la muerte marcando la hora, el sonido exacto del destino mordiéndote los talones.
 
Miró hacia la tierra y notó un bulto pequeño, como un regalo mal envuelto del diablo, un paquete sorpresa que te manda directo al carajo.
 
Giró el pie, o se movió hacia adelante, o quizá estornudó, la verdad es que ni él sabe cómo se activó esa puta mina, porque la muerte, a veces, llega sin que la invites.
 
Solo que hubo una explosión, y el infierno se desató en un segundo, un fogonazo que te deja más ciego que la propia ignorancia.
 
"Me atendieron de una, hasta me tomaron fotos", dijo, con esa ironía de quien ya ha visto el lado oscuro de la vida, y sabe que la tragedia es un espectáculo para los curiosos.
 
"¿Quiere verlas, Brandon?”, me soltó, como si me ofreciera un postre, y yo me quedé sin habla, porque la invitación a la desgracia ajena no es algo que se tome a la ligera.
 
Nadie me había hecho tal oferta, ver el espectáculo de la propia desgracia ajena, una oferta tan cruda como la realidad de este oficio.
 
Los segundos en que balbuceé fueron suficientes para que él tomara su portátil, el muy jodido, porque el horror, en esta era, también tiene su archivo digital.
 
Ubicó las fotos, volteó la pantalla hacia mí y me las mostró, sin asco, sin remordimiento, como quien exhibe los trofeos de una batalla perdida.
 
Eran cuatro fotos, la radiografía de un infierno personal, el testimonio gráfico de cómo la guerra te convierte en un pedazo de carne.
 
Yacía sobre el suelo y se veía un poco más cachetón, quizá por la barba abundante que había mencionado, el rostro de un náufrago en medio de la podredumbre.
 
No se afeitaba desde la misión anterior, porque en la guerra, la vanidad es un lujo que no te puedes dar, y el barro y la sangre son tu mejor cosmético.
 
Tenía entonces treinta años, la edad en que la vida te empieza a cobrar las facturas, y a él, le cobró con creces, sin descuentos ni aplazamientos.
 
Su cara estaba ensangrentada, su camuflado rasgado, y sus ojos, cerrados, como sellados por la muerte, la estampa perfecta de un hombre roto.
 
"Tenía muchas esquirlas en la cara, el maxilar superior derecho estaba fracturado," recitó, como quien lee una lista de compras, la frialdad de quien ya no siente el dolor ajeno.
 
"Perdí el conocimiento y la visión total de forma inmediata", el apagón más rápido de su vida, un viaje instantáneo a la oscuridad más absoluta.
 
El helicóptero que llegó a sacarme no podía aterrizar, porque el peligro, como un depredador, acechaba en cada esquina, y en la guerra, hasta el rescate es una odisea.
 
Era demasiado peligroso, en toda la zona habían puesto minas, un campo de la muerte donde cada paso era una ruleta rusa, un casino donde la vida es la ficha.
 
También podían derribarlo los guerrilleros, porque la guerra es una perra que no da tregua, y un helicóptero es un blanco jugoso para cualquier francotirador.
 
Así que tuvieron que bajar la camilla y montarme, como a un saco de papas, sin delicadezas, que para eso no había tiempo, porque los heridos son solo carga para la logística.
 
Recuperé la consciencia en el Hospital Universitario de Neiva, de vuelta a la vida, o a lo que quedaba de ella, un despertar amargo en medio de la desolación.
 
Cuando no sueña con demonios y dragones que pretenden cazarlo, en las noches se ve a sí mismo en el Ejército en combates, la guerra que no lo suelta ni en la cama, ni en la paz.
 
Sostiene, con el convencimiento que una idea así necesita, que Dios le había revelado que perdería la visión, un designio divino, o una locura más de la guerra, ¿quién sabe?
 
La primera vez ocurrió en 2002, ocho años antes del accidente, el sueño que solo lo ha visitado una vez después de la explosión, una premonición que la vida le cobró con intereses.
 
Fue en Caño Jabón, Meta, un caserío de Mapiripán afectado por las Farc en los noventa, donde el terrorismo es una constante, y la tierra, un cementerio sin tumbas.
 
Allí, a pesar de las denuncias de sus pobladores, los paramilitares ingresaron el 4 de mayo de 1998 y masacraron a dieciocho campesinos, sangre en la tierra, como siempre, una masacre más en el historial de la infamia.
 
Se levantó tres veces asustado, sudando frío, el presagio que le carcomía el alma, porque el destino, a veces, te avisa antes de joderte la vida.
 
En el sueño se estiraba los párpados con los dedos y aun así solo había oscuridad, un adelanto de lo que el destino le tenía guardado, el abismo que se abría frente a sus ojos.
 
Dos años luego se soñó con una venda sobre los ojos, se la quitaba pero no veía, la ceguera como una sombra que se acercaba, la condena que se gestaba en la penumbra.
 
Se pregunta si Dios le quiso mostrar que necesitaba un cambio: que debía poner a Cristo sobre todas las cosas, una revelación tardía para un hombre que lo había perdido todo, y que ahora solo le quedaba la fe, o la desesperación.

Foto
Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]

Foto
Foto
Foto
LA NOTICIA POSITIVA; MISIÓN LA GUAJIRA
(Domingo 8 de junio de 2025) En el programa Oye Cali, que transmite y dirige Mario Fernando Prado todas las mañanas, al cual me ha concedido el honor de acompañar los lunes, tiene una sección llamada La noticia positiva.
 
En alguna conversación me manifestó la dificultad, a veces, de encontrar noticias positivas ante la avalancha del amarillismo propio de algunos medios aumentado por las bodegas de redes sociales.
 
Colombia indudablemente es un país, no solamente de incalculable belleza y riqueza natural. Es una sociedad solidaria hermanada, pese al conflicto de una cruenta guerra civil no declarada, que el país ha librado por más de setenta años.
 
La noticia positiva se refiere al hecho de recibir con beneplácito y gratitud la consolidación exitosa del programa; Misión La Guajira.
 
Paralelamente con los anuncios de inversión del desgobierno Petro para desarrollar el istmo peninsular que por décadas ha carecido de programas de inversión social, el proyecto inició hace dieciocho meses.  El El presidente anunció, con bombos y platillos, promesas de campaña que ilusionaron la región. Con su acostumbrada retorica prometió el oro y el morro. Inclusive presentó un proyecto de “emergencia económica” con el fin de aliviar la tramitología, proyecto que se hundió en las cortes por su inconstitucionalidad.
 
Lo que el país presenció fue el mayor escándalo de corrupción de nuestra historia reciente. Desafiando las necesidades de la olvidada población, la UNGRD desvió recursos conducentes a mejorar el suministro de agua en la compra de unos carrotanques con sobrecosto de $ 40 mil millones, repartido en coimas a diestra y siniestra con más de cuarenta funcionarios vinculados judicialmente. Ex ministros de estado, directores de agencias del orden nacional, congresistas, asesores presidenciales, los ex presidentes del Senado y Cámara e infinidad de funcionarios tramaron descaradamente el fraude al erario, desviando recursos de inversión social para su enriquecimiento ilícito.
 
En contraste al robo del siglo, en el mismo territorio y periodo de tiempo, varias empresas privadas, lideradas por el Grupo Aval se dieron a la tarea de construir país en esa abandonada región. Promigas, Prisa, W Radio, Claro, entre otros, en colaboración de funcionarios honestos, unieron esfuerzos para llevar agua potable a 52 comunidades, mediante reactivación de pozos profundos, plantas potabilizadoras, dotación de energía solar e interconexión inalámbrica.
 
El proyecto, hecho realidad, le está cambiando las vidas a 21,500 personas de las comunidades Wayú de Manaure y Uribia. Tener acceso a servicios básicos domiciliarios ha permitido iniciar programas de escolaridad, alimentación escolar, emprendimientos, procesos productivos, cadenas alimentarias conducentes a la generación de empleo formal y estable.
 
El sector fundacional nacional, al cual también se suman organizaciones internacionales, se han vinculado al proyecto con programas de educación ambiental, capacitación y mejoramiento del individuo. La niñez desamparada recibe atención médica, alimentación y escolaridad.
 
Al igual que el ejemplo vallecaucano de Compromiso Valle, el sector privado muestra eficiencia, compromiso, responsabilidad social e inagotable capacidad de trabajo articulado, en busca de cerrar brechas de desigualdad y pobreza, ofreciendo oportunidades a poblaciones marginadas.
 
Curiosamente, el valor de la inversión del sector privado, estimada en $ 40 mil millones, es similar al monto del desfalco de la UNGRD del actual desgobierno.
 
Atacar con equivocada ideología de odio, resentimiento y polarización al sector productivo no es el camino. Administrar con prístina observancia los recursos públicos debió ser la política fundamental ideológica del “gobierno del cambio”, en vez del despilfarro, derroche y corrupción.
 
PD Encomendamos en nuestras oraciones la recuperación del Senador Miguel Uribe Turbay, víctima de atentado criminal contra él y nuestra democracia. A su esposa María Claudia e hijos nuestra solidaridad.

Foto
HISTORIAS DE LA
VIDA REAL

Por Brandon Aragón
Minado el Destino: La Batalla Personal
de un Soldado del Cauca

(Miércoles 4 de junio de 205) Me crié por El Tambo, Cauca, en un paraje que llamaban El Veinte, un verdadero teatro de operaciones desde pequeño, donde la vida te enseñaba a ser vivo o te comía, y no había tiempo para blandos.
 
Mi vieja y el padrastro tenían su finquita con ganado, plátano, bananos, caña y una partida de puercos y gallinas que era un ejército en pie, cada animal, una ración, cada cosecha, un botín, y la ley del más fuerte era la que mandaba.
 
Seis potreros y monte a la lata, una extensión que ni un general de cinco estrellas podría abarcar en un solo mapa, el dominio de nuestra pequeña gran batalla, y uno aprendía a reconocer el terreno como la palma de su mano.
 
Nunca le he preguntado a mi mamá por qué terminaron sembrando coca, solo sé que esa mata también formaba parte de nuestro batallón agrícola, una economía de guerra, a su modo, y el dinero, señores, no tenía bandera.
 
Para llegar a los cocales había que cabalgar hora y media, y de niño, yo mismo, hoja por hoja, reclutaba la materia prima, un pequeño eslabón en la cadena de suministro, un aprendiz de estratega.
 
La guerrilla a veces montaba sus cambuches por ahí, campamentos improvisados donde pasaban revista, y uno, sin querer, se enteraba de los movimientos del enemigo, así se templaba el olfato para el peligro.
 
Llegaban raspachines jóvenes, mujeres, de todo, y yo, como un buen soldado de apoyo, les llevaba el agua, aprendiendo el tejemaneje de la selva, la diplomacia de las circunstancias.
 
A la escuela nos íbamos con mi hermano, diez años mayor, cruzando ríos y montañas, una misión de tres horas a pie cada trayecto, una verdadera travesía militar, donde cada paso era una orden.
 
Él se dedicó a raspar coca en otros frentes, se fue de la casa a sus diecisiete años, y desde entonces, la comunicación escasea, como los permisos en el cuartel, cada uno en su trinchera, luchando su propia guerra.
 
De esa finca comimos mi familia y yo hasta que cumplí los diez años, una base de operaciones que nos mantenía a flote, el sustento diario, ganado con sudor y tierra, un botín que se defendía a pulso.
 
Un día de 1994, mi padrastro nos dio la orden de retirada: tocaba irse, así, sin más ni menos, la desbandada, sin mirar atrás, el repliegue estratégico ante la fuerza mayor.
 
Agarramos la ropa justa, lo demás se quedó tirado, como equipo abandonado en plena huida, la vida reducida a lo esencial, lo que uno puede cargar al hombro, como un soldado en la retirada.
 
Perdimos unas veinte cabezas de ganado, seis caballos, tres mulas, treinta marranos y diez perros, una baja de infantería y logística que dolía en el alma, una verdadera derrota en el patrimonio, la pérdida de un ejército familiar.
 
Orden directa de la guerrilla, una incursión que no dejó títere con cabeza, el poder del fusil por encima de la ley del ranchero, y uno, a acatar sin chistar.
 
Tres meses antes de cumplir los dieciocho, le solté a mi vieja que iba a aplicar a un puesto, ella hasta me empacó almuerzo, ¡bendita inocencia!, creyendo que uno buscaba un trabajo de oficinista, cuando el destino llamaba a las armas.
 
Pero el destino era otro: me fui para el Coliseo El Pueblo de Cali y me presenté al Ejército, listo para el reclutamiento, a cambiar los bártulos por un fusil, porque la sangre tira.
 
Al día siguiente, ella andaba como loca, preguntando por mí, con la zozobra de una madre en tiempo de guerra, el miedo de perder un soldado antes de verlo luchar, una preocupación que conocí de sobra.
 
No se enojó, solo lloraba al verme tan inocente en camuflado, decía, como si me viera en un uniforme de juguete, ajeno a la dureza del acero, y uno, por dentro, ya era un veterano.
 
Al ingresar al Ejército, para mí todo fue como un paseo, estar ahí era un sueño, la vocación del guerrero llamaba, como el silbato de un sargento, y uno, a la orden.
 
Mis compañeros me decían 'Chita', yo era el único negrito por allá, un punto diferente en la patrulla, que se distinguía hasta en la negrura de la noche.
 
Fue a las once y treinta de la mañana del primero de mayo de 2008, yo tenía veinticuatro años, con la mira puesta en el horizonte, sin saber que el horizonte se iba a mover, y la guerra iba a cambiar mi mapa.
 
Mi accidente fue en la vereda La Cristalina, en Puerto Rico, Caquetá, un territorio hostil, donde cada paso era una apuesta con la muerte, y la suerte, a veces, es una perra.
 
Hacía frío, el ambiente cortaba, después de unos combates estábamos haciendo registros, buscando al enemigo, y vi a un guerrillero, el cazador, de pronto, cazado, el destino nos dio un revés.
 
Mis compañeros y yo nos fuimos a perseguirlo, una orden de caza, y terminamos en una trocha de paso obligado, una ratonera, el camino directo a la emboscada, y no había escapatoria.
 
Iba con toda mi escuadra, éramos doce, una tropa compacta, lista para la acción, doce hombres listos para el infierno, y solo algunos, listos para volver.
 
Vi unos pedazos de papel higiénico, "¡Guerrilleros cochinos!", pensé, la ingenuidad del inexperto, el chiste antes de la tragedia, la burla de la muerte.
 
El papel era una guía para ellos, siempre usan cualquier cosa para marcar las zonas minadas, señales de peligro que no interpreté, y que me costaron caro, la lección más dura de mi vida.
 
Y yo, el puntero de una escuadra de doce, fui quien las activó, el detonador de nuestra propia desgracia, el que abrió la caja de Pandora.
 
Con la explosión, la tierra tembló, un estruendo que lo sacudió todo, el grito de la tierra que se abre para tragarte, y te deja medio vivo.
 
Solo dos sobrevivimos, una masacre, una carnicería brava, que pocos cuentan, los elegidos para seguir en esta porquería de guerra, con las cicatrices a flor de piel.
 
Yo tenía veinticuatro años, la vida por delante y la muerte a un paso, y de repente, la vida se encogió, y uno aprende a valorar cada aliento.
 
No me dolió sino hasta que vi el huesito de mi pierna derecha, ¡eso era un ardor!, una quemazón insoportable, la carne viva que se rebela, y grita auxilio.
 
Los enfermeros nos hicieron un torniquete para que no nos desangráramos y nos dieron alguna droga que a mí medio me calmó, un alivio momentáneo, una tregua en el infierno, para seguir la batalla.
 
Era culpa mía, era culpa mía, la condena interna que me perseguía, el eco de la explosión en mi cabeza, que no me dejaba en paz.
 
Los compañeros me buscaban conversa para que no me quedara dormido, me mantenían en guardia, en alerta, para que la muerte no me arrastrara en el sueño, y uno se agarraba a la vida con uñas y dientes.
 
Como los guerrilleros le disparaban al helicóptero y había mal clima, se demoró más de quince horas en aterrizar, la espera que agota, cada minuto, una eternidad, esperando el rescate.
 
Fue culpa mía, fue culpa mía, la letanía de la autoculpa que no me abandonaba, el mantra del hombre herido, que se repite en el silencio.
 
Al primero que le avisé fue a mi hermano menor, el confidente en la distancia, el que no tenía ni idea de la que se le venía encima, el portador de las malas nuevas.
 
Le conté un día después, desde la Clínica Mediláser de Florencia, donde me hicieron la primera intervención, el primer paso en la recuperación, la cicatriz que empieza a formarse, como un mapa de guerra en la piel.
 
No me creyó, el impacto de la noticia era demasiado grande para asimilarlo, como si le contara un cuento de guerra, que superaba cualquier ficción.
 
Luego le conté a mi mamá y así como no me creyó al contarle que era soldado profesional, tampoco me creyó con lo del accidente, la incredulidad, una forma de protección, para no caerse a pedazos, y uno la entendía.
 
"Mamá, pues que pisé una mina y perdí el pie derecho", la dura verdad, soltada sin rodeos, como un parte de guerra sin edulcorar, para que lo asimilara de una vez.
 
Fue muy valiente, le veía la cara de sufrimiento pero no soltaba una lágrima en frente mío, la fortaleza de una leona, aguantando el vendaval, por no mostrar debilidad.
 
Lo más duro fue cuando le notificaron que de pronto no resistía la segunda operación porque estaba demasiado débil y flaco, la batalla más difícil, la que se pelea en la camilla, donde el cuerpo flaquea.
 
El dolor después de pisar una mina ... No sé cómo explicarlo, una tortura indescriptible, que te arrastra al abismo, y te roba el alma.
 
Lo peor fueron los primeros tres meses, una eternidad de sufrimiento, como una condena a cadena perpetua, sin luz al final del túnel.
 
Y luego: el miembro fantasma, una presencia que te atormenta, el soldado caído que te persigue, y te recuerda lo que perdiste.
 
Me dolía el pie que había perdido, un dolor real en algo que no existía, el fantasma de la pierna que te tortura, y te hace gritar sin voz.
 
La primera operación fue para evitar infecciones y limpiar la herida, una acción de guerra contra los invasores internos, para que no gangrenara el espíritu.
 
La segunda me la hicieron ya en Bogotá para remodelar el muñón, que quedó por debajo de la rodilla, el terreno que tocaba reconstruir, un trabajo de ingeniería militar, en carne y hueso.
 
Ésa fue la más dura, la prueba de fuego que casi me derrota, la que me dejó al borde del abismo, y uno se agarraba a la vida con las uñas.
 
Gemía a gritos en el cuarto casi toda la noche, me quejaba, me volteaba, sin descanso, como un prisionero de guerra torturado, esperando la clemencia.
 
Ahí entendí al compañero con quien compartía cuarto: veníamos del mismo batallón, del mismo eje de avance, de la misma operación, hermanos de guerra, marcados por el mismo plomo.
 
De mi unidad, los otros que cayeron murieron allá mismo, la muerte los reclamó en el campo de batalla, sin posibilidad de retirada, el destino sellado.
 
En el Batallón de Sanidad de Bogotá, mi familia me fue a visitar una semana y ya, por cuestiones económicas, el apoyo, limitado por la realidad, la guerra también te quita el bolsillo.
 
De resto, el apoyo fue telefónico, la voz que te llegaba desde la distancia, el consuelo en la línea, la conexión con la base.
 
Mi novia tampoco pudo ir, ella trabaja en la cafetería de un colegio, su frente de batalla era otro, la rutina del día a día, lejos del frente, sin saber lo que era el verdadero combate.
 
En esos primeros tres meses tuve que soportar el dolor, ir a terapias y, fuera de eso, ¡lavar mi propia ropa!, una tarea que te forjaba, la disciplina del soldado herido, la vida te hace guerrero a la fuerza.
 
Lo bueno fue que nos dieron silla de ruedas y en esa silla nos defendíamos, un nuevo vehículo de combate, mi tanque personal, para seguir en la lucha de la vida.
 
Sabía que estaba mocho porque andaba en silla de ruedas y en muletas, la evidencia de la herida de guerra, el uniforme que te marca, el distintivo del superviviente.
 
Hice un curso de sistemas que no me ha servido de mucho pero, pues, no sabía ni prender un computador, una nueva habilidad, aunque no muy útil en el campo de batalla, pero algo es algo.
 
Fue básico: no pasé al nivel avanzado porque antes me llegó la baja, el retiro del servicio activo, el fin de una etapa, pero no de la guerra personal, que uno lleva por dentro.
Continúa con otra historia el próximo miércoles no te la pierdas.

Foto
Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]

Foto
Foto
LAS PERLAS DE LA REFORMA LABORAL
(Domingo 1 de junio de 2025) Aún en discusión en el Congreso, la reforma laboral sigue siendo un tema relevante. El proyecto presentado por el gobierno nacional, bajo su ideología progresista, tenía como objetivo ofrecer mayores garantías y privilegios a organizaciones sindicales. Sin embargo, en la pasada legislatura se modificaron algunos de los artículos propuestos. Al reanudar la discusión para abordar la consulta popular, el tema y su articulado están siendo analizados con mayor profundidad.
 
Desafortunadamente la equivocada ideología progresista enmarcada en el proyecto trae una serie de errores conceptuales, abriendo una infinita caja de Pandora, que, en el tiempo, desestimulan el trabajo formal. Con los recargos nocturnos, horas extras, modificación de horarios y compensación de días festivos la carga laboral, en especial hacia las pequeñas y medianas empresas, será difícilmente asumida por el sector productivo.
 
Al discutir el proyecto, los legisladores no consideraron la tercera ley de Newton, que establece que para cada acción hay una reacción igual y opuesta.
 
Basta recordar la huelga de corteros de caña del 2007 que detuvo el sector agroindustrial en el Valle del Cauca por dos meses. Promovida por actuales miembros del Pacto Histórico, no obstante, buscaba mejorar algunas condiciones laborales, la reacción del sector fue la automatización y mecanización de la actividad. Dieciocho años después la cantidad de trabajadores tradicionales de la caña ha disminuido significativamente y el representativo cortero es figura del pasado.
 
La reforma laboral afectará directamente a los sectores que operan 24/7. Se estima que el costo del servicio de vigilancia privada será de $19,2 millones por persona/mes. Estaciones de servicio, hotelería, restaurantes, discotecas, panaderías, casetas de peajes, entre otros, con horarios extendidos también se verán impactados.
 
Empresas, centros comerciales y conjuntos residenciales reducirán los servicios de vigilancia, adoptando sistemas tecnológicos de monitoreo remoto, mejor iluminación, más cámaras de vigilancia, eliminación de porterías y uso de tarjetas inteligentes. Además, exigirán mayor responsabilidad a la Policía Nacional.
 
El sector hotelero, similar a lo que sucede a nivel global, reducirá los ciclos de servicio diario a las habitaciones. El servicio a las habitaciones y cafeterías será reemplazado por máquinas expendedoras. La recepción estará automatizada, y el servicio de botones y lavandería no estará disponible.
 
Las discotecas y restaurantes tendrán horarios más cortos. Las panaderías venderán productos congelados para casa. En las estaciones de servicio, cada conductor surtirá su vehículo. Los supermercados serán autoservicios completos. Los lavadores de vehículos serán reemplazados por máquinas. El “hágalo usted mismo” se volverá común en muchas actividades.
 
Las pequeñas empresas se orientarán hacia prácticas más informales para reducir la carga prestacional y pagarán a destajo por labor realizada. Las medianas empresas automatizarán sus procesos y utilizarán inteligencia artificial para llevar a cabo tareas administrativas.
 
Pero quizás lo mejor de la reforma es recortar la jornada horaria a 42 horas semanales e impulsar el trabajo solo cuatro días a la semana.
 
Todos los viernes serán festivos, que sumados a los lunes “Emiliani”, serán los súper puentes de la Colombia Festiva.



Foto
EL MAR DE MANUEL MEDRANO
Por Manuel Medrano
Foto

( Jueves 29 de mayo de 2025) Una vez, conversando con Manuel Medrano, el cantautor ganador de dos Premios Grammy Latinos —que lo catapultaron más allá de América Latina gracias a su extraordinario talento y poderosa voz—, le recomendé que se mantuviera fiel a su estilo de pop romántico y no se dejara seducir por el reggaetón, a pesar del éxito de artistas como Daddy Yankee, J Balvin, Maluma y tantos otros del movimiento urbano, especialmente en Puerto Rico.
 
Por fortuna, ha mantenido su esencia, y su carrera sigue creciendo con fuerza. Recientemente fue galardonado con el premio Lo Mejor de Lo Nuestro, y Andrés Cepeda lo invitó a interpretar Una flor, una hermosa canción que será incluida en su próximo álbum. Actualmente, Manuel y su equipo, con el respaldo de Warner Music México, preparan la conmemoración de sus diez años de carrera artística y el lanzamiento de su nuevo trabajo discográfico.
 
El año pasado fue extraordinario para él: tuvo presentaciones con boletería agotada en Madrid y Barcelona, y cerró el año con diez conciertos en México. El 22 de noviembre finalizó la temporada con un gran espectáculo en el Movistar Arena de Bogotá ante 14 mil asistentes, entre ellos, todos sus hermanos, quienes viajaron para acompañarlo en ese concierto inolvidable.
 
Manuel nació en Cartagena de Indias, Colombia, pero fue su madre quien lo llevó a Bogotá, donde inició su carrera musical. A los 14 años vino por primera vez a Sincelejo para conocer a su padre y a sus cuatro hermanos. Disfrutó intensamente ese viaje y se enamoró del mar de Coveñas y Tolú. Desde entonces, no ha dejado de volver cada año mientras crecía como guitarrista y cantautor.
 
Tuve la oportunidad de presentarlo dos veces en el Teatro Municipal de Sincelejo, con la presencia del gobernador de Sucre, el alcalde de la ciudad y otras personalidades. En una ocasión, lo invité con su guitarra a la emisora Radio Unisucre FM, que dirigí durante once años. Durante la entrevista, interpretó El cantante, tema inmortalizado por Héctor Lavoe y escrito por Rubén Blades. El teléfono no dejaba de sonar: los oyentes pedían que repitiera la canción y hasta sugerían que la grabara.
 
Aunque le va muy bien con sus propias composiciones, Manuel tiene un don especial para interpretar temas de otros artistas. Se crece con canciones como Costumbres (de Juan Gabriel y Rocío Dúrcal), Así fue (popularizada por Isabel Pantoja) o Navidad sin ti de Los Bukis, escrita por Marco Antonio Solís.
 
En su tercer álbum incluyó un vallenato titulado Mar. Es una joya preciosa, sobre todo en esta época en que el vallenato atraviesa una crisis creativa. Mar es una propuesta fresca, con una letra emotiva, acordes sencillos de acordeón y la voz espectacular de Manuel Medrano.
 
Lamentablemente, la radio musical en Colombia ha cambiado tanto que sus programadores ya no investigan ni analizan el contenido de las nuevas producciones. Y no lo digo solo por Manuel, sino por la audiencia, que se priva de escuchar canciones como Mar. Por fortuna, existen plataformas como YouTube, Spotify y otras aplicaciones que mantienen viva la música de calidad.
 
Dios le dé larga vida a Manuel Medrano, para que siga sorprendiendo al mundo con su gran talento.


Foto
Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]

Foto
Foto
VALLE DEL CAUCA AMENAZADO
(Domingo 25 de mayo de 2025) Como animales acorralados, el gobierno nacional y sus funcionarios, mostrando desafiantes colmillos, amenazan al Valle del Cauca. Armando Benedetti, escudero y personaje lúgubre, siniestro y cínico, envió instrucciones al ministro de hacienda ordenando frenar las inversiones destinadas a la región.
 
La gobernadora Dilian Francisca Toro ha sido señalada de interceder e impulsar dentro de su partido la votación negativa del proyecto de la consulta popular. La posición asumida por el gobierno ha generado debate sobre la independencia de las ramas del poder y el respeto constitucional.
 
La consulta popular era claramente redundante. Al igual que la famosa frase del boxeador Kid Pambele, "es mejor ser rico que pobre," las preguntas tenían respuestas obvias.
 
El cuestionario carecía de fundamento y era una estrategia electoral de Gustavo Petro. En las pasadas elecciones, recibió $40 mil millones por reposición de votos, además de recursos adicionales por la consulta interpartidista.
 
Hernán Penagos, registrador nacional, calculó que realizar la consulta costaría unos $750 mil millones, sumando al gasto del gobierno. Este valor es similar al costo de la consulta anticorrupción de Claudia López, que fue usada como plataforma electoral para su elección como alcaldesa de Bogotá, y que este gobierno no ha cumplido.
 
A pesar de que el Valle del Cauca contribuye con más del 11% del PIB nacional, recibe una mínima proporción de los recursos recaudados. Detener inversiones en infraestructura portuaria del canal de acceso de Buenaventura, no avanzar con el proceso licitatorio del aeropuerto Bonilla Aragón, congelar el proyecto Mulaló-Loboguerrero debido a demoras en las licencias ambientales, ignorar el desarrollo del tren de cercanías impulsado por la gobernación y las alcaldías, y no atender los problemas de inseguridad relacionados con el narcotráfico y grupos al margen de la ley son algunos ejemplos de falta de gestión.
 
Voces de inconformismo y separatismo se oyen nuevamente. El aporte fiscal podría generar autosuficiencia para un desarrollo sostenible, independiente de gobiernos centralistas y derrochadores.
 
Las acusaciones sin fundamento contra la gobernadora, su incansable capacidad de trabajo articulando su equipo cumpliendo con estricta agenda, son reprochables. Afortunadamente, ella detuvo esas pretensiones, asumió el liderazgo y desafió al gobierno por su falta de gobernanza. El apoyo y elogio a la gobernadora fortalecieron su gestión ejemplar en bien de los vallecaucanos.
 
A veces citando al libertador, Petro debería recordar cuando Bolívar dijo: “Más cuesta mantener el equilibrio de la libertad que soportar el peso de la tiranía.”


Foto
Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]

Foto
Foto
ABRIL, AGUAS MIL; MAYO,
HASTA ROMPER EL SAYO

(Domingo 18 de mayo de 2025) El refrán, atribuido al poeta español Antonio Machado (1875-1939), contenido en su obra Campos de Castilla, se refiere al mes más lluvioso de la península ibérica y ha trascendido fronteras para formar parte de la sabiduría popular en varios países latinoamericanos.  Son las copiosas lluvias que darán en los meses siguientes la florescencia primaveral.
 
Este conocido refrán no solo es una invitación a prepararse para la temporada de lluvias, sino también una expresión de la relación cultural y agrícola que se tiene con las lluvias de primavera. Esta es una época en la que la tierra se renueva y se llena de vida gracias a las abundantes precipitaciones.
 
Las lluvias tropicales son más intensas que las del hemisferio norte, complementando el refrán "mayo hasta romper los tejidos del sayo" debido a la gran humedad.
 
En Cali y el Valle del Cauca las lluvias tradicionalmente llegan hasta mediados del mes de junio. Época propicia para engrosar los cultivos dando inicio a la etapa final de maduración y finalmente culminando con la cosecha en tiempo seco. Es por ello por lo que, a lo largo del Valle del Cauca, y siguiendo la centenaria tradición de reconocer la bendición recibida de buenos frutos y cosechas, celebran los municipios sus fiestas anuales de alegría y regocijo.
 
Este año la región ha registrado un 35% más de precipitaciones en comparación con otros años. El mes de mayo muestra un comportamiento similar.
 
Las fuertes lluvias que afectan a la ciudad y municipios vecinos están causando inundaciones, suspensión de servicios públicos, fallas en la movilidad y pérdidas materiales. Las autoridades municipales, departamentales, ambientales y las empresas de servicios públicos han sido señaladas repetidamente por la falta de planificación para mitigar estos efectos.
 
La culpa no es del tiempo, de la naturaleza, del cambio climático, y cuantos otros señalamientos. La culpa es humana.
 
El afán de invadir las zonas de ladera, que actúan como amortiguadores de aguas lluvias, bajo la permisividad de la autoridad, sumado a la deforestación de las cuencas e irrespeto por las franjas naturales de protección de los afluentes son, en parte, los causantes de la tragedia. La falta de zonas verdes, la pavimentación indebida de andenes que deben servir para la siembra de árboles, improvisadas viviendas multiplicadas en densidad, laberintos de asentamientos subnormales, corredores viales sin alcantarillado pluvial convertidos en ríos de escorrentía de alta velocidad y acumulación de basuras en canales son factores de indisciplina, irrespeto y desorden caótico de convivencia.
 
Las autoridades municipales del país buscan “el ahogado río arriba”. Lamentan y proponen planes de obras de mitigación, cuando la verdadera responsabilidad recae sobre la inacción de operativos para desalojar la invasión, enjuiciar a las mafias enquistadas e imponer condenas ejemplares a los promotores invasores.
 
Las licencias ambientales se han convertido en focos de corrupción. El desarrollador entrega dádivas y, en retorno, recibe el licenciamiento sin condiciones. En este caso, no son los urbanizadores piratas, sino empresas debidamente constituidas, que a cambio reciben beneficios para desarrollar proyectos sin respeto por la naturaleza, y, de paso, amenazan a los veedores, vecinos, juntas de acción comunal y juntas administradoras locales.
 
Busquemos el “ahogado río abajo”, y no lamentemos la inclemente fuerza de la naturaleza, que tan solo busca afanosamente su cauce natural.



Mujer: Bondad y Hermosura


Por Manuel Medrano
Foto
(Jueves 15 Mayo de 2025) Mujer, naciste para hacer resplandecer el inmenso jardín universal, con un espíritu lleno de amor incondicional, capaz de transformar vidas. Podría describir tu ternura y bondad con los epítetos más hermosos, pero me quedaría corto.

Cuando el Divino Creador, tras superar su único olvido, dio forma a tu cuerpo escultural, incluso Él —que todo lo sabe— se sorprendió, porque superaste todas las expectativas: como madre, esposa, hermana, amiga y amante.

Naciste para dar vida y amor sobre la Tierra, para ser la compañía ideal del hombre.

Mujer, amiga dulce y santa,
toda bondad y hermosura.
Hoy, para ti mi lira canta
estos versos de amor y ternura.

Más allá de cualquier condición económica, la mujer abre caminos para que sus hijos sigan adelante. No le teme a las adversidades ni a las limitaciones. Desde lo más profundo de su ser surge una fortaleza arrolladora que la impulsa a proteger y guiar a su familia en medio de las dificultades.

La mujer suele ser más efectiva en el liderazgo y el empoderamiento que el hombre. Es fuente de inspiración y motivación para lograr objetivos comunes. Además, posee una habilidad especial para la comunicación y la conexión con los demás, lo que le permite construir relaciones más profundas y significativas. Su empatía y compasión le otorgan un entendimiento más humano de la realidad, haciéndola capaz de transformar su entorno.

Mujeres extraordinarias han dejado huella en la historia y en nuestra sociedad. Algunas de ellas son:
• Luz Helena Fontalvo, trabajadora social de la Universidad de Cartagena, con dos especializaciones y varios diplomados. Fue secretaria de Salud del municipio de Sincelejo.
• Cecilia Gil Barvo, abogada, exalcaldesa de San Juan de Betulia y exgerente del Fondo Mixto para la Promoción de la Cultura y las Artes de Sucre.
• Adalgiza López, abogada y exsecretaria de Gobierno del departamento de Sucre.
• Gloria Tulena, abogada y exregistradora departamental.
• Lucy Urzola, psicóloga con posgrado en Cultura de Paz, quien aspiró a la Alcaldía de Sincelejo.
• Nayibe Paternina, un ejemplo de superación personal. Comenzó como asistente del periodista Orlando Álvarez Mejía y camarógrafa del noticiero regional. Tras formar su hogar, estudió Comunicación y Periodismo y hoy trabaja en la Oficina de Prensa de la Gobernación.
• Lucy García, actual gobernadora de Sucre.

A ellas se suman muchas otras mujeres que lideran en sus comunidades, artesanas y amas de casa que han luchado incansablemente por el bienestar de sus hijos.

“Mujer, eres la luz que ilumina el camino, la fuerza que mueve montañas y el amor que hace que la vida fluya eternamente.”

La mujer ha sido fuente de inspiración para poetas y compositores. Como bien lo expresa Alberto Domínguez Borrás en su bolero Perfidia:

“Mujer, si puedes tú con Dios hablar,
pregúntale si yo alguna vez
te he dejado de adorar.”

Foto
Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
[email protected]

Foto
Foto
INCUMPLIMIENTO DE PETRO CON EL MEDIOAMBIENTE
(Domingo 11 de mayo de 2025) Mientras el presidente Petro se pavonea vociferando por los escenarios y foros globales como el Mesías latinoamericano en defender el medio ambiente, otra cosa es el fracaso de su agenda local y la realidad del país.
 
Su equivocada ideología progresista de suspender la exploración de petróleo e hidrocarburos y gravar fiscalmente a los mismos fue error garrafal. El resultado financiero del último trimestre de Ecopetrol es prueba meridiana de la improvisación. La empresa registró cifras comparables tan solo con las presentadas durante la contracción del mercado en plena pandemia del año 2021. Los menores ingresos fiscales de la medida y el desbordado afán de buscar tributos para afrontar el desfase fiscal generaron el fuego amigo de la DIAN, la cual le exige el pago del IVA (19%), aproximadamente $ 9, 4 billones, sobre la importación de gasolina. La disputa convertida en galimatías en los tribunales tardará años en resolverse.
 
Cae como anillo al dedo la fábula de Esopo de la gallina de los huevos de oro, cuyos dueños en lugar de disfrutar su buena fortuna, deciden matar a la gallina para obtener el oro que creen que tiene en su interior, pero descubren que no es así y lo pierden todo.
 
El efecto invernadero contaminante que esboza Petro generado por la explotación petrolífera, a Colombia ni le va ni le viene. Somos inferiores al 1% del efecto global. Nuestra topografía y ubicación de vientos entre dos océanos y sus cordilleras son amortiguadores naturales del supuesto daño que fantasea en sus macondianos discursos internacionales.
 
Pero quizás lo birlibirloque e insólito es el fracaso de la propia agenda ambiental del país, conquistada en las urnas bajo el hipnotizante discurso del cambio.
 
Ha pasado desapercibida el clamor de la representante a la Cámara por el Nuevo Liberalismo, Julia Miranda Londoño, integrante de la comisión quinta de esa corporación, quizás la persona más calificada en temas del medio ambiente, en razón a su formación académica y experiencia. Ha puesto al descubierto el incumplimiento y negligencia de la agenda del actual gobierno. En los debates de control político a los encargados de la agenda medioambiental las respuestas, además de elusivas e inconclusas jamás han justificado el desgobierno administrativo sin rumbo alguno.
 
La periodista Cristina Plazas Michelsen, ha sido contundente con la fallida y vergonzosa agenda. Enumera y amplifica los argumentos de la representante Miranda enunciados en doce fracasos.  
 
Primero; el incumplimiento de protocolización de lo contemplado en el Acuerdo de Escazú y la protección de líderes sociales que pretendía el esperpento. Segundo; la no actualización de compromisos de la Convención de las Naciones Unidas de Paris de 2015, conclusiones que el país debió presentar el pasado mes de febrero (2025). Tercero; la desconexión del folclor ideológico ambientalista de la ministra Susana Muhamad, de origen palestino, quien al igual que su jefe, se interesó más por las tarimas internacionales progresistas que dialogar con los actores medioambientales del país, con quienes poco concertó y muchos menos exploró por medio de dialogo con mesas técnicas. Cuarto; el aumento de la deforestación en un 35% en el último año. Agenda entregada a las disidencias, convertidos en actores decisivos. Quinto; el abandono de los Parques Nacionales permitiendo la invasión incontrolable, asentamientos subnormales, cultivos ilícitos y eventual titularización, en territorios de protección ambiental, como el icónico Parque Natural de la Serranía de Chiribiquete, patrimonio de la humanidad. Sexto; Imposibilidad de alcanzar carbono negro en 2030, frenando proyectos que aporten a la meta. Séptimo; Iniciativas de transición energética retumbando en los escritorios capitalinos en dispendioso tramite de licencias ambientales. Octavo; Incumplimiento en el manejo de aguas residuales con la eventual contaminación de fuentes hídricas, en especial el Rio Bogotá. Noveno; Inoperancia de agenda de protección a los Paramos, cuna de los nacimientos de nuestros ríos, sin proyectos de protección, ni mucho menos planes de manejo. Decimo; Avance de tan solo un 13% en restauración de ecosistemas Onceavo; Protección del Guaviare y la Orinoquia, sin presupuesto ni hoja de ruta. Doceavo; Gastos infructuosos en la celebración de la Cop 16 por $ 90 mil millones destinados a la agenda turística, embellecimiento de parques y plataforma de reconocimiento internacional egocéntrico a Susana Muhamad.
 
“¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.” Lucas


LA CRISIS DE LA RADIO EN COLOMBIA
Por Manuel Medrano
Foto
Foto
 Durante décadas, la radio colombiana fue un referente en América Latina por su organización, creatividad y por contar con algunas de las voces más reconocidas del continente. Locutores emblemáticos y una generación de periodistas apasionados convirtieron nuestras emisoras en escuelas vivas de información y entretenimiento. Sin embargo, el tiempo no perdona, y los cambios tecnológicos, empresariales y culturales han conducido a una crisis profunda que amenaza con extinguir ese legado.
 
La venta de Caracol Radio al Grupo Prisa de España fue, para muchos, el punto de quiebre. En lo personal, sentí preocupación al imaginar que el estilo tradicional de nuestra radio sería alterado. Y así fue: comenzaron a desaparecer figuras como Juan Harvey Caicedo, y se desplazó a muchos otros a un segundo plano. La esencia de la locución fue cediendo espacio a formatos más noticiosos y a una dinámica de inmediatez que restó profundidad.
 
No se puede negar el éxito de formatos como el de 6 a.m. – 9 a.m. creado por Yamit Amat, quien supo identificar el pulso del oyente moderno y darles protagonismo a periodistas que redactaban e improvisaban la noticia en tiempo real. Fue allí donde emergió Juan Gossaín, quien luego, tentado por RCN, consolidó una época dorada para la radio informativa. Escuchar a Gossaín, rodeado de un equipo de altura, era sinónimo de rigor, sagacidad y estilo.
 
Al mismo tiempo, la radio deportiva vivía su propio esplendor con narradores y comentaristas que hicieron historia: Pastor Londoño, Édgar Perea, Paché Andrade, Rafael Araujo Gámez, Hernán Peláez, Óscar Rentería, Mario Alfonso Escobar, Jaime Ortiz Alvear y Adolfo Pérez, entre muchos otros. Las transmisiones de los mundiales de fútbol, los Juegos Olímpicos y el ciclismo vibraban en el corazón de los oyentes.
 
La Frecuencia Modulada (FM) también creció con fuerza, ofreciendo baladas, salsa y música tropical que acompañaban la cotidianidad de millones. Aquellos años quedaron en la memoria como un tiempo glorioso e irrepetible.
 
Hoy, sin embargo, asistimos a una crisis alarmante. RCN ha apagado frecuencias en distintas regiones del país. Caracol Radio, por su parte, ha comenzado a entregar emisoras que tenía en arrendamiento, lo que evidencia una contracción del modelo tradicional. Al mismo tiempo, muchas frecuencias han sido adquiridas por iglesias evangélicas para expandir su mensaje religioso. El pastor Eduardo Cañas, por ejemplo, lidera una cadena de emisoras cristianas en FM. Pero lo más desconcertante ha sido la desaparición casi total del Circuito Todelar de Colombia. En estos momentos, el histórico Radiocentro Todelar en Cali —donde operaron emisoras como Radio Musical, La Voz del Valle, Radio Sonorama y Radio Eco— está siendo ofrecido en arriendo. Varias de estas emisoras, arrendadas a terceros, hoy mezclan música con programas de brujería.
 
Es doloroso decirlo, pero estamos frente a una crisis de identidad en la radio colombiana. Y si bien los hábitos de consumo han cambiado y las plataformas digitales ganan terreno, no todo está perdido.
 
Es momento de repensar la radio no como un medio en decadencia, sino como un espacio que necesita reinventarse sin olvidar sus raíces. La creatividad, la formación de nuevos talentos, la defensa de contenidos de calidad y el fortalecimiento de emisoras comunitarias y culturales pueden marcar una ruta hacia la recuperación. La radio debe volver a emocionar, a informar con rigor y a conectar con el alma de los oyentes.
 
La crisis está servida, pero también lo está la posibilidad de una transformación inteligente. Aún hay tiempo para salvar lo que fuimos y proyectarnos hacia lo que podríamos volver a ser  



CON LÁGRIMAS EN LOS OJOS

Por: Juan GOSSAÍN

Foto
 "Horrible Situación les espera a las Nuevas Generación de Humanos en un Futuro no muy Lejano"
El terrible mal de Minamata, como lo saben los japoneses, porque las empresas en cualquier parte del mundo, en Tokio o en Majagual Colombia, arrojan porquerías químicas a las corrientes, y primero se pudren las aguas, y después nacen degenerados los peces y los camarones, y después nacen sin ojos los niños cuyas madres, en aquellos caseríos extraviados de la mano de Dios, consumen esa agua y esos pescados.
En las cabeceras de ambos ríos, las compañías mineras, que buscan oro entre la tierra, hacen sus excavaciones con un "sancocho" de mercurio y ácidos. Arroyos y acequias se llevan el mazacote. Los bocachicos mueren con la boca abierta en los playones. Las espigas de arroz no volvieron a crecer.
En medio del desastre causado por las inundaciones, y como si fuera poco, las yucas harinosas de antes florecen ahora con un hongo químico a manera de cresta.
El hambre campea entre los pocos ranchos que no se ha llevado el invierno. Las emanaciones de las lagunas huelen a lo mismo que huele un laboratorio de detergentes.
Hay que decir, también, que los empresarios mineros se defienden diciendo que Ordóñez Sampayo está loco. Claro que está loco: ningún hombre cuerdo expone su pellejo ni dedica su vida entera a defender a un ruiseñor, una mojarra, un plátano pintón, una mazorca de maíz o a una mujer embarazada que carga un fenómeno en el vientre.
*Epílogo*
Aquella mañana, cuando los pescadores de Santa Marta regresaron a la playa, el periodista Caballero los acompañó en su tarea de descamar y abrirles el buche a los escasos pescados que traían.
- ¿Qué es eso? -preguntó, intrigado, al ver unas bolas negras en el estómago de un bagre.
- Carbón, amigo -le contestó uno de ellos, levantando el animal-. Pelotas de carbón. Eso es lo que comen ahora.
Caballero tomó más fotografías y se las llevó a algunos funcionarios de la industria carbonera.
- No se preocupe -le contestó el gerente-. Vamos a construir un nuevo muelle de última generación.
- No lo dudo -dijo el reportero, con una mueca de dolor que parecía sonrisa-. No lo dudo: será la última generación.
El día que Caballero me contó esa historia, y me enseñó sus fotografías, ya no sentí ganas de echarme a llorar, como la vez aquella del langostino bañado en combustible. Lo que sentí ahora fue rabia. Cuando ya no quede una sola hoja de acacia, cuando el último pulpo haya muerto atragantado con ácido sulfúrico y cuando nuestros nietos nazcan con un tumor de carbón endurecido en la barriga, entonces será demasiado tarde. Dispondremos de computadores infrarrojos de última generación, pero ya no habrá agua para beber; los celulares de rayos láser se podrán comprar en las boticas, pero el sol no volverá a salir; los niños encontrarán el algoritmo de 28 a la quinta potencia con solo cerrar los ojos, pero dentro de 20 años no sabrán de qué color era una golondrina.
Los invito a todos a ponerse de pie antes de que se marchite el último pétalo. Usen el arma prodigiosa del Internet para protestar. Hagan oír su voz. Que el correo electrónico de los sudamericanos sirva para algo más que mandar chistes y felicitaciones de cumpleaños, o chirretería polítiquera. Porque, si seguimos así, el día menos pensado no quedará nadie que cumpla años. Ni quién envíe felicitaciones.

Foto
*LA JERARQUÍA PERDIDA*
Por John Tenorio
¿Dónde quedó? ¿Qué se hizo? Réquiem In Pace, por esa jerarquía del América que remontaba marcadores adversos en el Pascual_
 
Por ese América que en una final saltaba a la cancha con el talante del campeón. El América que no dependía de una sola figura. Que armaba, que bloqueaba, que se hacía sentir en la cancha. Adiós a la jerarquía perdida...
 
...Este de ahora, este rojo del América en la era digital, es un rojo desteñido. Un rojo que en lugar de enaltecer, mancha la dignidad de un América que ya es parte del pasado. Aquel América de  'La Fiera' Cáceres. Del 'Pitufo' De Ávila. De Gareca. De Pablo Armero. De Jairo 'El Tigre' Castillo. El América de una hinchada que se hacía entender con cánticos que llegaban al alma del jugador y no con la violencia que sobreviene cuando se siente perdedor.
 
Pero, ¿cómo exigirle a un América que se contagió de la desidia y la baja calidad del fútbol colombiano? Ese fútbol de las faltas inexistentes. De la trampa. De las apuestas. Del sí pero no. Del quemar tiempo. De la compra de conciencias. Mejor dicho, de un fútbol que va de culos pal' estanco.
 
¿Lo entendió, o quiere que le mande un audio?
Nos pillamos, ¡desde La Recta!

Imagen
Reflexión....
LA DOBLE MORAL DE MUCHOS CRISTIANOS
 Por Alberto Lineros             
 Triste, un país que se siente ofendido por un mandatario que jamás ha sido paramilitar o guerrillero, su único defecto es tener el apoyo de un ex presidente, al que consideran dudoso, pero les parece lo más normal, que un guerrillero que participó en secuestros, asesinatos y violaciones, pueda ser presidente, el cual, además también tiene el apoyo de un presidente más que dudoso, porque es un dictador en Venezuela  y que tiene el apoyo del grupo de narcotraficantes y terroristas más grande del planeta, las FARC.
 
Es más grave para la gente, el apoyo de Uribe a Duque, que el apoyo de las FARC y Maduro a, Petro... les parece más grave que Duque, sea del Centro Democrático, que Petro haya pertenecido al M-19.
 
Palabras acertadas de Luis Alberto Moreno (Ex Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo BID): "Estoy muy contento con los resultados obtenidos por Duque, pero tengo una tristeza tan grande de solo pensar, que casi 5 millones de Colombianos quieran que un exguerrillero, asesino y cómplice, promotor y defensor de la catástrofe Venezolana, pueda ser su presidente.
 
Sinceramente, esto me pone a dudar  que Colombia sea un país viable en el futuro próximo. Esto implica una inmensa reflexión:  qué hemos hecho mal, cuándo perdimos los principios y valores, que ni siquiera nos inmuta, saber qué valores morales y cristianos promueven estás personas?".
¡Que dolor de patria!


 NO está sonando la emisora las 24 horas
​del día!!!

Con tecnología de Crea tu propio sitio web con las plantillas personalizables.